No son bromas

Maestros en democracia

Maestros en democracia
Fanáticos del Ejército Islámico decapitando prisioneros. EI

Un presidente de EEUU, un mal presidente, se empeñó en acabar con un dictador de Oriente Medio, el tal Saddam Husein, bajo el pretexto de que en su territorio se escondían «armas de destrucción masiva«, y también, para liberar al pueblo iraquí y llevarles la democracia. Eso decía, aunque a muchísimos, les parecía que el objetivo era controlar el petróleo.

Como siempre, el Gobierno del Reino Unido, -país que no consigue superar el trauma que le ocasiona el haber perdido el peso que un día tuvo a nivel mundial, y que siente además que todavía le debe la vida a EEUU por su intervención en las dos guerras mundiales-, se sumo a la iniciativa, con todos sus medios de comunicación aplaudiendo:

«que si hay que acabar con Sadam, que si hay que llevar al mundo árabe la democracia que el pueblo está pidiendo a gritos, que si los derechos humanos, que si patatín, que si patatán».

Nuestro Aznar lo apoyó -aunque sin mandar fuerzas de combate- a cambio de que Bush se fumase un puro con él con los pies encima de la mesa, y de paso, al hacerlo contra la opinión de la mayoría de los españoles, permitió la llegada de ZP1 al que nos tuvimos que tragar durante ocho años y cuyas consecuencias todavía estamos padeciendo.

En fin el resultado ya se sabe, eliminaron a Sadam Hussein, un personaje que aún siendo un dictador, era un fiel de balanza, mantenía paz y el orden en la zona, con métodos no democráticos, por supuesto, en un territorio imposible, con nacionalidades enfrentadas y con dos ramas rivales del Islam: una mayoritaria dominante, y otra minoritaria pero apoyada por el vecino Irán.

Ni encontraron arma alguna de destrucción masiva, ni liberaron a nadie, ni instauraron la democracia, sino que arrasaron Irak, causaron miles de muertos, especialmente civiles, y atrajeron al lugar islamistas extranjeros, como Al Qaeda -que jamás se hubiera acercado a Irak en los tiempos de dictador- disparando contra todo lo que se moviese, civil, militar, o religioso, con bombas por todas partes, incluso suicidas, en nombre de patria y Dios.

Como las cosas no salieron bien, se largaron en cuanto pudieron, dejando el caos y la ruina total, y sin siquiera haber restablecido, los suministros de agua ni luz eléctrica que ellos mismos destruyeron.

Con un terreno tan propiciamente abonado, un Estado casi fallido, y otro -Siria, en situación terminal- apareció el llamado Estado Islámico, formado por los propios sunies, eliminando y aterrorizando a la población civil, de los sitios a donde llegaban, y ahora tenemos a la mitad de Irak y Siria, quienes son susceptibles de ser aniquilados, huyendo para salvarse.

Todo eso, no escmas que un resumen atomizado de lo que un pueblo ha tenido que sufrir, durante mas de una década, sin habérselo comido ni bebido, solo porque un mal presidente de la primera potencia del mundo, asesorado por un montón de ineptos, y apoyado por unos paises comparsas, enviaron tropas a guerrear a un lugar donde nada se les había perdido, para salvar a quien no quería ser salvado, sino vivir como siempre, lo cual no tenía que ser necesariamente como vivimos nosotros.

Ahora miles de personas desplazadas nos invaden, reclamando en Europa, un asilo al que casi todos tienen derecho según artículo 14 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, a la que están adheridos todos los estados miembros de la Union Europea.

Por cierto que quienes mandaron tropas de combate a luchar en Irak, fueron los EEUU, el Reino Unido, Australia, y Polonia. ¿no deberían ser ellos quienes se hicieran cargo de los daños, o por lo menos acogiesen en sus países al mayor numero de refugiados?. Pues no, son precisamente los que no se plantean siquiera admitir refugiados en su territorio, parece que como ellos han puesto la guerra, que los demás se ocupen de la postguerra, aunque el Reino Unido parece estar cambiando de actitud.

En resumen, la democracia es un lujo, se necesita una sociedad que crea en ella, con un nivel educacional elevado, y sobre todo unos mínimos económicos, porque a quién está pendiente del precio del pan para poder subsistir, la democracia le importa un pimiento, y si encima se la llevan a tiros, mucho menos.

Así que antes de liquidar a dictadores como Sadam Hussein, Asad, Gadafi, Mubarak etc. esos maestros exportadores de democracia a base de misiles, deberían plantearse quien los va a sustituir, porque la democracia no se puede imponer al dia siguiente, a quien no la quiere o ni siquiera sabe lo que es.

A la vista están los resultados.

No es broma.

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