Entrevista PD / 'El terror rojo'

Julius Ruiz: «Carrillo sabía de sobra lo que estaba pasando en Paracuellos»

"Estoy en contra de una visión monolítica de la Guerra Civil"

¿Es un libro para superar los clichés que tenemos en España sobre determinados episodios de la Guerra Civil? Esa es la cuestión a la que afirmativamente responde Julius Ruiz con ‘El terror rojo’, un libro que tiene por objetivo repartir responsabilidades entre fascistas y republicanos, acabar con esa vieja creencia de que estos son los buenos y aquellos los malos.

Paracuellos, como no podía ser de otra manera, es uno de los capítulos esenciales y, sobre todo, la implicación de Santiago Carrillo en esas matanzas. Ruiz lo tiene claro:

Está claro que Carrillo sabía de sobra lo que estaba ocurriendo. Fueron unas sacas inicialmente selectivas, pero que acabaron siendo arbitrarias porque en ellas iban camino a ser fusilados cualquiera. De todas maneras, antes que Carrillo estuviese al mando, ya había tribunales de selección que actuaban dentro de las cárceles. Fueron ellos los que organizaron las primeras sacas masivas, antes de la llegada de Santiago Carrillo.

El autor rechaza de plano que la Guerra Civil española sea un ejemplo de holocausto o genocidio al estilo de lo que aconteció en Rusia con los armenios o con los judíos en Alemania:

El término de genocidio español cometido por los franquistas no es nuevo, data de la Guerra Civil cuando lo denunciaron los republicanos. Aparecen denuncias en las novelas de los republicanos. Denunciaron algo que no aporta nada nuevo, pero si lo comparamos con los genocidios de fuera, como el millón de armenios asesinados en Rusia o el holocausto judío, nada tiene que ver. En esos dos casos, se empieza con la discriminación de unas matanzas aisladas, y se jerarquiza hasta la aniquilación total de un pueblo, grupo político o social. En España hay una relación inversa entre el desarrollo del poder estatal y la brutalidad de la represión de los dos bandos. En los rebeldes más del 50% de los fusilamientos tuvieron lugar antes del 1 de octubre de 1936 con la proclamación del estado franquista.

En cuanto a la llamada Ley de Memoria Histórica, el autor precisa:

Hay aspectos positivos. El Estado debería ayudar a encontrar los restos de las víctimas. Lo que me preocupa es la ley que trate de la guerra civil, totalmente republicana, que dice que hay buenos y malos, o que la república luchó por la democracia. La ley dice que hubo gente como Largo Caballero que fueron demócratas, etc. y demócratas de verdad en esa época no había. Que hubiera una visión monolítica de la Guerra Civil no me parece positivo. Todos tenemos una memoria, pero imponer una versión de la Guerra Civil no debería ser la política del gobierno. La historia es una cosa para los historiadores.

 

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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