Brunet: "No podemos decir que los sindicatos estén instalados en la pancarta"

Isabel Durán: «Seríamos cabestros si no denunciásemos las prebendas sindicales»

"Se puede protestar, pero sin violencia en la calle"

La situación de España es crítica. Con un paro que ya está a la cabeza de la Unión Europea, alrededor del 23% y más de cinco millones de desempleados, al PP le toca gestionar no sólo este problema, sino el caldo de cultivo de las manifestaciones de los sindicatos, las amenazas de huelga general y los que se suman a las algaradas porque, sencillamente, tocaba pasar por ahí. Los periodistas Isabel Durán y José María Brunet analizan para Periodista Digital el actual contexto con el que tiene que lidiar Mariano Rajoy:

Isabel Durán precisa sobre las reivindicaciones en la calle que:

Se les ha visto el plumero demasiado pronto. Yo creo que la gente no puede comprender cómo en siete años los sindicatos han estado de vacaciones, ingresando millones a mansalva y ahora, cuando hay problema realmente grave, de una crisis profundísima, que no la ha generado precisamente quien está gobernando ahora, resulta que no le dan ni medio margen de maniobra y se echan a la calle. Yo creo que no es sensato ni es lo que necesita este país. Me parece que habría que pedir una dosis de responsabilidad a todo el mundo, porque esto es lo suficientemente grave como para no frivolizarlo.  

José María Brunet entiende que:

Hacen falta esfuerzos de consenso. Hacían falta antes en la etapa anterior y ahora las cosas no han mejorado. Creo que la movilización es la última consecuencia de unas discrepancias de fondo que existen entre las fuerzas políticas. Durante mucho tiempo hemos estado hablando de que los sindicatos eran poco representativos, de que no tenían capacidad de movilización. Sin embargo, ahora nos asusta cuando empiezan realmente a demostrar que sí que podían mover a algunas personas. Yo lo que simplemente pediría a todo el mundo, en el plano político que se buscara la capacidad de acuerdo, y en el plano de la actuación sindical y social, pues que las propuestas sepan hacerse con cordura. Es decir, que aquí no repitamos esas imágenes de Valencia hace unos días, de Barcelona hace un tiempo y en definitiva que la protesta sea un ejercicio de derechos y libertades, pero que no se haga con violencia en la calle.

Isabel Durán replica que:

La reacción social es natural, pero hay que plantearse: ¿cuál es la alternativa? ¿qué nos volvamos como Grecia? ¿hacer un país invivible, salir a la calle todos los días e incendiar contenedores, no condenar la violencia?, o por ejemplo, como en los titulares de la prensa de hoy, que hay algunos que ocultan la violencia que ha habido. ¿Eso es responsable? Yo en ese ejercicio de responsabilidad incluyo a la prensa. Y el diario El País hoy hablaba -como TVE ayer- de 12 heridos sin decir que siete eran policías, no hablaban de violencia. Protestar es natural, pero por los cauces democráticos.

Brunet entiende que:

Lo que están haciendo, aparte de protestar, es proponer. No podemos decir que los sindicatos están instalados en la pancarta. Los sindicatos se han dirigido al Gobierno con cartas para pedir reuniones, para pedir que sus planteamientos se atiendan.Considerar que los sindicatos son incendiarios socialmente y que no hacen otra cosa a mí me parece que es un juicio injusto.

Durán se lanza a criticar con argumentos a los sindicatos:  

El problema que tienen los sindicatos es de credibilidad. No sólo han estado callados sino que han ejercido de vicepresidentes de un Gobierno que ha ido aumentando el paro con su complicidad, su silencio y su no protesta. Unos sindicatos que, como ha publicado la prensa estos días- generan beneficios de 10 millones de euros y están echando a trabajadores a la calle con 20 días por año. A mí que me expliquen a qué están jugando y si hay doble moral o no. Lo que es evidente es que no se ataca a los sindicatos por hablar de las subvenciones que reciben, de los cruceros y de otras cosas. Sería ir como cabestros si no se denuncian, si no se sacan a la luz estas cuestiones. Y cuando hablo de que los sindicatos españoles debería de vivir de sus afiliados, como los alemanes, el ejemplo es igual de válido para partidos y organizaciones empresariales.

Brunet no cree que todo sean protestas:

Las personas tienen prioridades, y sus prioridades no son atacar a los sindicatos y colocarles en la picota sino ver si lo que hacen ellos, lo que hace el Gobierno, lo que hace la patronal, lo que hacen todos, es útil. Las personas que muestran una preocupación saliendo a la calle creo que no están teniendo una actividad interesada, antisocial, partidista… están expresando su opinión. Las personas que salen a la calle lo hacen en un proceso de reflexión, de madurez.

Con la colaboración de Sandra Besga y Ana Albarrán

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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