ANALISIS

El ‘okupa’ Sánchez se pasa por la entrepierna a todo el PSOE de Madrid

Pepu Hernández, como Ángel Gabilondo, no son militantes del PSOE, sino «paracaidistas» independientes, lo cual no deja de ser una humillación para los militantes del partido

El 'okupa' Sánchez se pasa por la entrepierna a todo el PSOE de Madrid
Pedro Sánchez con Pepu Hernández. EP

LA sorprendente propuesta de Pedro Sánchez para que el exseleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández sea elegido candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid es una decisión a la desesperada en busca de nombres alejados del clásico perfil político, que gozan de prestigio social, pero sin experiencia alguna en la gestión de recursos públicos o en la vida orgánica de los partidos (Sacan del fondo del cajón un vídeo de Pepu Hernández elogiando a Rajoy frente a ZP y chafan a Sánchez).

Este tipo de experiencias no suelen dar buen resultado. La reciente experiencia del PP con Ruth Beitia es un ejemplo claro. No hay nada que oponer a la legitimidad de Hernández ni al aprecio social que tiene ganado a pulso.

Pero el movimiento de Sánchez es arriesgado y se produce en un momento de gran nerviosismo interno en el PSOE de Madrid, cuando hay encuestas que apuntan a los socialistas como quinta fuerza, ya por detrás de Vox.

Perder Andalucía y quedar quinto en Madrid ya no sería solo motivo para una profunda reflexión interna en el PSOE. Sería la prueba determinante de que Sánchez aboca al socialismo a su mayor crisis de representatividad en cuarenta años.

Hernández, como Ángel Gabilondo, candidato a presidir la Comunidad de Madrid, no es militante del PSOE, sino un «paracaidista» independiente, lo cual no deja de ser una humillación para los cuadros y militantes del partido.

Nadie cuestiona el prestigio profesional de Hernández en el baloncesto, ni su capacidad y derecho a erigirse en candidato político. Pero sí es lógico que en la federación madrileña del PSOE haya quien se sienta ofendido y dolido.

Hernández es amigo personal de Pedro Sánchez, y poco más que eso ha podido influir en su designación. Concurrir a las urnas con dos candidatos que no militan en el partido es, como mínimo, extraño.

Más parece una renuncia formal del partido a buscar candidatos fiables entre la militancia o, peor aún, es la evidencia de que el socialismo madrileño no cuenta con nadie con un mínimo de credibilidad para encabezar un cartel electoral.

Además, Hernández es un recurso de última hora después de que dirigentes como Rubalcaba, Zapatero o los ministros Marlaska y Maroto hayan rechazado el ofrecimiento de Sánchez.

El PSOE de Madrid carece de liderazgo y es víctima de su mimetización con Podemos porque ha aceptado mansamente ser anulado por Podemos.

De otro lado, Sánchez viene a deslegitimar su proceso interno de primarias poniendo a todo el aparato federal y al Gobierno a defender a Hernández frente a otros candidatos, convirtiendo las primarias en un «dedazo» parcial y en una pantomima.

Además, el presidente del Gobierno de «ministros y ministras» opta por dos varones como candidatos, cosa que no han hecho ni el PP, ni Ciudadanos ni de momento Más Madrid. Es Sánchez, y su falso concepto de la «igualdad», en estado puro.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído