Tras seis meses huyendo de la sombra de Bárcenas, el presidente del Gobierno admite que se equivocó "en mantener la confianza en alguien que no la merecía"

Mariano Rajoy: «No soy culpable; ni dimitiré ni convocaré elecciones’

Rubalcaba: “Usted hace daño a España. Le pido que se marche”

«Ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones generales».

Mariano Rajoy ha sido su contundente respuesta a quiénes habían pedido su dimisión y la convocatoria de elecciones.

Rubalcaba, que ha sido muchas veces diana directa de las invectivas del presidente del Gobierno, no se ha achandado y ha desgranado las razones por las que cree que es Rajoy quien debe irse y no él:

«Jamás he cobrado un sobresueldo; jamás he bajado el sueldo a los españoles y me he subido el mío; jamás he enviado sms a un delincuente».

Lo relevante, tras esta camparecencia parlamentaria que tanta expectiva despertó, es que se despeja el panorama político; al menos de momento.

La respuesta de Rajoy a las peticiones del PSOE, Izquierda Plural, UPyD y otros grupos ha sido rotunda: ni va a presentar su dimisión ni va a disolver las Cortes.

Se equivocó en confiar en Luis Bárcenas, pero eso es todo. La Justicia lo aclarará todo.

Y el presidente ha dejado patente , en tono socarrón, a lo que se enfrentaba:

«Ustedes no querían explicaciones sino que me declarara culpable, pero no me voy a declarar culpable porque no tengo constancia alguna de que mi partido se haya financiado ilegalmente; el suyo sí, y lo han dicho los Tribunales».

 

LA COMPARECENCIA, SUS CLAVES Y SUS PROTAGONISTAS

Tras muchos meses de evasivas sobre el caso Bárcenas y bastantes semanas de maniobras políticas para evitar responder a las acusaciones hechas por el extesorero del PP, Mariano Rajoy ha comparecido por fin ante el Congreso de los Diputados.

Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba han concluido muy pronto sus comparecencias ante el Congreso, a pesar de que el líder socialista se alargó casi el doble del tiempo previsto en su intervención.

Y el primer balance, a botepronto, es que ni Rajoy sale magullado del embite, ni Rubalcaba queda más debilitado.

No se ha colocado a la defensiva el presidente del Gobierno, sino que ha salido al ataque, contra todos los que no respetan «la presunción de inocencia» y los que hacen «un uso partidista» de este caso «poniendo en riesgo la estabilidad de España y jugando con el futuro de los españoles».

Todas las bofetadas dialécticas se las ha llevado el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se ha permitido «amenazarle» con una moción de censura, lo que para él no constituye tal, sino que es un instrumento constitucional al que le gustaría hacer frente, sobre todo, porque la ganaría.

El presidente del Gobierno ha iniciado el reto reconociendo errores: «Me equivoqué al mantener la confianza en quien no la merece».

Rajoy admite asi, por primera vez en pubñico, un error fatal, pero  ha negado todas las acusaciones al Gobierno y a su partido relacionadas con una presunta financiación ilegal.

Rubalcaba, en su turno, ha seguido también el guión previsto: «No le podemos creer porque nos ha mentido».

El líder de la oposición ha concluido alegando que la permanencia de Rajoy frente a la presidencia del Gobierno es «un problema para España».

Rajoy podía haber contestado a Rubalcaba pero ha decidido hacerlo conjuntamente a todos los grupos al final. El debate pierde así fuerza.

El tercero en saltar a la palestra ha sido Durán i Lleida, de CiU, que ha estado educado como siempre.

Arrancó subrayando que en que puede ser aberrante dar más credibilidad a un delincuente que al presidente del Gobierno, pero ello no exime al presidente de ir a la Cámara a dar explicaciones.

«Señor Rajoy, ha lamentado y pedido perdón por haber confiado en Bárcenas, pero no por lo que vino despúes: por los mensajes que intercambió con el extesorero cuando ya era un delincuente».

Cayo Lara, de la Izquierda Plural, ha sido el cuarto y como han hecho todos los anteriores, dedicó unas palabras a las víctimas de Galicia.

