OPINIÓN / Alfonso de la Vega

Mercenarios sin fronteras

Mercenarios sin fronteras
Gaerry Admas, los terroristas etarras y Kofi Annan. PD

La mohatra clásica, ese invento tan eficaz de la vieja picaresca hispana, se ha visto renovada en San Sebastián, con nuevas formas y modalidades. La de las declaraciones de paz de mercenarios sin fronteras y sin escrúpulos pagados por el fondo de reptiles del gobierno de Su Majestad o quizás también con el botín sangriento de los crímenes etarras.

Sin que ninguna institución de la monarquía defienda la dignidad de España y de los españoles se ha celebrado una provocación criminal, un miserable aquelarre canalla e impune, sin que la fiscalía inste a la detención de los presuntos cómplices de los terroristas o al menos apologistas de ellos, ni menos el gobierno los ponga de patitas en la frontera como se merecen.

Por mucho menos el gobierno de Canadá expulsó fulminantemente al general De Gaulle cuando en un ataque de soberbia chauvinista francesa gritó en el ayuntamiento de Québec aquello de ¡Vive le Québec livre! Agrediendo la hospitalidad canadiense.

Pero de las instituciones del degradado Reino de España no podemos esperar que nadie nos defienda en ningún orden de cosas.

Esta monarquía se deslegitima a sí misma cuando consiente que con dinero de los españoles se insulte a España, se ofenda a las víctimas de los crímenes de la banda nacionalista vasca asesina y se entrometa en cuestiones propias de la soberanía nacional y todo ello para colmo de indignidad dentro del territorio nacional.

Se ha demostrado otra vez más que del presente socialismo en general y del vasco en particular conchabado con sus antiguos enemigos nacionalistas no podemos esperar nada bueno, útil ni decente. Merecen cualquier descalificación incluso la más radical e incisiva como la de la madre de los Pagaza, esa valiente Antígona vasca.

Pero qué papelón también el de la llamada oposición que se caracteriza por no oponerse a ninguna de las fechorías políticas e ideológicas perpetradas por el gobierno de Su Majestad. Con tal de no llamar a atención ni molestar a la progresía, el PP acomplejado de Mariano calla y otorga.

Ahí está el escandaloso espectáculo del delegado vasco de Mariano, el que sustituyó a doña María san Gil que era demasiado briosa y levantisca según ellos, apoyando al tal Pachi nadie, uno de los muñidores de esta vergüenza.

Nos hallamos ante un silencio oficial de cornudos consentidores solo roto por algunas víctimas del terrorismo que pese a todo han tratado de protestar y el de Rosa Díez, de la formación U P y D, uno de los pocos políticos españoles sin pelos en la lengua y capaz de llamar a las cosas por su nombre.

Lo que debería ser tenido en cuenta por el elector que se decida a votar entre tanta infamia y corrupción como depara una y otra vez el lamentable y escandaloso sistema político económico español.

Siga leyendo en el blog del autor

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído