SECRETARIO DE ESTADO EN LA PICOTA

Las andanzas tóxicas de Nicolás empujan al precipicio a su ‘padrino’

Las intervenciones mediáticas del joven han echado más leña al fuego del enfado interno contra quien le introdujo en los ambientes del PP desde FAES. Aunque no es lo único por aclarar

Las andanzas tóxicas de Nicolás empujan al precipicio a su 'padrino'
Jaime García-Legaz y el pequeño Nicolás.

Al secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, se le complica el asunto del pequeño Nicolás. Pese a los intentos del también secretario general de FAES de poner tierra por medio respecto al joven, las últimas apariciones mediáticas de Francisco Nicolás Gómez Iglesias le han dejado vendido ante el Gobierno. Ello pese a que el pequeño Nicolás al único que ha tratado de salvar con sus declaraciones haya sido a él.

Con la Casa Real, Vicepresidencia del Gobierno, el Centro Nacional de Inteligencia y varios Ministerios desmintiendo de forma oficial u oficiosa vinculación alguna con el muchacho, la cabeza de García Legaz peligra ante el enfado generalizado en varias de estas instituciones por haber sido quien le ha abierto muchas puertas.

«Está quemado», aseguran los mismos que se pregunta qué grado de intimidad mantenían ambos y qué grado de conocimiento podía tener de asuntos de Estado. Además de la información privilegiada de la que ha disfrutado Francisco Nicolás por su complicidad con el secretario de Estado de Comercio.

De hecho, el alto cargo de Economía no atesora estos días buenas palabras por parte de algunos de sus compañeros de partido, que cada vez tienen más claro que las andanzas de Nicolás comenzaron en la fundación presidida por José María Aznar gracias a su «padrino» García Legaz.

Al poco de saltar el asunto, el número dos de FAES, uno de los pilares del ministro Luis de Guindos, tiró de teléfono para asegurar que su relación con el joven había finalizado tras conocer que iba haciéndose pasar por su ahijado.

Sin embargo, y a la vista de cómo va derrotando el caso del pequeño Nicolás, parece que éste no iba tan desencaminado. Él mismo le calificó en Telecinco como «padrino». Y si no lo fue en el sentido familiar del término, al menos sí puede decirse que lo fue en lo político y en lo que se refiere a ciertos eventos.

El sábado pasado, en el programa de televisión Un Tiempo Nuevo, el joven, a través de varios cortes, volvió a poner de manifiesto que la vinculación que le unía a García Legaz era estrechísima.

La aparición de una foto, presuntamente tomada en el despacho del secretario de Estado, junto a varios directivos de la empresa de Adelson llegó varios días después de otro espinoso asunto, el de la recepción de un empresario en el mismo despacho del secretario de Estado en el Ministerio de Economía a cuenta de unas presuntas licencias municipales.

Lo que no ha dejado de llamar la atención es que García Legaz haya interpuesto una querella contra el empresario acusador mientras Gómez Iglesias continúa yéndose de rositas.

Pero lo extraño de todo es lo que pudieron observar quienes vieron los cortes emitidos por el programa de Telecinco: la defensa del secretario de Estado por parte del pequeño Nicolás que, en un momento dado, llegó a aludir a que «nosotros nos vamos a querellar contra este individuo», en alusión al citado empresario.

¿Quiénes son los integrantes de ese «nosotros»? A muchos de quienes vieron esas imágenes no les quedó duda. Eso sí, el sobresalto fue mayúsculo cuando se escuchó al joven Francisco Nicolás asegurar que a las reuniones de Eurovegas había acudido por ser citado como representante de la Secretaría de Estado de Comercio.

Sin embargo, García Legaz no es el único al que le ha afectado la carga tóxica de Nicolás. La relación con Don Juan Carlos continúa siendo un misterio morboso pese a los intentos de sus antiguos edecanes por negarla. ¿Se quedó en una sola llamada de teléfono, como sostienen desde La Zarzuela, o en varias realizadas por el monarca, como afirma el principal implicado?

A un nivel más bajo, el silencio del Ayuntamiento de Madrid sobre los contactos con Nicolás no deja de ser menos llamativo. La presunta faceta de conseguidor del joven se basaba en usar el nombre de Ana Botella.Pero de lo que no hay dudas es de que Nicolás contaba con contactos dentro de la política municipal del PP, concejales de distrito incluidos, y del propio Consistorio, como ha quedado reflejado en el acceso que mantenía con agentes de una unidad especial destinada a escoltas al más alto nivel en el mismo.

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