ANÁLISIS

El ‘okupa’ Pedro Sánchez paga peaje a los proetarras para que le dejen seguir en La Moncloa

El presidente socialista negocia con Barcos la eliminación paulatina y completa de la Guardia Civil en Navarra

El 'okupa' Pedro Sánchez paga peaje a los proetarras para que le dejen seguir en La Moncloa
Uxue Barkos, los proetarras y Pedro Sánchez. EP

El socialista Pedro Sánchez acepta los planteamientos de Barcos para ‘echar’ a la Guardia Civil de Navarra

Pedro Sánchez paga los peajes que sean necesarios con tal de mantenerse en La Moncloa (Ni España ni los españoles se merecen a Pedro Sánchez y este Gobierno de mierda).

Da igual España. Dan igual sus ciudadanos. Se mantendrá en el poder a cualquier precio, no deja de demostrarlo. Ya sea a base de entregar RTVE a los comunistas bolivarianos de Podemos, cediendo ante Torra y sus acólitos separatistas o, aún peor, favoreciendo los intereses de los proetarras en Navarra (Rosa Díez: «Dice Sánchez, que gobierna gracias a los votos de bolivarianos, golpistas y pro-etarras, que no acepta chantajes»).

Resulta inadmisible que un presidente del Gobierno colabore con una nacionalista como Uxue Barcos para desmantelar la presencia de la Guardia Civil en la Comunidad Foral. Sobre todo porque colaborar con ella es colaborar con EH Bildu (Podemos: Cuando Pablo Iglesias era el ‘contacto secreto’ en Madrid de los proetarras).

La delegación del etarra Arnaldo Otegi en Navarra, junto con Podemos e Izquierda-Ezkerra, respalda el gobierno regional de Barcos (Nuevo lavado de cara a proetarras y golpistas en TVE: ‘El Lechero’ Fortes tacha de ‘símbolo y mártir’ al genocida Lluís Companys).

Por lo tanto, alcanzar un acuerdo con ella es igual que dar alas a los herederos de los violentos que amenazaron la convivencia pacífica en España durante más de medio siglo. Algo que es especialmente siniestro cuando se trata de una treta para acabar con la presencia de la Guardia Civil en la región.

Detrás del traspaso de competencias como Tráfico, Seguridad Vial o Rescate está la intención de expulsar a los efectivos de la Benemérita de cara a las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo. Esta decisión es una negligencia más del Gobierno socialista.

Los nuevos batasunos pretenden imponer sus postulados en Navarra, desde la ikurriña al modelo de educación. Con la retirada de los guardias civiles en favor de la Policía Foral, Sánchez persiste en el gravísimo error de seguir alimentando las veleidades de los enemigos de España.

La prueba la tenemos con lo que sucedió en Alsasua, donde un grupo de radicales propinaron una paliza a dos miembros de la Benemérita. Entonces, Barcos y sus socios fueron incapaces de condenar el abyecto ataque.

De hecho, la consejera de Interior, María José Beaumont, llegó a decir que la detención de los agresores era «innecesaria». Al igual que en Cataluña, no sólo no hay que retirar la Guardia Civil, sino que hay que aumentar el número de efectivos.

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