Subvenciones y ayudas varias

Antes de que comience el «no debate» sobre los Presupuestos Generales del Estado, principalmente porque las enmiendas a la totalidad presentadas por la oposición no van a servir para nada, porque el PSOE, se ha garantizado otro añito en la poltrona, con el apoyo del PNV y CC, que no con el apoyo de la mayoría de los ciudadanos, que en cualquier oportunidad protesta ante el nefasto y desvarío socio-económico.

Un millón y medio de familias en nuestro país, ya no perciben ningún euro y otras muchas subsisten gracias a los comedores sociales. Ya no sirve eso de «quien no trabaja, es porque no quiere» o «la falta de cualificación profesional, es el principal motivo del desempleo». La crisis golpea por igual a economistas, abogados, ingenieros, arquitectos, fontaneros, mecánicos, albañiles, etc….

El todavía presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, todavía tiene la caradura de afirmar que «para salir de esta crisis hay que trabajar más y cobrar menos». Quizás habría que preguntar a algunos de sus empleados de Marsans, Seguros Mercurio, o Air Comet, cuanto han trabajado y cuanto han cobrado. O ¿cuánto han sido las subvenciones, concedidas por el actual Gobierno? Pues verán ustedes, el presupuesto para este año de la CEOE, es de 587 millones de euros, de los cuales de cada 10 euros, 7 provienen de subvenciones públicas. Mientras muchas pymes, que son las que de verdad crean empleo, tienen sus vías de financiación cortadas.

Pero no son menos los sindicatos. Después de realizar una huelga general, tardía, y cuyo éxito se basó en algunos casos en el miedo causado por los «piquetes informativos», y aunque no hay cifras oficiales tanto UGT, como CC.OO recibieron más 20 millones de euros, el año pasado más el dinero de los cursos de formación, más otros «regalos» de los distintos Gobiernos Autonómicos y Central. Aparte hay que sumar las cuotas sindicales y lo que cobran a un trabajador cuando solicita ayuda de los servicios jurídicos de estas centrales sindicales. Y eso que muchos dirigentes políticos hablan de que las mejores políticas son las políticas liberales. ¡¡¡Si eso no es intervencionismo, que alguien me lo explique!!!.

Si a ese derroche, no justificado, sumamos las subvenciones a los partidos políticos que en este trimestre, sin contar el sueldo de sus señorías, dietas y gastos de representación, aprobaban y se repartían 20 millones de euros en el día de ayer. Pero todavía hay que sumar los dispendios de las distintas Comunidades Autonómicas, Diputaciones, en burocracia, asesores, duplicidad o triplicación de gastos, o financiación no transparente y subvenciones varias.

Así es como nuestros representantes políticos, piensan como vamos a salir de la crisis. Esta es la verdadera austeridad que predica nuestra clase dirigente y que rige los designios de nuestra nación. Inversión no. Austeridad no. Recortes de privilegios no. Ideas no. Ser competitivos, no.

Al final nos tendremos que conformar con la frase de Miguel de Unamuno: «venceréis pero no convenceréis» y como nuestra actual clase política está muy enfrascada en la memoria histórica, como dijo Azaña: «Yo no sé si soy un estadista. Lo que es cierto es que, de la política, lo que me interesa es mandar».

Ángel Calzada

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