Huelga salvaje en el Medro de Madrid.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Estaba anunciada desde hace tiempo, pero, según parece, nadie pudo prever, o nadie fue capaz de afrontar la gravedad y trascendencia de la huelga del Metro de Madrid. Alguno de los organizadores del paro habían llegado a anunciar que el Metro se pararía, y con él, la ciudad entera, y a punto a estado de lograrlo. La dirección de la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid tomaba este martes la decisión de cerrar todas las estaciones de Metro de Madrid, ya que el «incumplimiento de los servicios mínimos en toda la red» dejaba sin servicio a los usuarios, que fueron desalojados a pesar de que muchos de ellos esperaban en los andenes.

Un comunicado de un portavoz de la Consejería de Transportes señalaba que esta decisión afectaría al transporte de casi dos millones de usuarios y que podría ser paliada en parte por las líneas de autobuses de la EMT y del tren de Cercanías que, dijo, tienen «capacidad de reacción» y podrán aumentar los viajes y frecuencias de sus líneas. Y, en efecto, algunos de los usuarios que a primera hora de la mañana se apostaban en los andenes de la estación de Sol, mostraron su indignación por la situación y se extrañaban de la presencia policial que había en la zona custodiando la entrada y salida de las estaciones. De manera que el espectáculo era insólito: puertas cerradas, andenes vacíos, guardias de seguridad , y dos millones de usuarios afectados y cabreados. Así amanecía Madrid después de que Metro de Madrid informará del cierre de todas las estaciones ante la huelga ‘salvaje’ de los trabajadores del metro, que este lunes decidieron continuar con el paro pero ya sin siquiera servicios mínimos. «Metro de Madrid informa que, con motivo del incumplimiento de los servicios mínimos establecidos, no se presta servicio en toda la red de metro. Rogamos abandonen las estaciones», señalaba por megafonía el surburbano. Poco a poco los pasajeros que esperaban el milagro que trajera el tren, fueron desalojados de los andenes, aunque algunas estaciones han permanecido abiertas para informar a los pasajeros.

¿Por qué ha parado el Metro madrileño? Los trabajadores de Metro de Madrid decidieron el lunes continuar con las jornadas de paros de 24 horas en contra de los recortes salariales aprobados por la Comunidad de Madrid pero en esta ocasión, a diferencia de la primera jornada de huelga, los empleados estaban llamados a no cumplir los servicios mínimos decretados por la Consejería de Transportes e Infraestructuras. Esto significaba que lo que el lunes se desarrolló como una jornada de paro tranquila y sin más incidencias que la espera algo más larga en los andenes y la aglomeración en los vagones, se convertía este martes en un auténtico caos, pues los piquetes se estuvieron organizando toda la noche para no permitir a ningún servicio que salga, salvo los servicios de mantenimiento, que no llevan viajeros. La decisión se tomó en la última asamblea de trabajadores celebrada anoche con la presencia de más de 3.000 personas (hay unos 7.500 empleados en la compañía del suburbano). Los trabajadores buscan que desde la Consejería se les pase un documento por escrito en el que se aseguren que se respeta el convenio colectivo firmado por trabajadores, empresa y Gobierno regional, y, si «no hay más remedio», los paros en estas condiciones continuarán este miércoles.

Un portavoz de la Consejería explicó que si finalmente la amenaza de no cumplir los servicios mínimos se lleva a cabo, planteará un operativo determinado que se ajuste a la situación, que puede tener diversas posibilidades y que en un extremo puede pasar por el cierre de estaciones. Por su parte, el responsable de la consejería, José Ignacio Echeverría, ya advirtió la semana pasada a los trabajadores de que si no cumplían los servicios decretados, se encontrarían con un problema «muy gordo»: Se aplicaría la normativa laboral vigente, por lo que a todos los trabajadores que no respeten los mínimos, se les abrirá expediente y si se determina que no se han seguido sin justificación, puede ser considerado causa de despido procedente. A partir del jueves, los conductores habían decidido ir a la huelga indefinida, pero de momento no se sabe cómo van a llevar a cabo estas actuaciones.

La Asamblea de Madrid aprobó el lunes la ley que permite la bajada de los sueldos de los funcionarios y empleados públicos, que será de un 5 por ciento de media. En la Ley se incluye un apartado que permite que el recorte para los empleados del Metro sea «sólo» del 2,15 por ciento. Los secretarios generales de UGT y CCOO en Metro de Madrid, Teodoro Piñuelas e Ignacio Arribas, han calificado de «éxito» la huelga. «El seguimiento ha sido total, no está saliendo ningún tren», ha confirmado Arribas. Y por su parte, el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, José Ignacio Echeverría, ha calificado la actuación de los sindicatos de totalmente irracional, y reiteró la amenaza de sanciones. «Vamos a aplicar la ley con todas sus consecuencias», dijo, y confió en que en algún momento vuelva el sentido común y se pueda reanudar el servicio.

¿Tendrá la huelga efectos políticos, en Aguirre o su consejero Echeverría? Desde luego, la ciudadanía está «al rojo vivo»…

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