Con el debito respeto
me dirijo a los votantes,
ya sea de Feijóo,
ya sea de Pedro Sánchez,
los únicos dirigentes
tienen opciones reales
de hacerse con el Gobierno
o sea, presidenciables.
Si bien, hermanos gemelos,
simulan no ser iguales;
que tal hacen cuando hablan:
como enemigos mortales
pareciera que se muerden
que no puedan soportarse;
pero, en cuanto dan la vuelta
sus políticas comparten
y en Europa, son pareja
a lo que gusten mandarles.
Respóndame, por más sabios,
seguro estoy que lo saben,
cómo pueden distinguirlos
no en decir, sino en lo que hacen.
Les votan, será por algo;
aunque, a entenderlo, no alcance;
les apoyan, luego creen
son los mejor gobernantes,
y España progresará
sea, uno u otro, el que mande.
Explíquenme, por favor,
mejoras que esperar cabe;
voy a citar varios casos
para, de dudas, me saquen:
no entiendo, cómo, apagar
las centrales nucleares,
son las fuentes más seguras
y que más baratas salen,
en qué salgamos ganando
respecto a las renovables
que, además de ser más caras
y mucho menos fiables
producirán apagones
no será por sabotajes
sino por la incompetencia
como hace poco mostrase
un Gobierno que asegura
que sigue sin enterarse
de cómo y dónde nació
la causa aquel desastre.
Talar para hacerles sitio
miles y miles de árboles
a no sé cuántos molinos,
no paran de matar aves,
desequilibrio fatal
que con especies acabe
¡y viva el ecologismo
con que la boca llenarse!
Hacer que desaparezca
del europeo paisaje
la gente que, desde siglos,
el Continente habitase
sustituida, del todo,
por millones de emigrantes.
Dentro de no muchos años,
ni un europeo quedase.
¿Dónde verán las ventajas
de, a Europa, la despoblasen
de los que por siglos fueran
sus genuinos habitantes?
Explíquenme en qué avanzamos
tras extinción a lo grande.
Tampoco arriendo ganancia,
mejor no van a tratarles,
a quienes están trayendo
por, de los de aquí, cambiarles.
La minería va a menos
a más, las penalidades;
la industria yace arruinada
cuando ayer era pujante;
nos matan la agricultura,
y la pesca de los mares
O ganados que pastaban
sin nadie los molestase.
En cosa de pocos años,
cuando esta riqueza falte
¿dónde estará la mejora
a la hora de alimentarse?
Los Planes de Educación,
más y más el recortarles,
explíquenme el beneficio
de fabricar ignorantes.
Proteger al delincuente
que viviendas asaltase
y a los pobres propietarios
que se quedan en la calle,
por si aquello fuera poco
les obligan a pagarles
a los “okupas”, facturas
de todo lo que se gasten,
díganme, los propietarios,
en qué se beneficiasen
cuando roban sus viviendas
o las alquilan de balde.
No olviden quienes lo apoyan
que también podría tocarles
y entonces, seguro estoy
mucho mejor se pensasen
a quién votan y a quién no
aunque ya sería tarde.
Leyes que violan Principios,
que hasta ahora eran indudables:
la presunción de inocencia
por la que nadie es culpable
hasta tanto un tribunal
como tal lo declarase.
Reciban el mismo trato,
los dos sexos son iguales;
cada vez más restringidas
las escasas libertades
que medio estaban en pie
¡no protesta casi nadie!
De los derechos, ni hablamos,
y, hablando de hablar, que callen
a quien lleva la contraria
a la opinión dominante
no parece lleve lejos
a Nación que eso lo aguante
pues que sin información,
quiero decir la fiable
la opinión mayoritaria
siempre será moldeable.
También ayuda, y no poco,
que la Historia falseasen
para hacerla a la medida
de sus ansias miserables,
¡Hasta del pasado, dueños
a toda costa, se hacen!
Su objetivo está muy claro
totalitario, implacable,
con maniobras que buscan
del Estado apoderarse
dejarlo como uno zorros
al personal, arruinarle
y tenerlo esclavizado
con limosnas para el hambre.
Podría seguir y seguir,
pero con esto es bastante.
Les repito mi pregunta
con más razones que antes.
Sigo sin ver cómo a España
todo esto beneficiase.
¡Y cómo pueden creerse
que tamaños disparates
como los arriba expuestos
de fango y bulo se trate!
Cuando me den la respuesta
que todo lo dicho aclare,
para siempre convencido,
ya no más dudas me asalten,
me uniré a todos ustedes
entusiasmado votante
de esta pareja que a España
más mejora, a cada instante.
Quedo, hasta tanto, a la espera;
y, por favor, no se tarden
que seguir en la ignorancia
no es demasiado agradable.
