Inés Arrimadas puso a ladrar a José Zaragoza.
En su intervención en el pleno del Congreso del 21 de diciembre, la líder de Ciudadanos no dudó en ‘desnudar’ al PSOE de Pedro Sánchez, lo que levantó ampollas entre quienes defienden al Gobierno.
Arrimadas comenzó pintándole la cara a Félix Bolaños, a quien le reprochó su asalto al Poder Judicial. Imitando una presunta conversación entre el ministro de Presidencia y Sánchez, comparó las últimas políticas de Moncloa con el golpe de Estado en Cataluña.
«Han cogido los discursos separatistas de 2017 y los han traducido al castellano», indicó.
La dura intervención de la dirigente naranja provocaba la ira del diputado vasco del PSOE, Odón Elorza, que negaba con la cabeza y gritaba desde su escaño para negar las acusaciones de Arrimadas. Sin embargo, no fue el único en mostrar su malestar, ya que el diputado José Zaragoza llegó incluso a gritar desde su escaño para intentar acallarla.
“Piense que el PSC, en 2017, hizo exactamente lo que estamos haciendo nosotros ahora. Es verdad que le tuvimos que tirar un poquito y llevar a arrastras, pero fueron en recurso de amparo al Tribunal Constitucional. Sin esperar que se votaran las leyes…”, recordó Arrimadas, mientras el diputado del PSOE perdía los papeles.
Lejos de dejarse intimidar, la líder de Ciudadanos le zarandeó aún más fuerte: “Eso es lo que hicisteis en 2017 los mismos que ahora jaleáis a Pedro Sánchez haciendo lo mismo que hacían los separatistas. Porque no tenéis principios, los habéis perdido por el camino”.
Un ‘zasca’ que buscó sacudirse Zaragoza posteriormente en las redes sociales: “Arrimadas, cada vez más, se parece a Rosa Díez”.
A José Zaragoza le molesta que le digan la verdad. https://t.co/LtduAGaPyf pic.twitter.com/DGnQK1ywjb
— Andrea Martínez Molina (@andreamarmol_) December 21, 2022
Sin embargo, Arrimadas no fue la única en ver el cambio de timón del PSOE.
El vicepresidente de VOX, Javier Ortega-Smith, que también vivió lo ocurrido en 2017 como acusación popular en el Tribunal Supremo, interpelaba también a Bolaños para reprocharle.su actuación y acusarle de estar cometiendo un golpe de Estado.
«Están cumpliendo a rajatabla la hoja de ruta marcada por los enemigos de la nación», criticaba, a lo que Bolaños optaba por responder tirando nuevamente de argumentario al referirse a Vox como «la ultraderecha», acusándole de pronunciar discursos «propios de épocas pasadas».