Volvió el Congreso de los Diputados a formarse después de las elecciones del 26J este 19 de julio de 2016, y volvieron con él las maneras poco ortodoxas e incluso circenses de los representantes del partido Podemos. Había una vez… un circo podemita de payasos en la reapertura del Congreso.
De modo que una vez formada la Mesa de la Cámara Baja con Ana Pastor (PP) como presidenta, el resto de diputados fueron uno por uno desde su escaño jurando el cargo. Ana Pastor, nueva presidenta del Congreso tras ganar a Patxi López en la segunda votación.
Pero ya se sabía desde la anterior fallida legislatura, que los podemitas son originales y no juran por la Constitución con las palabras establecidas, sino que se inventan una historieta que levanta los abucheos del resto del Hemiciclo:

«Nunca más un país sin su gente, nunca más un país sin su pueblo».
Este eslógan fue el más repetido, pero después cada diputado podemita lo aderezaba con mayor o menor cursilería con otras fórmulas. Y como no se les escuchaba en la Cámara por culpa del micrófono ambiente y de los abucheos de otros diputados, su entendimiento se hacía muy complejo.
En el caso de Diego Cañamero, fue más allá el diputado podemita por Jaén, que fue la sensación del día por aparecer en la Cámara con una camiseta pidiendo la libertad del violento Andrés Bódalo:
Prometo porque me obliga la ley. Pero mi compromiso es con los derechos del pueblo y los derechos de la gente. Y hasta el final.
Las reacciones a estas maneras tan descabelladas no se hicieron esperar, por ejemplo, en Twitter:
Apología del maltratador de mujeres, de la agresión, de la violencia y la incultura.
Al aceptar a Cañamero se define una izquierda bárbara.— Hermann Tertsch (@hermanntertsch) 19 de julio de 2016
El único parecido entre Cañamero y un jornalero, es que los dos acaban en -ero-.
Sus manos hablan solas ✋?✋? pic.twitter.com/8o92NqBVfS— Ismael López Martín (@ismaelquesada) 19 de julio de 2016
Cañamero, un escapado de Casas Viejas de Sender, con la camiseta de Bódalo, el terror de las confiterías. La generosidad de la democracia.
— Jorge Bustos (@JorgeBustos1) 19 de julio de 2016
Primera aportación de extraordinario calado social de Cañamero: reivindicar al maltratador de una embarazada pic.twitter.com/4NIvDWtYsP
— Cristina Seguí (@CristinaSegui_) 19 de julio de 2016
Servir al pueblo y cobrar un salario por dedicarse a ello NO es un privilegio. Es la manera de trabajar para el pueblo.Cañamero no se entera
— Bea Talegón (@BeatrizTalegon) 19 de julio de 2016
LAS POETISAS BESCANSA, MONTERO Y TANIA
Otros ejemplos de lo más pintorescos han sido los protagonizados por ejemplo por Carolina Bescansa, que tiró incluso de papel para citar a un poema de Miguel Hernández (‘Viento en pueblo’). Les encanta ser protagonistas a los podemitas:
Porque no soy de un pueblo de bueyes, que soy de un pueblo que embargan yacimientos de leones, desfiladeros de águilas y cordilleras de toros con el orgullo en el asta. Nunca medraron los bueyes en los páramos de España. Nunca más un país sin su gente.
El podemita catalán propuesto para presidir el Congreso utilizó el lema de la Revolución Francesa: «Por la igualdad, libertad y fraternidad».
O Irene Montero, la primera dama podemita, que prometió acatar la Constitución «para cambiarla», y prometía «no olvidar quiénes somos, de qué lado estamos y quiénes han traicionado a nuestro pueblo».
La podemita Tania Sánchez por su parte se fue hacia el lado feminista:
Por las mujeres que lucharon para que nosotras llegáramos aquí y por el futuro de las que seguirán su ejemplo.

