La presidenta andaluza competirá con la idea de recuperar los valores tradicionales del PSOE

PSOE: tres actores para el drama de los socialistas

Los socialistas se acercan a meses dramáticos porque Díaz y Sánchez representan opciones estratégicas inconciliables

PSOE: tres actores para el drama de los socialistas
Los aspirantes a la Secretaría General del PSOE: Patxi López, Susana Díaz; y Pedro Sánchez. EP

CON la candidatura de Susana Díaz a la secretaría general del PSOE se cierra el panel de protagonistas de la mayor crisis socialista en la historia democrática reciente de España.

La presidenta andaluza anunciará oficialmente su concurrencia a las primarias el 26 de marzo de 2017, después de que la Comisión Gestora de su partido presente la ponencia política del Congreso Federal.

Esta secuencia de acontecimientos pretende dar a Susana Díaz una posición institucional, como representante no oficial del partido, frente a un candidato de oportunidad, como Patxi López, y un candidato de ruptura, como Pedro Sánchez.

El PSOE se acerca a meses dramáticos porque Díaz y Sánchez representan opciones estratégicas inconciliables.

Esta realidad es lo que está aprovechando Pedro Sánchez para movilizar visceralmente a las bases con un mensaje maniqueo que parte al PSOE en dos: o él o los traidores que han permitido con su abstención que gobierne Rajoy.

Con esta definición de posturas en un mapa de barricadas, Sánchez reniega de cualquier posible transacción y fuerza a Díaz a un combate cuerpo a cuerpo, en el que Patxi López es un tercero al margen, cuya relevancia dependerá de que alguno de los otros dos candidatos lo tiente con un pacto para el día después del Congreso Federal.

Susana Díaz ha apurado su agenda para encajarla en la dinámica que el aparato del partido pondrá en marcha de cara a las primarias y al Congreso Federal.

Es a partir de ahora cuando realmente podrán medirse las posibilidades de Pedro Sánchez, quien ha jugado frente a un adversario fantasma desde que anunció su candidatura.

Se verá a partir del 26 si el apoyo emocional de las bases al mensaje radical de Sánchez se traduce en votos o si la figura de Susana Díaz empieza a extender la idea del voto útil y pragmático.

Con datos en la mano, las bases socialistas tendrán que recordar que Pedro Sánchez es un perdedor nato, que ha llevado al PSOE, en dos ocasiones consecutivas, a sus peores resultados electorales y ha alimentado una extrema izquierda hostil -Podemos- que sólo aspira a fagocitar a los socialistas.

En cambio, Susana Díaz representa poder político efectivo -la presidencia de la comunidad autónoma más grande de España- y un pacto con Ciudadanos que ha minimizado el impacto de Podemos en Andalucía. Sánchez sigue representando la obsesión de la izquierda con el PP, lo que no construye proyecto político alguno porque ese PP le ha derrotado por dos veces.

Esto explica el gran problema de Sánchez: quiere poner al PSOE en manos de Podemos. Por eso, en la campaña de las primarias los militantes socialistas podrán preguntarse y responderse qué intereses representan, de verdad, Susana Díaz y Pedro Sánchez.

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