ANALISIS

Regalo por Navidad: El indulto de la Unión Europea al Roscón de Reyes y al Huevo Kinder

Regalo por Navidad: El indulto de la Unión Europea al Roscón de Reyes y al Huevo Kinder
El famoso huevo Kinder. PD

La Unión Europea (UE), en un rasgo que la humanizó, indultó en su día a dos dulces que contienen en su interior un objeto sorpresa: el Roscón de Reyes y el Huevo Kinder.

El primero esconde en su interior una figurita de diverso material y un haba. Dice una de las leyendas que adornan este dulce navideño que su origen se remonta al Siglo II antes de Cristo, cuando a mediados de diciembre se realizaban unas celebraciones paganas conocidas como Las Saturnales (homenaje a Saturno, dios de la agricultura y las cosechas), en las que se preparaba una torta con base de miel y en la que se introducían frutos secos, dátiles e higos.

En el Siglo II después de Cristo se incluyó el haba como símbolo de prosperidad y fertilidad. No en todos los lugares se mantuvo la costumbre, aunque quedó arraigada en Francia, donde se convirtió en toda una tradición entre la aristocracia y realeza. Las familias se reunían para comerlo y ver quién era el afortunado al que le salía la preciada legumbre para nombrarle Rey del haba.

En el Siglo XVIII, un cocinero galo con ganas de alagar a Luis XV introdujo otra sorpresa en el roscón: una moneda de oro. A partir de ese momento adquirió más importancia la moneda que el haba, que terminó convirtiéndose en un símbolo negativo.

En España, algunas fuentes apuntan que, durante un tiempo, la costumbre de meter el haba en el roscón desapareció, a pesar de que la tradición del dulce había regresado con Felipe V, en el siglo XVIII. A mediados del XIX reapareció y fue escogido el Día de Reyes como el más apropiado para degustar el roscón, que pasó a llamarse Roscón de Reyes. Alrededor de él se creó toda una parafernalia en la que al afortunado que le salía la figurita o moneda se le coronaba «rey de la fiesta» y al que le tocaba el haba debía pagar el postre y era nombrado «el tonto del haba» (origen del extendido insulto «tontolaba»).

El Huevo Kinder Sorpresa fue creado por el italiano Willian Salice, fallecido en Pavía en las navidades de 2016, tres días antes de acabar el año y uno después de los santos inocentes. Dese entonces los niños se han quedado huérfanos de uno de sus fabricantes de sueños que contribuyó a desarrollar sus habilidades manuales descubriendo en el interior de un huevo de chocolate las figuras desmontables de sus juegos. Primero las ensamblaban entre dudas, errores y aciertos, y una vez completadas las incorporaban a su mundo y jugaban con ellas hasta que las perdían o intercambiaban con las de otros niños.

¿Cuántos han crecido coleccionando sus sorpresas?, después de engullirse el huevo de chocolate que las contiene y entre exclamaciones de ¡hummm, que bueno está!, mientras se pringaban las manos y, ni cortos ni perezosos, se las limpiaban en el jersey entre exclamaciones de su madre: ¡no, ahí no!, ¡cómo quieres que te lo diga!, que siempre llegaba tarde para evitar la mancha en la prenda o, lo que era peor, ¡en las paredes!

Salice llegó a la idea del Kinder cuando Michele Ferrero, dueño del negocio, buscaba en los años 60 la forma de dar vida, más allá de la Semana Santa, a los populares huevos de Pascua y cuyos moldes estaban condenados al paro la mayor parte del año. El resultado fue el Kinder Sorpresa, en el que alojó un juguete desmontado de plástico para que lo ensamblaran los chiquillos… o sus padres. El éxito fue inmediato y la producción subió como la espuma, llevando pareja la facturación y los beneficios, convirtiendo una pastelería en una multinacional de 8.000 millones de euros en ventas y 30.000 empleados, y haciendo de Ferrero, fallecido en 2015, el hombre más rico de Italia.

La sobreprotección a los niños, los intereses de algún lobby y las estupideces de nuestro tiempo llevó a Chile a prohibir los Kinder con la excusa de luchar contra la obesidad, y en Estados Unidos porque no se pueden vender alimentos que tengan objetos en su interior. Quizás en la UE se hace un excepción con el roscón de reyes y el huevo Kinder porque, además del sentido común, es la patria de los hermanos Grimm, de Hans Cristian Andersen, de Charles Perrault, de Carlo Lorenzini, … autores de las grandes joyas de la literatura infantil universal con las que crecieron nuestros hijos.

En 2007 Salice se jubiló y creó la Fundación Color Your Life para ayudar al desarrollo del talento de jóvenes adolescentes entre 13 y 18 años, conocerse asimismo y valorar sus capacidades. Su legado sigue vivo.

JORGE DEL CORRAL

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