EL CORTITO DE KARADAGIÁN

Santi Vidal, nuevo mártir de la patria catalana por revelar la guerra sucia de los separatistas

El juez Vidal en un foro: el Govern tiene los datos fiscales de los catalanes ilegalmente

Los separatistas son quienes mejor han entendido a Orwell: la adhesión al grupo es más importante que la verdad

Algunos creen que las sorprendentes declaraciones del fulminado senador de ERC, Santi Vidal, revelando los planes de los separatistas para hacerse con el control de Cataluña son de traca y que el personaje es un payaso al que no hay que tomar en serio.

El propio diario El País, que destapó las descacharrantes conferencias del ex asesor de Artur Mas y redactor del borrador de la constitución catalana, tacha a sus declaraciones de «estrambóticas».

Al igual que Fellini, siempre hay que creerse a los payasos porque representan las crueldades del hombre a través de la risa. Vidal no para de reírse en sus conferencias. Lo hace con total impunidad después de anunciarles a los presentes la mala noticia de que el Govern les tiene a todos fichados.

«Tengo una mala noticia para vosotros. En este momento, el Govern tiene todos vuestros datos fiscales. ¿Esto es legal? Pues no. Está protegido por la Ley de Protección de bases de datos del Gobierno español. Pero tontos no somos. Ya sabemos que no nos facilitarán [esta información] de manera voluntaria. Y esto sirve para el censo electoral y tantas y tantas cosas. Estáis todos fichados».

Y se ríe. Les anuncia que la independencia traerá consigo la construcción de un estado policial que volverá a agotar todas las ediciones del 1984. Los separatistas son quienes mejor han entendido a Orwell: la adhesión al grupo es más importante que la verdad.

Para eso necesitarán de jueces caniches a los que ya están adiestrando. Hasta saben cuál será la persona, en caso de que ese juez marche el viernes a España, que abrirá el lunes el juzgado.

«De los 801 jueces españoles que hay en Cataluña sabemos perfectamente cuáles comparten nuestros sueños e ideales. Sabemos perfectamente quiénes se quedarán y cuáles se irán. Tenemos perfectamente diseñada la estructura judicial de la República. Para el día siguiente ya sabemos con qué jueces podemos contar».

Me lo creo porque las palabras de Santi Vidal huelen a desobediencia. «Cumpliremos las leyes que nos dé la gana cumplir», advirtió Ada Colau a El País. Tampoco la tomaron en serio. No se dan cuenta que para esta tribu desobedecer es un derecho, una máxima que la Catadisney de Pujol ha decidido poner en práctica tras haberla aprendido de los cuperos y los comunes.

«Los derechos no pueden dejarse en manos de los jueces. Si se deja todo en manos de los jueces estamos perdidos». Así, los unos justifican el saqueo de la banda de los Pujol y los otros la rotura de cráneo de un agente de la Guardia Urbana a manos de un mantero.

Vidal se ríe porque sabe que hace tiempo que han conseguido la independencia, solo que no conviene que se sepa. El juez inhabilitado se permite presumir de contar con una partida camuflada de 400 millones en los Presupuestos de la Generalitat, aún en trámite, destinada a la celebración del referéndum y a la creación de estructuras de Estado.

«Lo primero que hará el Tribunal Supremo de la República Catalana dentro de un año o año y medio es archivar todas las causas del 9-N»

Se dijo con razón que el 9-N había sido un simulacro. El simulacro es lo que oculta la verdad. Y los separatistas han sido maestros en el arte de la simulación: han vivido todo este tiempo de fingir no tener lo que se tiene.

Eso explica la pataleta histérica de Pilar Rahola con la niña de 19 años que arrinconó a ‘Cocomocho’ Puigdemont en TVE en castellano. Quiénes se han creído estos niñatos que se atreven a faltarle el respeto al establishment convergente. Encima que les dejamos pisar por unas horas TV3 vienen y nos insultan en castellano.

Vidal se ríe. Cuenta el ex magistardo que Pedro Sánchez les prometió la independencia a ERC a cambio de su apoyo.  Les habría ofrecido, a cambio del apoyo de investidura, el reconocimiento de Cataluña como nación dentro de España y parar los procesos judiciales contra dirigentes catalanes relacionados con el referéndum.

Según Vidal, Rufián replicó mostrando su móvil: «En Cataluña estamos construyendo una nación de última generación». Y entre risas, le mandaron a casa.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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