Inclemente esta Francisco Rosell con el fiscal de Sánchez.
Y desde el titular: «Solo queda que el móvil del fiscal general aparezca en el Manzanares«
En su columna publicada el 12 de febrero de 2025 en El Debate, Rosell despelleja literalmente al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Y no sólo por su implicación en un escándalo de filtración de información confidencial, sino sobre todo por su mafiosos comportamiento posterior.
El artículo, con precisión de cirujano, se exponen una serie de acciones sospechosas que, según el autor, comprometen gravemente la integridad del fiscal general.
Rosell inicia su columna con una afirmación contundente que resume la gravedad de la situación:
«De forma minuciosa, García Ortiz eliminó un total de 5.877 mensajes de WhatsApp en dos fases para asegurarse el borrado total por lo que se deduce que comprometían a quien, lejos de colaborar con la Justicia, la torpedea con métodos del hampa»
El periodista sugiere que estas acciones no son propias de alguien que ocupa un cargo tan importante en el sistema judicial español.
La eliminación sistemática de mensajes, según Rosell, es un indicio claro de que García Ortiz tenía algo que ocultar.
El artículo continúa detallando otras irregularidades en el comportamiento del fiscal general.
Rosell señala:
«Su estado procesal se agrava por el hecho de prescindir de su cuenta personal de Gmail en la que ordenó que le remitieran los correos —no en la oficial, como es obligado, salvo que estuviera montando el gatuperio— cruzados entre el letrado del novio de Ayuso y el fiscal de delitos económicos.»
Esta práctica, según el autor, no solo es irregular sino que también podría ser ilegal, ya que los funcionarios públicos están obligados a utilizar canales oficiales para las comunicaciones relacionadas con su cargo.
Rosell también hace hincapié en la importancia de investigar las comunicaciones de García Ortiz durante un período específico:
«Habrá que avispar asimismo con quienes contactó García Ortiz de los ministerios de Justicia y de Hacienda entre el 8 y el 14 de marzo de 2024, fechas clave del filtrado de pormenores confidenciales del empresario González Amador.»
Este párrafo deja patente que el fiscal general estuvo involucrado en la filtración de información confidencial, lo que constituiría un grave abuso de su posición.
El columnista no escatima en críticas hacia la actuación de García Ortiz, comparando sus métodos con los del crimen organizado:
«El fiscal general del Estado ha actuado como un capo mafioso al borrar sus mensajes de WhatsApp y prescindir de su cuenta de Gmail para ocultar pruebas que le incriminan en el caso de la filtración de datos fiscales del novio de Ayuso.»
Rosell argumenta que estas acciones son incompatibles con el cargo de fiscal general y sugiere que García Ortiz debería dimitir o ser cesado inmediatamente.
El artículo concluye con una reflexión sobre el daño que este tipo de comportamientos causa a la credibilidad de las instituciones judiciales y a la democracia en general.
Rosell insta a una investigación exhaustiva y transparente para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades.
EL AUTOR
Francisco Rosell Fernández, nacido en Puertollano (Ciudad Real) en 1956, es un periodista y escritor español con una larga y destacada trayectoria en el mundo de la comunicación. Fue director del diario El Mundo entre 2017 y 2022, y anteriormente dirigió El Mundo de Andalucía desde su fundación en 1996 hasta 2015. Rosell comenzó su carrera profesional en 1975 en El Correo de Andalucía, mientras estudiaba Ciencias de la Información y Sociología en Madrid. A lo largo de su carrera, ha sido analista en diversos programas de radio y televisión, y ha publicado varios libros sobre política y sociedad. Actualmente, a sus 69 años, continúa activo como columnista en El Debate, donde aporta su visión crítica sobre la actualidad política española.
