Política
Ana Pastor (d) y Alicia Sánchez Camacho, yendo a la Mesa del Congreso. EF

La Mesa del Congreso, donde PP y Cs suman 5 votos frente a los cuatro que reunen PSOE y Poemos, ha frustrado el intento de Pedro Sánchez de aprobar los Presupuestos valiéndose de una triquiñuela (La picante grabación sobre sexo entre la ministra Delgado y el excomisario Villarejo la deja al borde de la dimisión).

La noticia ha pillado al presidente socialista en Estados Unidos, donde también se ha enterado de que su ministra de Justicia está metida hasta el corvejón en una cienága de mentiras, contradiciones y engaños merced a las grabaciones del comisario Villarejo ('La comilona del Rianxo': Lola, Villarejo, 'El Gordo', Garzón y dos comisarios del montón).

El futuro de Sánchez se complica y mucho. Este 24 de septiembre de 2018, el órgano de gestión de la Cámara Baja ha tumbado las pretensiones socialistas al analizar dos recursos de amparo presentados por los dos partidos contra la decisión de la Mesa de la Comisión de Justicia de admitir a trámite la enmienda presentada por el PSOE para sortear el veto del Senado a los objetivos de déficit público (García Ferreras se quema intentanto salvar a la ministra Delgado, porque si cae se le pondría muy difícil sostener a Sánchez ).

La decisión se produce después de que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, hubiera garantizado que la Mesa es un órgano "constitucional" e "independiente" y que no admitirá "presiones" en sus decisiones.

Y es que fuentes del PSOE habían apuntado en los últimos días que se planteaban incluso pedir la reprobación de Pastor, una iniciativa parlamentaria que la diputada socialista y vicepresidenta segunda del Congreso, Micaela Navarro, ha reconocido que "no es posible".

En el escrito de amparo del PP que analizaba la Mesa, los populares denunciaban que el método escogido por el PSOE para introducir la reforma de la Ley de Estabilidad -a través de una enmienda a una ley que no guarda relación con la materia- supone un "fraude" al procedimiento legislativo ordinario.

"Un fraude a la institución del Congreso de los Diputados que debe ser conveniente repelido por su máxima institución, es decir, la Mesa del Congreso para preservar el principio de seguridad jurídica y la doctrina constitucional".

Por su parte, Ciudadanos reclamaba a la Mesa que paralizara la tramitación de esa reforma hasta que no haya quedado resuelta su reclamación y que por lo tanto impida la designación de los ponentes que debatirán la enmienda.

Los socialistas pretendían esquivar la capacidad de veto irreversible del Senado a la senda de estabilidad, una potestad que el PP había introducido en la ley en 2012 y que impedía, contrariamente a lo que ocurre en el resto de leyes, que el Congreso tuviera la última palabra a la hora de aprobar la figura más importante de los presupuestos.

El PSOE presentó una iniciativa en el Congreso para reformar esta ley de Estabilidad por la vía rápida y en lectura única, pero PP y Cs lo impidieron y obligaron a los socialistas a tramitar la ley por la vía ordinaria.

Tras la decisión adoptada por la Mesa, la presidenta del Congreso ha comparecido en rueda de prensa desde el Congreso para dar cuenta de la inadmisión de la enmienda, que ha justificado por "dos criterios".

En primer lugar, ha comentado que "nos encontramos ante una situación inédita", por el hecho de que haya "dos textos idénticos, y digo idénticos", ha destacado, que se estaban tramitando al mismo tiempo, un hecho que podía provocar resoluciones y acuerdos distintos, lo cual podía provocar "inseguridad jurídica".

Y en segundo lugar, Pastor se ha referido a la jurisprudencia del TC, que a su entender "ha confirmado en sus sentencias" la plena potestad de la Mesa para "homogeneizar las iniciativas en supuestos en que el reglamento lo tenga previsto de manera expresa" y en casos "donde no se establezca una concreta previsión".

La presidenta del Congreso se ha remitido al hecho de que en el caso de la enmienda introducida en la ley de violencia de género "no existía la requerida conexión" específica entre la enmienda y la ley en la que se pretende introducir, de manera que la enmienda no era "congruente" con el espíritu de la ley.

Por lo demás, Pastor ha alegado que el criterio de la Mesa es siempre atender y cumplir las sentencias de TC, pero no ha querido dar más detalles de lo sucedido en más de dos horas de reunión, porque "las deliberaciones de la Mesa tienen carácter reservado".

Tampoco ha querido entrar a valorar las declaraciones políticas de los diferentes grupos parlamentarios porque "no soy comentarista de apreciaciones", y ha reiterado que ella actua siempre "conforme a legalidad, en el ámbito de la Constitución y conforme a derecho".

Ha recriminado que "puedo recibir amenazas, pero no me mueven en el cumplimiento de la legalidad". Y ha rematado: "Esto, recuerdo, es un acuerdo de la Mesa, de la que forma parte la presidenta".

La vía ordinaria para hacer la reforma superó el primer filtro la semana pasada, cuando el Congreso admitió a trámite el texto, pero paralelamente el PSOE activó el mecanismo que se ha puesto en marcha en otras ocasiones: introducir la reforma a través de una enmienda a otra ley, en este caso una ley de medidas contra la violencia de género.

El Gobierno y el PSOE, por un lado, y el PP y Cs, por otro, iniciaron entonces una guerra de argumentos jurídicos que les llevaron a presentar precedentes en uno y otro sentido, y que puso en contradicción la decisión de la Mesa de la Comisión de Justicia, que avaló el procedimiento, a la Mesa del Congreso, que lo ha rechazado.

Desde el PSOE, la vicepresidenta segunda del Congreso, Micaela Navarro, ha comentado que la decisión ha sido "la previsible" por la mayoría de PP y Cs en el órgano de control parlamentario, y no ha querido adelantar las posibles medidas que pueda tomar el grupo parlamentario.

Algo bien distinto a lo que han señalado desde Unidos Podemos, donde han protestado por la decisión y han asegurado que estudiarán la posibilidad de presentar recurso al TC. Los podemitas sostienen que la Mesa del Congreso no tiene capacidad legislativa para revocar la decisión de la Mesa de la Comisión de Justicia.

El secretario segundo de la Mesa, José Ignacio Prendes, ha señalado que las leyes se pueden cambiar, pero que la fórmula pretendida por el PSOE en este caso no era fraudulenta.

La reacción del PP ha sido rotunda. Ha venido de la voz del secretario general del PP, Teodoro García Egea, quien tras la reunión de la ejecutiva del partido ha comentado que la Mesa del Congreso ha eliminado la posibilidad de Sánchez "de avanzar en su línea totalitaria", tras lo cual ha dicho esperar "que reflexione y dé cuanto antes la voz a los españoles".