Y entró en materia: «Solo quien tiene algo que esconder en el Gobierno se oculta ante el Parlamento. No le creemos nada, es nuestro derecho. Fin de la cita».

Lo último ha sido una ironía, porque ha recurrido a la coletilla que tanto Rajoy como Rubalcaba han usado cada vez que parafraseaban a un diputado del partido contrario.

LA INTERVENCIÓN DE RAJOY

Mariano Rajoy ha arrancado directo al grano, con habilidad dialéctica y tono firme. El presidente del Gobierno, desde la tribuna del Senado porque el Congreso está en obras, si ha citado el apellido de Luis Bárcenas esta vez. Y en dieciseis ocasiones:

«Di crédito al señor Bárcenas, era una persona de confianza en el partido. No fue tesorero más que un año pero mucho antes había tenido responsabilidades como gerente».

«Me fié de él y le apoyé. Sí, le apoyé como apoyaría a cualquiera que sufre una persecución injusta. Luego llegaron noticias de cuentas en Suiza ocultadas a la Hacienda Pública del Señor Bárcenas. Lo confirmó el juez y el imputado no pudo negarlo.»

«Ese es todo mi papel en la historia. Cometí el error de confiar en un delincuente pero no de encubrir a un falso culpable».

«A partir de aquí el extesorero entendió que su estrategia defensiva sería atacar al PP».

«Al acusado se le permite a no declarar e incluso a mentir en defensa propia».

«¿Se han pagado sueldos? Sï ¿Se han pagado complementos? Sí… Como en todas partes».

«Ustedes me pueden preguntar si son ciertas las declaraciones de Bárcenas. Yo les digo que no lo son. Aquí se acaba nuestra posibilidad».

«Hay quien quiere convertir el parlamento en una enorme comisaría».

El presidente alardeó de acudir por voluntad propia al Congreso y no por la amenaza de una moción de censura ‘pueril‘, ha dejado en manos de la oposición seguir con el asunto, subrayando que ahora es la hora de los jueces.

Y en ese instante, cuando el debate no lleva ni media hora, Rajoy dio la primera estocada al PSOE.

Tras decir que espera que los diputados estén de acuerdo y producirse muchos murmullos, comento socvarrón que evidentemente no todos los estan, pero que uno si debería estarlo: «El señor Pérez Rubalcaba».

Según el presidente, la argumentación que acababa de hacer y literalemnte sus ultimas palabras, es lo mismo que el líder del PSOE dijo no hace mucho en la misma cámara.

Acaba así Rajoy con seis meses de sonrojante silencio.

