Gestionar no sé si gestionarán pero que nos están dando días de gloria, sin duda alguna. Estos ediles, casta casposa e incluso maloliente, se olfatea en las fotos, en los gestos, en el rencor, en el revanchismo. ¿Es que perdieron la guerra? No. Son nietos/as (manda el lenguaje sexista, manda cojones) clonados en el zapaterismo, como el Guapito de cara que respira odio por los cuatro costados en trajes de Armany y Emidio Tucci.
Antes de coger el bastón de mando, de tomar posesión del cargo, ya habían quitado el retrato del Rey emérito y del actual, si se repusiera, dimite, el pueblo no te admite, etc., etc. Es como en aquellos días del 75, con la cantinela de «amnistía y estatuto de autonomía». Son inasequibles al desaliento. La guerra no ha terminado. Del atado y bien atado que diría Su Excelencia, hemos pasado a hacer lo que se nos pasa por los cojones/as, en otros tiempos ovarios, según proceda la radicalidad de la ideología. Así, un catamañanas -supuestamente, se vende en papel de fumar- cuelga en la pared de su consistorio, Cádiz, el retrato de un anarquista de la FAI de la mejor factoría. José Mª González, «Kichi», el regidor, me retrotrae en bueno al Chiquilicuatre de Eurovisión.
– ¿Nos hemos vueltos locos…?
– No, señoría. Estamos en manos de la ignorancia. De la Logse que la derecha acató aún a regañadientes.– ¿La que hizo Rubalcaba, por cierto?
– La misma que viste y calza.
Pero el tal «Kichi», una broma o cachondeo, es un referente para la indigencia cultural, de puta madre. Luego está un tal Alfon, Alfonso en sincopado, que porque la policía le pesca con una mochila con artefactos -ferretería de tornillos a go go- para cometer un atentado, la panda de la alcaldesa madrileña monta la parda. Cuatro años le han echado los jueces, que quedará en libertad de expresión o en libertad de acción. Y eso la ex jueza Manuela Carmena, al frente de la protesta que tiene un currículo jurídico que se las trae. Etarras, asesinos y sinvergüenzas que puso en la calle la señora magistrada de octava división, o sea por la cuarta vía, con 40 años de condena de promedio de los acusados, y me quedo corto, pues a la rue.
Y luego, en una relación que debería causar vergüenza a la ciudadanía que votó a esta cutrez de Podemos o Ahora Madrid, a muerte, está el elemento que vitoreó el holocausto y muerte a las víctimas de ETA, al que no le retira su concejalía sino que se la amplía al distrito de Fuencarral-El Pardo, no sé si será por la berrea de los ciervos o por la brama de los rumiantes del bosque que son aparentemente personas. Manuela Carmena, la progre, es así de generosa. No así con los empleados-arquitectos de la empresa de su marido a quienes puso de patitas en la calle.
Por otro lado, los independentistas, España lleva años en venta, y la tal Ada Colau se cachondea de todos nosotros los que creemos en una nación. Mientras el fraile motilón, acopia papeles para el Constitucional. El burladero de los cobardes. Y como remate de la cutrez, en lo más alto del top-ten, está El Coleta que clama por los asesinos etarras y se mofa de las víctimas; claro, que va a decir el hijo de un terrorista del GRAPO, convicto y confeso, según los «papeles», pues que de lo que se come se cría. Nos hemos vuelto locos. No, ellos: los de mala-saña, mala-leche, mala-hostia. O sea, los desokupados. Los que llevan tatuada en los nudillos del puño y la rosa la palabra «odio» como una permanente amenaza.
Pablo Sánchez, el pijito, se frota las manos porque esta chusma le puede llevar a su sueño monclovita. Sólo piensa en eso (al estribillo)… Y nombrará de ministro de Interior a cualquier cutre o Errejón para que no le fagociten; es decir, al guapito de cara. Entonces conoceremos lo que es la represión en estado puro de los órganos totalitarios. La policía con dos cojones, perdón por los exabruptos, actuaría sin compasión, en pro del ser humano, en cualquier país del mundo.
NOTA.- Magistral artículo de Alfonso Ussía, «Hernia de diafragma», ABC, 20-I-93: excarcelaciones de los etarras Azcárate Ramos y Mercedes Herranz, entre otras joyas asesinas liberadas por la hoy alcaldesa de Madrid, exponente de la retro-progresía. La que afirma que el Día del Orgullo Gay debe ser más importante que las fiestas de San Isidro. Con dos cojones y un palito, los que los tenga.
