No ha dado el título Teodoro García Egea pero el secretario general de los populares ha dejado muy claro, mirando a la cara a un patibulario Pablo Iglesias que papel interpretan él, Sánchez y el resto del multitudinario Gobierno PSOE-Podemos en la tragedia del coronavirus, que ya ha dejado en España más de 18.000 cadáveres: ‘Los Miserables’.
García Egea ha acusado al Gabinete de coalición, que tachó de «comunista«, de estar causando «miles de muertos«.
Ha sido este 15 de abril de 2020, durante la primera sesión de control al Gobierno que se celebra en el Congreso de los Diputados desde que comenzó el estado de alarma.
En su turno, desde su escaño, García Egea ha responsabilizado al Ejecutivo socialcomunista de estar «mandando a la gente a luchar sin protección» frente al «enemigo invisible» del coronavirus, y a Iglesias, de «poner la ideología por encima de la salud de los españoles».
«Les falta previsión y les sobra propaganda. Han actuado con irresponsabilidad y negligencia».
El número dos de los populares ha recordado que mientras las grandes empresas del mundo cancelaban su participación en el Mobile World Congress de Barcelona, los miembros del Gobierno alentaban a la participación en las marchas feministas multitudinarias del 8-M.
- «Usted es vicepresidente del Gobierno y es culpable de todo».
- «A usted se le recordará por poner la ideología por encima de la salud de los españoles».
- «Lo vi conmovido por Excalibur, el perro del ébola, pero ni un solo gesto por los miles de españoles muertos».
En su intervención, Pablo Iglesias, con americana de profesor PNN haciendo méritos, ha instado a «reflexionar» sobre el papel que está desempeñando el PP como principal partido de la oposición y le ha reclamado a García Egea una actitud «constructiva».
«Le pido asumir como mínimo común denominador la Constitución Española», se ha atrevido a decir Iglesias, un día después de verter ataques contra la misma Jefatura del Estado.
«Cuando ustedes tratan de perseguir a Vox, creo que están decepcionando a una parte fundamental de la ciudadanía que nos quiere ver unidos. Dejen de competir con Vox a ver quién dice la mayor barbaridad: vuelvan ustedes a la Constitución Española y al patriotismo».
ELUDIENDO A VOX
La secretaria general de VOX en el Congreso, Macarena Olona, que anteayer acusó al Gobierno PSOE-Podemos de aplicar la eutanasia a los ancianos en los geriátricos, se ha limitado en su primera intervención a leer su pregunta al vicepresidente:
«¿Va a desistir de imponer en España el modelo chavista venezolano?».
Iglesias, tratando de eludir la pregunta, ha recordado que están en sede parlamentaria y le ha pedido «respeto» por la Cámara Baja, de nuevo prácticamente vacía, y por los «ciudadanos españoles que llevan una bata blanca» y están haciendo frente en primera línea al virus.
Olona ha seguido a la carga, inasequible al desaliento:
«Nuestra democracia se desangra porque este Gobierno socialcomunista está aprovechando la desgracia que nos asola para imponer su régimen comunista».
La diputada de VOX ha asegurado que el modelo de Iglesias es la Venezuela chavista.
«Por eso ha prostituido TVE, ha aprovechado una catástrofe, y está intentando, a través de la Gestapo que vigila la verdad oficial, controlar la opinión pública a través de las plataformas Newtral y Maldita».
Iglesias, nuevamente, ha intentado esquivar el embite:
«Esta Cámara y esta sociedad no merecen que este Gobierno le dedique un solo segundo ante estas circunstancias difíciles. Dedica su tiempo de preguntar a hablar de Venezuela y de La Sexta».
BESOS CON RUFIAN
El tono de Iglesias ha cambiado notablemente cuando se ha dirigido al independentista Rufián.
El de Podemos ha tirado de nostalgia y ha evocado cómo ambos llegaron a la vez al Congreso hace algo más de cuatro años.
Iglesias ha criticado la salida de la crisis financiera del 2008 y ha prometido a su compinche que esta no será igual.
Su Gobierno, ha subrayado, ya ha prohibido cortes de suministros y desahucios.
El portavoz de ERC ha confesado que le gusta lo escuchado, pero también ha señalado que la «prohibición de despidos» no fue tal, que la moratoria de impuestos anunciada para los autónomos llegó tarde y que también se han demorado en la introducción de un ingreso mínimo vital.
«Hoy la gente puede ir en un metro atestado a trabajar, pero no puede despedir a sus mayores. Nos parece una enorme irresponsabilidad abrir la mano»