ETERNO DEBATE

La cadena perpetua duerme en el Congreso para suerte del pederasta

El monstruo que violó por lo menos a 5 niñas volverá a la calle dentro de no más de 15 años. Lo podría haber evitado la prometida prisión permanente revisable, que lleva un año congelada

La cadena perpetua duerme en el Congreso para suerte del pederasta
Antonio Ortiz.

Tras la captura del pederasta de Ciudad Lineal se vuelve a abrir la veda y a pedir desde diversos ámbitos la cadena perpetua para este tipo de delitos que crean tanta y tan justificada alarma social.

Hay que recordar que esa fue otra promesa del PP en campaña electoral que, por el momento, no ha visto la luz. Curiosamente fue un compromiso adquirido también por el dimitido Alberto Ruiz-Gallardón, que inventó el eufemismo de «prisión permanente revisable» para no enfadar demasiado a ciertos sectores que parece que defienden más los derechos del criminal que los de las víctimas.

Pero de momento, esa cadena perpetua revisable duerme dentro de la reforma del Código Penal que lleva aparcada en el Congreso de los Diputados un año entero, mareada en la Comisión de Justicia que ha prorrogado el plazo de enmiendas una y otra vez, hasta en 35 ocasiones.

De todas maneras, la promesa de incluir delitos sexuales dentro de la prisión permanente revisable ya había quedado descafeinada, una vez que el PP admitió reducirla a casos de violación y posterior asesinato, por lo el caso de este pederasta detenido en ningún caso hubiera sido merecedor de ese castigo.

Si los políticos de verdad quieren acercarse al ciudadano aquí tienen una oportunidad de oro. Y no se trata de venganza sino de autodefensa. Apartar de la sociedad a sujetos así no solo es justo, sino necesario.

Ahora saldrán con la monserga de siempre a decirnos que no se puede legislar en caliente. De acuerdo, pero es que el nuevo Código Penal lleva un año enfriándose en el congelador del Congreso y ni por esas. Quizás ahora, por oportunismo político, alguien se atreva a dar un empujón a la cadena perpetua revisable, aunque todo dependerá de lo que diga Arriola y sus cálculos electorales.

Y ojo, porque es posible que este individuo no merezca el más mínimo reproche penal. Me explico. Probablemente estemos ante un enfermo, incapaz de refrenar sus deleznables impulsos sexuales. De hecho, el 98% de los agresores sexuales es reincidente. Incluso hay muchos casos de este tipo de personas que han pedido la castración química de forma voluntaria porque se saben incapaces de reprimirse.

Pero se trate de un delincuente o de un enfermo mental, el caso es el mismo; deben ser apartados de la sociedad hasta que dejen de representar un peligro. Me da igual que sea en un hospital psiquiátrico o en una mazmorra, pero hay que separarlos de sus potenciales víctimas que no tienen ninguna culpa de nada.

Saldrán los puristas a decir que la cadena perpetua revisable es inconstitucional porque el principal objetivo de la pena es la reinserción. Aun siendo así, que no debería serlo a mi juicio, cumplamos ese objetivo y mantengamos en prisión al criminal hasta que se haya reinsertado. Porque lo que tenemos ahora es que pasados 15 años este indeseable estará en la calle, dispuesto de nuevo a violar niñas, como si nada hubiera pasado.

Y lo peor es que sabemos que eso va a ser así mientras el Código Penal de Gallardón sigue un camino parecido al de la Ley del Aborto.

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