Conferencia de Pío Moa en Vigo

«Cuando el Rey firma la Ley de Memoria histórica, firma su propia ilegitimidad»

Afirma que Negrín, Prieto y Cárdenas se disputaron el botín que habían conseguido sacar de España

El pasado sábado, coincidiendo con el aniversario del asesinato de Gregorio Ordoñez, en un acto patrocinado por la asociación cívica Vigueses por la Libertad, presentado por Cristina Losada, el valiente y lúcido investigador Pío Moa ha disertado sobre el Frente Popular y la (mal) llamada Memoria histórica.

El salón estaba lleno a rebosar, lo que no resulta extraño porque las conferencias de Pío Moa no son sólo actos académicos o culturales sino que, como los antiguos apólogos orientales, tienen grandes enseñanzas prácticas para mejor entender el presente.

Además, en los territorios dominados culturalmente por el nacionalismo en sus diversas caras, suele haber un cierto interés añadido porque es frecuente que gentes poco respetuosas con la libertad de opinión y cátedra suelen aprovechar sus actos para meter bulla y demostrar sus mañas despóticas, intolerantes y liberticidas, lo que añade morbo e incertidumbre a los actos.

Para comprender el asunto de la Memoria histórica, don Pío indicaba que ya el hecho de que esas cosas se diluciden por Ley y no por debates entre estudiosos, interesados o afectados indica su viso totalitario.

LAS FRASES

– Cuando el Rey firma la Ley de Memoria histórica está firmando su propia ilegitimidad – La ley de Memoria histórica es totalitaria e impropia de un sistema democrático en el que la historia no la deben hacer los parlamentos sino los historiadores – La ley de Memoria histórica nos viene a traer treinta años después la ruptura que la izquierda no pudo conseguir entonces
el 18 de julio se produjo contra el proceso revolucionario del frente popular, no contra la república. – Negrín, Prieto y Cárdenas se disputaron el botín que habían conseguido sacar de España. – La república más que por el empuje republicano vino por la traición de clase política de la monarquía que abandonó a ésta y a su base social.
– El referendum del estatuto gallego de junio del 36 fue un pucherazo.

CABALLO DE TROYA

Llamaba la atención sobre el hecho de que la Ley de Memoria histórica de algún modo viene a retrotraer la causa de la legitimidad de la actual Monarquía a los momentos inmediatamente posteriores a la muerte de Franco cuando la Ruptura y la Reforma pugnaban por imponerse en el protagonismo del proceso de cambio.

Entonces ganó la Reforma: “de la Ley a la Ley”, de la que procede el actual y amenazado sistema constitucional, pero desde la vuelta al poder del socialismo después del hasta ahora inexplicado 11M, se pretende iniciar, de momento con éxito, una etapa de ruptura intentando deslegitimar toda legalidad ajena a la ya lejana del Frente Popular. De la que la propia Ley de Memoria histórica sería caballo de Troya, pues el Jefe del Estado al firmar esa Ley está deslegitimando su propia posición como heredero del régimen político anterior.

Con serenidad, amenidad y humor, el historiador gallego fue enumerando algunos de los principales hitos de la etapa republicana iniciada en abril del 31 por la cobarde traición a su electorado y base social de la derecha monárquica que dejo el poder abandonado, los diferentes errores de unos y otros.

Se comentaron las responsabilidades de don Aniceto Alcalá Zamora junto con socialistas, nacionalistas y republicanos de izquierda, en la desestabilización del bienio de gobierno republicano conservador, sublevaciones violentas de Cataluña y Asturias incluidas, hasta llegar a las elecciones más o menos fraudulentas del 36 y el posterior drama de la guerra después del alzamiento militar, republicano en sus orígenes, dirigido no ya contra la “República” sino contra el proceso revolucionario desarrollado por el Frente Popular.

Interesante, nutrido y animado fue el coloquio posterior, en el que fue particularmente aplaudida una intervención de un oyente muy crítica con el pasotismo de la actual derecha política, cuya inacción según él recordaba algunas de las peripecias relatadas por el conferenciante. Aplausos que si acaso la muestra fuera significativa denotaría una creciente preocupación por el futuro de España.

Esta vez no hubo espectáculo de reventadores, y el nutrido público compareciente se marchó con la satisfacción de haber disfrutado de una amena velada y de disponer de más claves para comprender mejor nuestro manifiestamente mejorable presente.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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