Los 'planes agrarios' de las rojas señoras Manuela Carmena y Ada Colau

De huertos urbanos y gallineros verticales

De huertos urbanos y gallineros verticales
Ada Colau y Manuela Carmena. EP

Leo que las rojas señoras Manuela Carmena y Ada Colau, allá en la España que preocupa a los demócratas, han propuesto ¡Creativas ellas! nada más y nada menos que lo presentado con despliegue promocional millonario en el año 2003 (O antes) el «Intergaláctico» caudillo Hugo Chávez, ese que ostenta el record mundial de haber arruinado a un país petrolero en sus momentos de mayores ingresos por los precios del crudo.

Pues las rojas señoras se estrenan anunciando sus modernísimos e impactantes «huertos» en parques y campos de Madrid y Barcelona, y al respecto, me tomaré la libertad, estimados lectores de hacer un poco de historia de lo que significó aquí en Venezuela tan brillante proyecto.

Corría el año 2003 y el «Intergaláctico» en su tarea de buscar afanoso cualquier burrada made in Cuba y soltarla en cadena nacional de Radio y TV, augurando con ella días de prosperidad infinita para la «Famélica nación», anunciaba la denominada agricultura urbana y periurbana con los programas de huertos organopónicos que ya habían «Puesto en marcha» un año antes, con su importante erogación de millones de dólares -que para la época sobraban- y que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), esa que ahora da premios a Nicolás Maduro presidente de un país donde no hay ni comida ni alimentos, ni seguridad ni Derechos Humanos, bien se cuadró junto con los chulos cubanos para sacar su buena tajada del nuevo absurdo del caudillo rojo, ese que cada aplauso de sus arrastrados e interesados acólitos lo pagaba bien…

La gracia -hasta donde puede hurgarse en las oscuras cuentas del chavismo- costó la bicoca de US$ 34,14 millones, cantidad que dicho por el mismo tropero dilapidador, la cubriría Venezuela con US$ 32,44 millones, exactamente el 95%, y la FAO y Cuba aportaban el remanente (?) y como bien pueden suponer, se perdieron esos reales y aquí nadie se comió ni un plátano hidropónico ¡logrado en Socialismo!

Posiblemente las rojas señoras Manuela Carmena y Ada Colau están convencidas de que impactan por innovadoras pero que sepan ellas y los lectores que en el año 2003, sólo en la Región Central de Venezuela, el «Intergaláctico» ídolo y financista de estos vivarachos progres prometía sembrar 1.000 hectáreas con huertos organopónicos, hidropónicos, huertos intensivos y minihuertos familiares. Mitómano ordenaba: «Debe haber huertos en cada barrio, en cada ciudad.

Donde haya una hectárea» esto el día que inauguró a finales de marzo 2003, en el Parque Central de Caracas, con la colaboración cubana y de la FAO «el primer huerto organopónico modelo para Venezuela» cuyo riego quedó a cargo de los perros callejeros que se lo mearon a conciencia, mientras los vivarachos «Colaboradores» se hacían de la millonada dilapidada.

Hasta dónde sé, las rojas señoras Manuela Carmena y Ada Colau hasta la fecha sólo han anunciado la creación de los «huertos» en parques y campos de Madrid y Barcelona, y algo leí de otra propuesta que hace tiempo hizo Toni Fuster, de Proposta per les Illes (PI) cuando afanoso buscaba ser elegido para la alcaldía de Palma, y las ya viejas y olvidadas chifladuras que al respecto pomposa y ambiciosamente proponía Izquierda Unida.

Están -imagino- en la primera fase del tremendo plan, al que habrá de seguir la creación de los Gallineros Verticales, otra de las propuestas modernistas del finado Chávez, propuesta que tampoco era de su propia cosecha, ya que se la «vendió» el tirano cubano Fidel Castro, que a su vez la recibió de su madre Lina, la despierta canaria que sedujo al zamarro gallego Angel Castro.

Después de una larga investigación sobre la vida, obra, crímenes y golferías del mayor de los Castro, investigación necesaria para el libro «Los hombres que erotizó Fidel» (Libros de El Nacional – julio 2005) que escribí junto con el psiquiatra y antropólogo Luis José Uzcátegui, entre pavorosas hazañas criminales también conocí de la herencia de modos y rústicas ideas de la señora Lina Ruz.

Secretos campesinos que luego le sirvieron al pillo de Birán para desplumar incautos y enamoradizos. Así cochineras y gallineros verticales, también fueron comprados como maravillas de la Revolución, por ese gran amador de Castro que fue Hugo Chávez.

En pleno inicio del siglo XXI, Hugo Chávez pagó con millones y millones de barriles de petróleo, el invento habitacional e industrial de Lina, habilísima chicharrera que a dúo con un gallego engendró a Fidel Castro.

Los gallineros verticales pareciera que solo perduraron en la vieja y desaseada casa de Birán, Fidel mismo cuando habla de esa casa dice:

«Era una casa dura, de un hombre muy duro, donde comíamos de pie y donde aún recuerdo a mi madre espantando a las gallinas de los sillones para que las muy escasas visitas pudieran sentarse y, pese a todo, el cuidado que debía tomarse para eludir los usuales depósitos de mierdita de ave». (Del libro «La aventura de ser un Comandante», de la autora Angela López).

La historia ruinosa, hortera, resentida y mediocre que trajo consigo el tropero golpista Hugo Chávez, la están reestrenando en España esos vivarachos que lograron una buena tajada en el saqueo a Venezuela por parte de la izquierda criolla e internacional. Esos vivarachos que consideran a la tiranía cubana un modelo a seguir.

Las rojas señoras Manuela Carmena y Ada Colau me resultan igualitas a esos que aquí destruyeron urbanismo, dilapidaron el patrimonio de generaciones y se rumbearon millones en nombre de una revolución que terminó en Robolución

Allí les dejo pues estos datitos, y como bien dice en una de sus columnas Manuel Molares Do Val, «Por pegarle una patada al PP muchos españoles se la han atizado en su propio trasero»…

¡Que les sea leve! de corazón lo digo

Eleonora Bruzual
Caracas

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