El rescate desde Zarzuela tras el SOS del presidente del Gobierno por el entuerto protocolario, deja bizca a media España

Las cinco lagunas que hunden el comunicado de Casa Real para salvar al caradura Sánchez

Las cinco lagunas que hunden el comunicado de Casa Real para salvar al caradura Sánchez
La mueca de perplejidad de Pastor y doña Letizia dando la espalda TW

Ha sido peor el remedio que la enfermedad, como quien dice. El cachondeo e indignación por el comunicado de la Casa del Rey intentando salvar la cara a Pedro Sánchez tras su pifia protocolaria, o el «malentendido» que se produjo durante la recepción oficial celebrada con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, tras el Desfile de las Fuerzas Armadas, no cuela ni de coña. (La Casa del Rey intenta salvar el culo 30 horas después al achicharrado Pedro Sánchez).

En el mismo, se afirma que la pareja socialista siguió las instrucciones que se les facilitó en el Palacio Real, que fueron las de «permanecer con los Reyes «hasta que los siguientes invitados llegaran a las inmediaciones» del Salón del Trono.

Si los Sánchez hicieron lo correcto, cabría interpretar que fueron los demás invitados los que se equivocaron, al precipitarse en su entrada al saludo.

Desde ‘EsDiario‘ nos dan cinco puntos clave que ponen las cosas ensu sitio:

¿Qué hacía Begoña Gómez?

Si la decisión de quedarse junto a don Felipe y doña Letizia fue de la Casa Real y atendía al deseo de hacer una inusual foto de «familia» institucional con los representantes de los distintos poderes del Estado -Ejecutivo, Legislativo y Judicial-, ¿por qué se quedó la mujer del presidente si no tiene encaje institucional alguno ni ostenta ninguna responsabilidad constitucional?

¿Por qué Ana Pastor siguió de largo si tenía que hacerse esa foto?

Como representante del poder legislativo, desde su puesto de presidenta del Congreso, Ana Pastor tenía que haber sabido con antelación de los planes de la Casa Real de hacer esa foto de familia y, en consecuencia, se tenía que haber parado junto a los Reyes y el presidente. No lo hizo, lo que demuestra que no sabía nada y, aún más, no pudo evitar una mueca de sorpresa o desagrado cuando vio a Sánchez y a su esposa protagonizando el besamanos.

¿Por qué entró todo el mundo si había una foto prevista?

Si hubiese estado prevista esa fotografía institucional por el protocolo de la Casa Real, no hubieran dejado entrar a la vez a todo el mundo. Pero lo hicieron. Sánchez y esposa se metieron en el salón por delante del resto, pero al mismo tiempo que ya se abría la puerta y entraba el resto de autoridades e invitados. Aun en el caso de que estuviera previsto ese «selfie» institucional, el presidente y su esposa vieron que allí accedía todo el mundo y, sin embargo, se quedaron voluntariamente a saludar.

¿Por qué el ujier salió despavorido hacia Sánchez y no hacia el resto?

Si fuera cierto lo que sostiene la Casa Real, el ujier presente en la sala hubiese ido a frenar al resto de invitados o a cerrar la puerta de acceso para que sólo pudieran entrar allí las autoridades previstas. Pero no: se dirigió raudo, casi de manera explosiva, hacia Sánchez y su esposa, que no dijeron nada pese a que podían haber preguntado, perfectamente, por la supuesta foto.

¿Por qué doña Letizia da la espalda si estaba previsto?

Si fuera cierto lo que sostiene la Casa Real, la Reina nunca hubiera dado la espalda a Sánchez como hizo, y de manera ostentosa. El protocolo hubiera resuelto de otra forma la presencia conjunta, pero nunca con un gesto que, en términos de lenguaje corporal, es un mensaje de desagrado equivalente a preguntarse «¿Qué hacen aquí?».

Doña Letizia era consciente de la cercanía de Sánchez y de su esposa y optó por la respuesta más sutil: ni podía compartir ese momento con ellos ni expresar su contrariedad verbalmente. Y optó por darles la espalda.

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