Sánchez desafía a EEUU, a Israel, a Alemania, a Francia, a Italia, al Reino Unido cuya bases en Chipre ha sido atacadas, a Grecia y al resto de aliados, incluso los socios del paraguas nuclear, a los países del Golf, a EAU, a Quatar, Bahrein, Kuwait, Jordania o Siria, pone en peligro a las empresas españolas y las relaciones con un socio estratégico y comercial.
¿De qué me conoce ud sr. presidente para tratarme de tú en su comparecencia? El tuteo de su comparecencia es la prueba de que su no a la guerra es para tapar todo lo que le destierra. Usted, traidor y desleal a la Nación y a sus aliados, usted que ha recibido el agradeciminento de Maduro, Hamas, Hezbollá, los hutíes de Yemen, dirigente de un país adocenado y amorfo que sigue sin inmutarse, dice ahora que estamos del lado bueno de la historia «sólo y exclusivamente» porque es lo que le permite seguir en el poder, «lo único que le queda para defenderse de la justicia gracias los enemigos de España», que están dentro.
Los majaderos, y hasta los bienintencionados que se ponen de canto con las guerras, gritan no a la guerra ignorando que la guerra no es un instinto sino un invento. Y creen que eso basta para alejarlas o pararlas. Pero la guerra no es un instinto sino un invento de los hombres y un enorme esfuerzo que hacen los hombres para solventar ciertos conflictos. Los animales la desconocen y es pura institución humana, como la ciencia o la administración. La que llevó a uno de los descubrimientos de toda civilización, la disciplina militar de la que proceden todas las demás disciplinas, que toda la grey que apoya a este gobierno rechaza porque obliga, y ellos sólo quieren derechos, no obligaciones. ¿Por qué EEUU es una potencia mundial y España tiene a mindundis incluso en el gobierno? Pues eso.
Lo que gritan los esbirros ministros no es más que un eslogan de Rubio, Salazar y los asesores de Sanchez para tapar la corrupción. Ponerse foulards, pintarse de blanco, ponerse de canto y hacer payasadas o ir de excursión en barco a Gaza no suprime esos conflictos, al contrario, los deja más intactos y menos resueltos que nunca, como estamos viendo.
Nadie ha hecho más daño a la causa de la paz que los pacifistas frívolos para los que todo les viene de serie antes de que, para vivir sin trabajar, se apunten al partido o el sindicato sermoneando feminismo desde la televisión para acabar pidiendo financiación para su cine o tv a los ayatollahs de Irán y callan como ahogados mientras mueren ejecutados 40.000 manifestantes y asesinan a mujeres por no llevar bien puesto el velo.
Mientras no inventéis otra técnica, que es lo que tenéis que hacer, majaderos, la guerra persistirá. Y no sois vosotros los que váis a inventarla. Son los que crearon la CEE, la CECA o Euratom, o la S.N. o la ONU, que sirvieron durante un tiempo.
Pero el derecho es una realidad dinámica, que debe tener necesariamente margen, elasticidad y sentido práctico, como los ingleses con la Commonwealth donde la unidad del imperio no estaba basada siquiera en una Constitución lógica para poder acompañar a la historia en sus metamorfosis, justo lo contrario de lo que aquí hacemos permanentemente perdidos en discusiones peregrinas que no van a ningún lado.
La ausencia de pasiones, la voluntad pacífica, las pancartas, banderas y pañuelos resultan ineficaces porque aquellos conflictos reclaman solución y mientras no se invente otro medio la guerra reaparecerá inexorablemente. Los del no a la guerra, «los hijos de Nueva York», los Urtasun, la Belarra, Pajín y Aído que, sin cualificación, vivieron en la ONU políticamente de ello, la Yoli, que irá a sustituírlas o Bustindui que confunde su orgullo con la guerra y todos esos tontorolos, ministros de verduras por novios de alguien y demás rufianes, ricos comunistas y titiriteros endogámicos que sólo porque no quieren volver a trabajar chillan ahora que nos quedemos quietos y aislados mientras mueren 40.000 muertos en las manifestaciones contra el régimen de los ayatollahs de Irán, las mujeres son martirizadas y avanza el programa nuclear iraní, cuando la única potencia pro occidental de la zona, Israel, junto con EEUU son las únicas que, si se pone feo, les pueden salvar el culo.
Mientras, el garbancito Huawai de exteriores, vilipendiado por toda la carrera diplomática, repite el discurso que manda Moncloa como sus colegas del gobierno, para contradecirse por la tarde la de Defensa en un alarde de coherencia y dignidad.
Para que exista ese derecho internacional del que hablan y no se aplica, es preciso que antes haya una «convivencia y sociedad internacional mayores», en este caso «entre otras autoridades de Irán», EEUU, China, Rusia, Ucrania, sobre el que ese derecho pueda ser aplicado.
Ese acercamiento social previo es lo que hará posible un derecho internacional efectivo para los pueblos y no «éste trampantojo del no a la guerra para tapar su corrupción», propuesto por el trilero y sus esbirros. El derecho internacional no es algo para llenar la boca de activistas, expertos o catedráticos de partido.
¿Quien no se opone a la guerra en general? Tratando de engañarnos con «su señuelo del no a la guerra» mientras toda su familia va a ser juzgada por corrupción nuestro dictador tiene secuestrada a la Nación y no deja de hacer amistades peligrosas que le felicitan después de ejecutar a sus pueblos, todos por conservar el poder, mientras las generaciones presentes y futuras, cuando los dictadores ya no estén, seguirán pagando las consecuencias.
¿De qué me conoce ud sr. Presidente? Haga el favor de no tratarme de tú en su comparecencia. El tuteo de su comparecencia dirigido a los jóvenes incautos que no han vivido ésto antes es la prueba irrefutable de que su no a la guerra es el clavo ardiendo al que pretende agarrarse para tapar la mierda.
