Opinión / Alberto Pertejo-Barrena

EL PSOE sin IDEAS

EL PSOE sin IDEAS
Comité Federal del PSOE. PS

El hecho de que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero vaya a entrar como hombre fuerte en la Fundación Ideas, la macrofundación que engloba a todas las que son afines al PSOE, menos la de Alfonso Guerra, es una muestra completa de la falta de corriente crítica y de oposición interna en este PSOE en liquidación. Porque en el fondo lo que este señor pretende, es perpetuar su ideario, su estrategia y su ideología, porque, como dice desde hace algún tiempo a quien quiere oírle –y Bono lo remarcó en su despedida, la de ZP–, se necesita tiempo para ver la dimensión histórica y política de estas dos legislaturas.

Es cierto que el PSOE está en llamas, que dentro existe una metástasis política que les lleva a ir dando bandazos como quedó muy a las claras en la campaña electoral y en el desastre acaecido el 20 de noviembre en las urnas –por las que nadie ha dimitido, por cierto–, y que demuestra que en el PSOE se necesita una profundísima reflexión. Incluso algo más. Y es de todos conocido que ni Chacón, ni Rubalcaba, representan un mínimo de cambio ni de modernidad. Menos Bono, que aunque parezca desaparecido, sigue afilando sus posibilidades agazapado en la sombra. Es cierto que Madina, incluso Fernández Vara,  Emilio García-Page o hasta Antoni Asunción, podrían presentarse como candidatos a ser el próximo Secretario General del Partido Socialista Obrero Español. Pero ya les digo desde aquí, que lo van a tener dificilísimo, casi imposible. Son muchas las presiones, los intereses y las promesas realizadas en una campaña que se sabía de antemano que iba abocada al desastre más absoluto. Y ahora viene el cobro en forma de asientos en el Comité Federal, en el aparato o incluso un simple despacho en Ferraz.

Por ello el movimiento de Zapatero es muy significativo, puesto que la fundación IDEAS pretende ser el arma ideológica con la que se cargará en las próximos años el PSOE. Ya lo ha venido siendo, pero de un modo más testimonial, más edulcorado y menos combativo. Pero eso dejará de ser así con el post-zapaterismo, puesto que el expresidente no ha asumido su derrota y sigue achacando a los mercados, al capitalismo y a la derecha rancia, el fracaso de Rubalcaba, porque, también dice con sonrisa venenosa, que él no se ha presentado. Eso sí, derrota, pero injusta, añade, además para dulcificar el dardo. Y esto lo han oído varios. Y varias. Por ello, su decisión de abanderar IDEAS. Así que, el que o la que venga, ya sea Chacón, Rubalcaba o mi vecina la del quinto, tendrá que lidiar con un Zapatero encumbrado por él mismo a los altares de la supremacía ideológica, desde el trono de una fundación que se nutre de nuestros impuestos, y que debería ser, al menos neutral. Aunque yo, modesto e iluso, preferiría que se sufragara de sus patronos, entre los que están la flor y nata del zapaterismo y del felipismo. Pero ya es el colmo, que quien nos ha conducido con mano firme por la senda de la recesión a la que nos enfrentamos, vuelva a ser quien dirima, apunte, defina o dirija el ideario político de la oposición, de un PSOE en ruina ideológica y moral.

A todo esto, la vieja guardia no ha dicho ni esta boca es mía. Tiempo al tiempo.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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