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La socialista Meritxell Batet es un calco de la presidenta de la Asamblea Constituyente de Maduro

La expulsión -este 22 de octubre de 2019- de la portavoz de VOX en la Comisión Permanente del Congreso, Macarena Olona, por parte de  la presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, ha recibido el apoyo de la práctica totalidad de los grupos.

Extraño consenso. Insólita unanimidad. Sorprendente unidad. Lo nunca visto.  Pero, ¿por qué no ir al fondo del asunto?

La pregunta es por qué la presidenta del Congreso no tramitó la solicitud urgente de VOX, presentada en tiempo y forma, para debatir la conveniencia de declarar el artículo 116 de la Constitución que autoriza el estado de excepción en Cataluña.

Batet no dio explicación alguna y ninguneó la petición de la formación de Santiago Abascal con una displicencia evidente.

Lo que hizo Olona fue invocar públicamente un artículo que permite a cualquier grupo solicitar que se incluya un asunto urgente. No hubo respuesta alguna y la presidenta del Congreso, tras advertirla tres veces, la expulsó de la sala en vista de que Olona insistía en sus protestas.

Si no le intimidaron proetarras y nacionalistas cuando fue abogada jefa del Estado en el País Vasco ni los corruptos de cuello blanco cuando fue secretaria general de la empresa pública Mercasa, menos aún le van a amordazar quienes quieren silenciar a todo discrepante con la progresía instaurada y sus corifeos mediáticos.

La secretaria general del VOX en el Congreso, Macarena Olona (Alicante, 1979), está curtida en mil batallas jurídico-administrativas y no da ningún paso sin estar incardinado en la normativa vigente.

Este martes se convirtió en la tercera diputada de la Democracia en ser expulsada. En su caso, por pedir que la Cámara abordara los graves taques a la Policía en Cataluña.

La secretaria general del Grupo Parlamentario de VOX, Macarena Olona.

La presidenta del Congreso —la misma que votó tres veces a favor de un referéndum independentista— le vetó cuando trataba de plantear un debate incómodo para el Gobierno de Sánchez. Así ha vivido Macarena Olona las últimas horas tras la expulsión.

Lo fácil era aplaudir a Batet y condenar por su actitud a la diputada de VOX, pero esa imagen en la que todos celebran la injusta y prepotente expulsión de la parlamentaria destilaba un aire de Asamblea Constituyente de Venezuela, la que se inventó Maduro para silenciar la voz de la oposición, que merece una reflexión.

¿Es qué nadie reparó en que la diputada de VOX estaba intentando ejercer su derecho a invocar el reglamento después de comprobar que la presidenta de la Cámara no se había dignado a explicar las razones por las que no quiso tramitar la solicitud urgente presentada para debatir un asunto de trascendencia nacional?

Han expulsado a una diputada de VOX y en la retina de muchos españoles están las imágenes de un diputado proetarra rompiendo la Constitución, un diputado independentista escupiendo al ministro de Exteriores o  Rufián, impresora en mano, montando uno de sus habituales numeritos. En esas circunstancias, ninguno fue expulsado.

Le ha tocado a una diputada de VOX. Meritxell Batet, como en la Asamblea Constituyente de Venezuela, le ha enseñado la puerta de la calle. Y los demás, la han aplaudido. Viva la democracia.

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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