La pelota vuelve a estar en el tejado del PP nacional

El vodevil de la dimisión de Costa

Génova entiende que Costa ha escogido un camino sin retorno

Costa dejó muy claro que él no está dispuesto a ser el "cabeza de turco" del escándalo del caso Gürtel en la Comunidad Valenciana

Ricardo Costa ha decidido vender muy cara su derrota. Su negativa a dimitir y el comunicado de ayer complican sobremanera una salida sin traumas en este complicadísimo embrollo en el que se halla el partido. Durante el día de ayer según las versiones estuvo destituido en Madrid pero vivo en su puesto en Valencia. Un vodevil. El «número dos» del PP valenciano ha puesto al pie de los caballos a Camps, a su presidente. ¿Costa le ha ganado el pulso a Rajoy?

Según El País, el presidente autonómico pactó a última hora con su mano derecha lo que Génova más temía: una componenda. Costa, según explicó ufano nada más terminar la reunión, no fue cesado. «Nadie ha pedido mi cese», insistió, «sigo siendo secretario general, si no, no estaría aquí arriba», en el atril.

Costa dejó muy claro que él no está dispuesto a ser el «cabeza de turco» del escándalo del caso Gürtel en la Comunidad Valenciana, y retó de forma muy evidente a Camps y Rajoy con una muy poco velada amenaza de tirar de la manta.

LAS CLAVES DEL EMBROLLO

  • Con su ofrecimiento de investigación y separación provisional de la secretaría, Costa sale triunfante del ultimátum dictado por Rajoy y deja a la intemperie Camps, sin un cabeza de turco a quien endosar las sospechas.
  • De esta forma, Costa fuerza a Camps a que le mantenga como número dos del partido mientras Génova no ordene una comisión de investigación interna que aclare las cuentas del partido. De ser así, el todavía secretario general del PP valenciano se apartaría temporalmente mientras se investiga.
  • Camps ha avalado la gestión de Costa en el partido y no ha propuesto su cese al Comité, como se venía especulando.

BOMBA DE RELOJERÍA EN EL PP

En su editorial, ABC advierte de los riesgos que este esperpento puede causar a Rajoy:

  • Lo que hizo Costa ayer fue un lógico pronunciamiento en defensa de su integridad personal y de su inocencia, pero trasladando a Rajoy y a Camps la carga de la prueba sobre los motivos que determinaron ayer su salida de sus cargos.
  • Ahora bien, estos mismos criterios son los que la dirección nacional del PP debió haber considerado hace tiempo, porque por encima de las personas existe un proyecto político, de alternativa al socialismo y de gobierno para España, que es más importante que los juegos de equilibrios internos y las supervivencias políticas personales.
  • La prioridad del PP es captar el interés de los ciudadanos únicamente como alternativa de gobierno, no como fuente de malas noticias. Y esto puede seguir exigiendo en el futuro actuar con mayor rapidez y claridad para disipar dudas.

CONFUSIÓN TOTAL EN GÉNOVA

Al término de la Ejecutiva del PP valenciano, Camps se comunicó con Rajoy y, según aseguraron a este diario fuentes del PP nacional, lo que Camps le trasladó al líder del PP no fue que hubiese pactado con él su destitucion. Según Génova, lo que Camps comunicó a Rajoy fue el cese de Costa en su puesto de número dos del PP valenciano y también en su cargo como portavoz de los populares en el Parlamento regional. Génova emitió posteriormente un comunicado en el que daba por destituido a Costa.

La confusión ya era total. Para más inri, después del comunicado emitido por Génova, el PP valenciano contraatacó con otra nota en la que ratificaba a Costa. En esos instantes, las explicaciones a tanta confusión sólo podían ser dos: o bien un error de interpretanción entre Camps y Rajoy o bien el presidente valenciano le había vendido al líder del PP un cese que no se había producido.

COSPEDAL POR LIBRE EN TELEMADRID

Mientras, en el programa Madrid Opina de Telemadrid, al filo de la medianoche la secretaria general, María Dolores de Cospedal, insistía «tajantemente» ante la confusión que «el señor don Ricardo Costa ha sido destituido de todas sus funciones».

UNA JORNADA CAÓTICA

Antes del embrollo la jornada había transcurrido con mucha tensión. Costa había leído un comunicado por la mañana, previo a la reunión de la Ejecutiva donde se valoraría su destitución, en el que se negaba a dimitir, echando un doble pulso. En primer lugar, a Rajoy y a la dirección nacional, que habían pedido su cabeza. En segundo lugar, al propio Camps, a quien forzó a mantenerle en el puesto después de que la semana pasara anunciara vía SMS su destitución y que, según Costa, no le pidió durante la Ejecutiva regional.

Al término de la reunión del Comité en Valencia, que se prolongó durante menos de una hora, sin intervenciones, y que concluyó con aplausos, Costa incidió en que tiene la conciencia tranquila, que no tomó la decisión de trabajar con las empresas de Gürtel y que sólo siguió “directrices” del partido.

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