Opinión

Los años de bonanza nunca volverán

Los años de bonanza nunca volverán
Dinero, dólares, crisis, vivienda y tipos de interés. EP

La crisis que tenemos en España actualmente es como consecuencia de la mala actuación de los Gobiernos. No solo del actual, que tiene mucha culpa, por no poner ninguna solución cuando lo debió hacer, en lugar de dar soluciones lo que hizo es querer apagar un incendio con gasolina. Los anteriores Gobiernos son responsables por no ver las necesidades de nuestra sociedad en el futuro, no prever el suelo calificado que se necesitaría en los cuarenta años posteriores, con ello no se hubiera producido la hecatombe que ha surgido en el sector mas dinámico de nuestra economía.

Se quiera o no, el principal problema que ha generado mas paro ha sido el sector de la construcción. Primero por no disponer de suelo suficiente, eso ha dado lugar a una práctica  que se venía llevando a cabo por los ayuntamientos. Recalificar suelo nuevo; por la rapidez que se demandaban concedían las licencias de acuerdo con esa recalificación, la comisión de urbanismo siempre lo aprobaba sin problemas. Esa anomalía se había convertido en una costumbre y sabemos que las costumbres se hacen leyes. Esto dio lugar a que, muchos políticos desalmados, vieran un sistema por el cual entraban grandes cantidades de dinero para el ayuntamiento, al mismo tiempo que engordaban su cuenta personal.

En el caso de la Junta de Andalucía, que fue donde comenzaron nuestros males, se dieron cuenta que sus adversarios políticos se enriquecían, además sin tener en cuenta que los de su color también lo hacían, empezaron a aplicar la ley que anteriormente no  hicieron. O sea frenar todas las propuestas en la comisión de urbanismo que depende de la Junta, y denunciar las anomalías en los Juzgados, y a meter en la cárcel a políticos, empresarios, técnicos y todo lo que se movía en torno a la construcción. Crearon una inseguridad sin precedentes, tanto personal como jurídica. Lo que era el mejor negocio del País se convirtió en la mayor ruina. Los inversores salieron huyendo, los compradores tanto españoles como extranjeros desorientados, los empresarios del sector arruinados. 

Lo que empezó  en Andalucía se extendió por todo el País como una epidemia, además para mas INRI se empieza a hablar de viviendas ilegales, de demoliciones y mas lindezas. No se puede iniciar una obra sin tener sus planes aprobados, urbanizaciones y licencias de  obras en regla. Además de pagar los impuestos correspondientes, ¿cómo puede ser ilegal una licencia cobrada por el ayuntamiento?, son ellos las que la tramitan y las cobran, impuestos municipales incluidos. Sin embargo las ilegales son las que se han construido fuera de los pueblos y ciudades, y que por indicación de Alcaldes, Concejales y todos los que formaban el Ayuntamiento, orientaban y consentían que un señor , por el solo hecho de pedir una licencia de vallado o casa de aperos, se hacía su vivienda y no pasaba nada, eso lo sabía todo el mundo

Con tanta alarma, sin necesidad, la actividad mas floreciente se convierte en el mayor problema de España.. Con su caída  no solo está arrastrando al sector, si no a muchísimas actividades que dependían de la vivienda, Bancos, Cajas, industrias auxiliares, cementeras, ladrilleras, aluminios y un largo etc. . 

Mientras El Gobierno está desenterrando cadáveres de la guerra civil, por cierto algunos ni los encuentran .

A grandes rasgos este es y ha sido el problema, busquemos la solución.

Es evidente que el gran paro que hay en España la mayor parte viene del sector de la construcción y sus derivados. La mejor forma de acabar con el desempleo sería buscar una solución para poner en marcha el sector de la construcción :

1º) Habría que dar una solución política para que todas las viviendas que están en tela de juicio. Con amenazas de demoliciones, de grandes sanciones, cuando es conocido que muchas de ellas tienen licencia municipal,  otras llevan bastantes años  construidas estando al tanto la Administración, o sea se debería de hacer una amnistía general e incluirlas en los planes municipales legalizándolas. Esta acción daría un respaldo de coherencia de un pueblo práctico, con gobernantes responsables de cara al exterior, sería un gran golpe de efecto, aclarando que las normas en el futuro se llevaran a rajatabla, para algo están los inspectores.

Volveríamos a ser todo lo que Europa desea, el lugar ideal para vacaciones y domicilio de la tercera edad, volveríamos a ser el destino turístico y residencial mas deseado.

2º) Hacer planes generales que prevean suelo para cincuenta años con objeto que tengamos suficiente y  sobrante, así se evitaría la especulación por la falta del mismo, esto ha sido el origen de la crisis, si ponemos suelo barato en el mercado para poder construir viviendas de protección oficial, de las cuales hay demanda real. Si los bancos no están en condiciones de dar los préstamos, en crisis anteriores los promotores dábamos las facilidades a los compradores que firmaban hasta 120 letras por su vivienda. Si llegase el momento de la apertura bancaria, se devolverían las letras y acudirían a los créditos hipotecarios.

Por tanto hablamos de tres temas importantísimos, legalizar, crear suelo en cantidad  y facilitar por la Administración la construcción de V.P.O.

Con la seguridad jurídica, los clientes comprarían todas las viviendas existentes en La Costa del Sol, la mayor parte se vendería en Europa y se podría seguir construyendo a precios mas bajos, ya que no existiría el problema del suelo caro. Creo que con estas medidas, si se ponen en marcha rápidamente, en poco tiempo se volvería a recuperar el empleo, pensaríamos sin el agobio del paro nuevos sistemas productivos, pero teniendo en cuenta que a los españoles les gusta tener su vivienda en propiedad, eso está mas que comprobado. Lo que debemos conseguir es que el precio de estas casas sea soportable para los adquirientes, evitando los problemas que hoy tienen. En los últimos años la repercusión del suelo en el precio final de las viviendas libres, en algunos casos, llegaban al 70%, absolutamente demencial. Lo normal es que el suelo incida en el precio de las V.P.O. el 15%, y un máximo del 25% para la vivienda libre. 

Si esta solución se hiciese sería práctica y beneficiosa para todos. Si no se toman soluciones en este País se va a pasar muy mal, por lo menos en los próximos diez años.

Una cosa es segura, los años de bonanza económica pasados nunca volverán con políticos como los que tenemos.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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