LA CRONOLOGÍA DE MEDIO AÑO DE EVASIVAS

  • 20 de febrero. Durante el primer día del debate sobre el estado de la nación, Alfredo Pérez Rubalcaba le pregunta si creee que puede gobernar un país alguien que está «pendiente cada mañana de que al señor Bárcenas le entre un ataque de sinceridad». El presidente del Ejecutivo responde: «Mi partido, de momento, no ha sido condenado por financiación irregular; el suyo, sí». Rajoy logra acabar la jornada sin mencionar ni hacer la menor referencia al extesorero del PP.
  • 21 de febrero. «No voy a citar a nadie; no lo hice ayer y no lo voy a hacer hoy. Pero las personas que ha citado usted hace ya años que no asumen ningún tipo de responsabilidad en mi partido», responde el jefe de Gobierno al portavoz del PNV, Aitor Esteban, cuando este menciona a Luis Bárcenas y Jesús Sepúlveda durante la segunda jornada del debate sobre el estado de la nación.
  • 15 de marzo. Mariano Rajoy responde a preguntas de los periodistas durante una rueda de prensa en Bruselas, donde los jefes de Gobierno están obligados a están obligados a ofrecerlas. La última había sido cinco meses antes, tambien en la capital belga:
    -«¿Cree que Bárcenas está intentando chantajearle?»
    «Pues, con absoluta franqueza, no.»
    – «En Berlín dijo que todo era falso salvo alguna cosa. ¿Puede detallar cuáles eran esas cosas?»
    «Eso no se ha tratado en el Consejo Europeo.»
    – «¿Cree que su partido ha gestionado bien este caso?»
    «Sobre ese asunto ya he dicho cuanto tenía que decir.»
  • 26 de marzo. El PSOE pide por segunda vez la comparecencia de Rajoy -la primera fue en enero- ante el Congreso, después de que el juez Pablo Ruz decretara la imputación de Ángel Sanchís, extesorero del partido . «De los cuatro tesoreros que ha tenido el PP en democracia, tres están imputados y el cuarto es Naseiro», dice la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano.
  • 18 de abril. Los socialistas registran la petición de comparecencia del presidente del Gobierno y del PP para que explique «no solo el blanqueo, sino el descuadre de donaciones», según indica su secretario de Relaciones Institucionales, Antonio Hernando.
  • 28 de junio. En otra rueda de prensa en Bruselas, Rajoy responde a la pregunta de si se siente amenazado por la posibilidad de que Bárcenas tire de la manta una vez que haya ingresado en prisión: «No, ni ahora ni en ningún otro momento». No quiere responder si sigue creyendo en la inocencia de Bárcenas -en 2009 había dicho que nadie podría probar que el extesorero no era inocente- ni si puede asegurar que el PP no se ha financiado ilegalmente. Otro periodista le preguntó si le parece una noticia positiva para los ciudadanos la entrada en prisión del extesorero, a lo que responde: «Eeeh, la segunda ya… tal».
  • 1 de julio. Durante el Comité Ejecutivo Nacional, el presidente del Gobierno evita mencionar a Bárcenas, pero recuerda que su formación lleva cuatro años, desde que estalló el caso Gürtel, afrontando estos asuntos. También admite que no hay visos de que se resuelva a corto plazo.
  • 2 de julio. En su comparecencia ante el Congreso para dar cuenta del resultado de la cumbre europea, Rubalcaba le dice a Rajoy: «El extesorero es una nube negra que se ha posado sobre su Gobierno y la política española; una nube negra que descarga todas las semanas que no pueden despachar con 17 palabras. Ustedes tienen que dar una explicación convincente, exhaustiva; si es que pueden». El presidente de Gobierno no le responde.
  • 8 de julio. El PSOE abre camino al anunciar la petición en el Registro del Congreso de la comparecencia de Rajoy para que explique su posible implicación el caso Bárcenas.
  • 9 de julio. PSOE e IU piden que Rajoy se marche si no puede decir la verdad.
  • 9 de julio. Aguirre exige a Rajoy que se adelante a la Justicia y depure responsabilidades
  • 10 de julio. El PSOE, Izquierda Plural, Grupo Mixto, CiU y PNV abandonan la ponencia que estudia la Ley de Transparencia al negarse el presidente de la Comisión constitucional, Arturo García Tizón, del PP, a aplazarla. De fondo está la petición de los grupos parlamentarios del PSOE, Izquierda Plural y Grupo Mixto, de que comparezca Rajoy en el Congreso para dar explicaciones sobre las acusaciones de Bárcenas de haber cobrado en dinero negro.
  • 11 de julio. El PP tumba, durante el debate en la Diputación Permanente del Congreso, los intentos de la oposición para que Rajoy explique el caso Bárcenas. El grupo de la mayoría decide que la ultima sesión antes del verano sea de carácter legislativo, por lo que el líder del Ejecutivo no tendría que comparecer hasta septiembre.
  • 14 de julio. El PSOE exige la dimisión inmediata de Rajoy y rompe «toda relación» con el PP tras la publicación de los SMS entre el presidente del Ejecutivo y Luis Bárcenas.
  • 15 de julio. «Un presidente del Gobierno no puede estar saliendo cada día al paso de rumores que se publican. No tiene ningún sentido pedirle eso a un presidente del Gobierno.» Mariano Rajoy manda un mensaje desde Moncloa el mismo día que Bárcenas le acusa en su comparecencia en la Audiencia Nacional de haber recibido dinero negro en billetes de 500 euros como sobresueldos. «Voy a cumplir el mandato que me han dado los españoles», asegura Rajoy.
  • 16 de julio. Rubalcaba anuncia que presentará moción de censura si Rajoy no comparece.
  • 22 de julio. Rajoy cede y anuncia que comparecerá ante el Congreso para dar explicaciones sobre el caso Bárcenas a finales de julio o a principios de agosto.

 

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