El PSOE, el gran negociador nato en España, sigue sin cerrar sus negociaciones de gobierno

La incertidumbre sobre los pactos se mantiene hasta el último segundo, puede haber sorpresas y sorpresas sobre la sorpresa

Pincha el que ya se las prometía muy felices la misma noche electoral

La incertidumbre sobre los pactos se mantiene hasta el último segundo, puede haber sorpresas y sorpresas sobre la sorpresa
El líder del PSOE, Pedro Sánchez. PD

El PP con Ciudadanos parece que ha ido pactando dentro de una línea bien estructurada, con cierta claridad donde el que ostentará los gobiernos será el PP pero donde claramente Ciudadanos ha sabido imponer sus condiciones mínimas, lo cual es muy lógico y sensato.

Se puede decir que ha sido fácil el entendimiento entre estas dos fuerzas, donde ha sido más evidente y claro en los casos de La Rioja, Castilla y León, la Comunidad de Madrid y Murcia.

En este sentido, de momento y contra todo pronóstico hay que felicitar el talante y los buenos oficios negociadores de ambos partidos. Ciudadanos, además de tener esa buena actitud, esperable desde un principio, está demostrando también su capacidad en sus ofertas al PSOE en Andalucía y en otros sitios, tal vez con menor éxito.

En cambio, si hablamos del PSOE, el gran negociador nato en España, el que ya se las prometía muy felices la misma noche electoral, sigue sin cerrar sus negociaciones de gobierno.

Basta recordar a Cesar Luena reivindicando en varias ocasiones de forma categórica el liderazgo del PSOE dentro de la izquierda y la victoria electoral sobre Podemos.

La que mejor lo ha hecho, sin duda, es Susana Díaz que, aunque con más tiempo, lo está haciendo de manera más coherente y lógica lo que preserva las posibilidades electorales del PSOE en la comunidad andaluza ante las elecciones generales.

Todavía nada es descartable, pero el pacto generalizado de la izquierda aplicado a toda España que muchos medios y analistas predijeron rápidamente, incluso el mismo día de las elecciones, aunque todavía es posible no parece que sea lo más probable y donde se daban acuerdos completamente cerrados ahora están abiertos y el acuerdo está en el aire.

En esta semana se tienen que cerrar los ayuntamientos, dentro de 48 horas máximo, y en lo que concierne a la izquierda casi todo está por cerrar. El PSOE vendió la piel del oso antes de cazarlo y no está seguro que la obtenga aunque todavía tiene posibilidades.

No me parece, desde el punto de vista del marketing electoral, que sea beneficioso para Podemos entregar el poder en masa al PSOE cuando es con el partido con el que se tiene que enfrentar para saber quién es el referente de izquierdas.

Desde el PP han comunicado con habilidad en este caso de que la lucha es realmente entre PP y Podemos, aunque si Podemos entrega el poder al PSOE en las municipales y autonómicas difícilmente será así, sino que acabará siendo al estilo histórico entre el PP y el PSOE; porque en el caso de que el PSOE gobernase con el apoyo de Podemos a la siguiente convocatoria electoral pasará lo que históricamente sucede, que el segundo de la izquierda pierde su apoyo en favor del primero y se queda como una minoría parlamentaria.

No creo que esto sea lo que quiere Pablo Iglesias, en cierta medida muchos de sus dirigentes y muchos menos sus militantes y seguidores.

Curiosamente la gente, a pesar del maremágnum negociador inconcluso, empieza a mirar a las elecciones generales, hacia la batalla final de la gymkana electoral, de momento la primera encuesta publicada por El País le da el primer puesto al PP, segundo al PSOE y a escasa distancia a Podemos que, recordemos, hace unos meses luchaba con el PP por el primer lugar.

Carlos Malo de Molina
Presidente de CONSULTORES INTERNACIONALES DE MARKETING POLITICO y de SIGMA DOS INTERNACIONAL

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