¿Qué hacemos si el tirano se atrinchera y resiste el bombardeo?

Zapatero entre Gadafi y la pared

El ataque está más que justificado, pero se ha planificado con los pies

Zapatero entre Gadafi y la pared
José Luis Rodríguez Zapatero y Muamar Gadafi.

Si Sadam aceptó perder el control del Kurdistán iraquí tras la primera Guerra del Golfo y aguantó en el poder 12 años, Gadafi puede renunciar a la Cirenaica y seguir.

Lo esencial es que Gadafi es un siniestro matón que nunca ha pagado por sus crímenes, entre los que se incluye dinamitar el Boeing 103 de la Pan Am, asesinando a 270 inocentes.

La purga que se le está administrando debía habérsele recetado hace veinte años, pero que no le diéramos lo suyo antes o que haya en el planeta dos docenas de facinerosos como él, no es argumento de peso a favor de la inacción.

No se habría montado ese eufemismo llamado «zona de exclusión aérea» si los opositores reprimidos a cañonazos estuvieran en Mauritania o cualquier país sin reservas de petróleo.

Si Libia se limitase a exportar desharrapados en patera, algo que hace a granel, no estarían cayendo bombas y Tomahawk sobre las tropas del tirano, pero el mundo es como es.

Y ahora pasamos de las certezas a las dudas. ¿Si estamos haciendo lo correcto, por qué Zapatero habla, se mueve y mira como si la estuviera pifiando?

Lo mismo le sucede a Obama, pero no hemos venido aquí a hurgar en las contradicciones del norteamericano sino en las nuestras.

Ya ha quedado patente que el «multilateralismo» complica la operación en lugar de facilitarla, pero lo peor es que todavía no sabemos a qué hemos ido a Libia.

Según la resolución de la ONU, a evitar la masacre civiles. ¿Y qué hacemos si el sátrapa no la palma, se atrinchera en Trípoli, acantona a sus secuaces en hospitales, escuelas y mezquitas y deja de disparar?

Si Sadam aceptó perder el control del Kurdistán iraquí tras la primera Guerra del Golfo y aguantó en el poder 12 años, Gadafi puede renunciar a la Cirenaica y seguir.

¿Y entonces qué? ¿Pedimos a los marines que desembarquen? ¿Manda la OTAN asesores militares para entrenar y dirigir a los rebeldes? ¿Le suplicamos a Egipto que invada a su vecino? ¿Salimos corriendo?

NOTA.- este artículo se publicó originalmente en ABC.

 

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído