Reconozco que siempre he sido un ´tocapelotas´ con el poder establecido, y no por frivolidad, sino que, por ser coherente con mis creencias y principios, nunca me ha quedado otra.
Hace 33 años, en 1993, comencé a publicar diariamente en la prensa diaria de papel, (no había otra), como columnista.
Posteriormente, por responsabilidades de la vida, deje de publicar, aunque nunca de escribir.
No fue hasta 2012, que salí de aquella forzada ´clandestinidad´, con la creación de una página web, que consiguió lectores en 115 países del mundo. Al mismo tiempo, comencé a escribir en FACEBOOK.
Paralelamente, en ese primer año de vuelta a la trinchera, publiqué tres nuevos libros en formato papel, que distribuyo gratuitamente, en PDF ´on line´, a través de Internet.
Pero centrémonos en FACEBOOK. Mi carrera, en esa red social, fue como un cohete desde el principio, partiendo de 0 amigos, hasta alcanzar, en poco tiempo, los 5.000. En la actualidad, mantengo esos 5.000 amigos, más, a fecha de hoy, 1.527 seguidores.
Pues bien, fue a partir de 2019, cuando los numerosos ´likes´ que obtenían mis publicaciones en FB, ´misteriosamente´ comenzaron a bajar de la noche a la mañana, pasando de haber tenido una media entre 200 y 300 diarios, a menos de 100. ¿Qué pasó en España en 2019? ¡Pues eso! Lo mismo que sigue pasando.
Confieso que, por entonces, barajé seriamente, abandonar FB, y dedicarme a escribir libros. Sin embargo, no lo hice, por respeto a ese ´aparente´ centenar de amigos que siempre me leían y apoyaban. Luego entenderán por qué he remarcado ´aparente´.
Fue en septiembre de 2021, cuando comencé a publicar, paralelamente, en PERIODISTA DIGITAL, un periódico digital con más de 50 millones de entradas de lectores al mes, según certificación del ente independiente ´EGM´, (Estudio General de Medios). Para mí es un honor escribir en el diario que dirige el veterano periodista, Alfonso Rojo, del que siempre he recibido apoyo y consideración, y nunca, cosa que no puedo decir de FB, la mínima censura en los más de 1.600 artículos que llevo publicados, a fecha de hoy, en su periódico; todo lo contrario.
Pero sigamos con la historia. Hace relativamente poco, FACEBOOK me concedió el estatus de ´profesional´, que implica tener una información amplia sobre el número real de personas, (no sus nombres), que leen mis publicaciones en FB. Eso, y ´monetizar´ cada artículo según el número de lectores que tuviesen. Acepté la parte de información, (estadística sobre nacionalidad, edad, género), pero renuncié a cobrar; siendo fiel a lo dicho por Jesucristo en Mateo 10:8.
Y aquí vino la sorpresa, al descubrir que los lectores reales de mis artículos en FB, no se correspondían con los 80 o 100 ´likes´ públicos, sino que eran una media entre 1.000 y 5.000 lectores diarios.
Pero lo que me ha hecho explotar la cabeza ha sido descubrir que el artículo que publiqué hace unos días, titulado ´EL 23 F Y EL PADRENUESTRO”, ha alcanzado, en estos momentos, (porque sigue subiendo cada hora que pasa), la cifra de 69.452 lecturas.
De 244 lectores nominales, que es la cifra oficial pública, de ese artículo, a los 69.452 reales, reconocidos por el propio FACEBOOK.
Esto hace que me pregunte sobre cuántos realmente me leían antes de 2019, cuando mis publicaciones en FB no eran ocultadas, siendo objeto de ´SHADOW BAN´, y los likes alcanzaban con facilidad la cifra de 500. Nunca lo sabré.
En cualquier caso, muchísimas gracias a todos los que, amén de leerme, nunca se han avergonzado de retratarse públicamente conmigo. Algo para lo que, dicho sea de paso, hay que tener valor, por hacer algo que no hace ni mi propia familia. (Mr. 3.31-35; Lc. 8.19-21).
La soledad del corredor de fondo.

