Está considerado como una de las personas de máxima confianza de Mariano Rajoy, y forma parte del núcleo duro de la dirección del Partido Popular. El coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas (Barcelona, 1965), ha visitado Periodista Digital y ha conversado sobre cuestiones de política nacional e internacional.
Sobre la destrucción de documentos antes del traspaso de poder en comunidades y ayuntamientos hasta ahora gobernados por el PSOE sostiene:
En algunos de estos territorios se llegó a instaurar una suerte de régimen con muchas prebendas y privilegios, y parece ser que había muchas cosas que ocultar. Todo eso es una capa más de esa situación crítica en la que vive nuestro país.
Creo que lo que es la carcasa del Estado está viviendo una situación crítica y lo que necesita en estos momentos es un proceso de limpieza y de drenaje, que solamente puede venir dado por un cambio democrático y político. Por eso nosotros lo que pedimos es que la agonía se reduzca y lo que este Gobierno necesita es una muerte digna.
Defiende pactos con CiU tanto en Cataluña como a nivel nacional, si bien descarta una «alianza» en toda regla:
Convergència i Unió es una fuerza política que, si bien en mi opinión adolece de una deriva soberanista inquietante, en otros terrenos tiene planteamientos en los que podríamos coincidir. De ahí a convertirlo en una alianza cerrada entre los dos partidos me parece que es una afirmación voluntarista y yo no la comparto en estos momentos.
Estamos en una situación de absoluta crisis nacional, y el que no lo quiera ver está ciego. Y el Gobierno lo que debería hacer es cerrar el chiringuito cuanto antes y convocar a los españoles.
Sostiene que, en el ámbito internacional, Zapatero ah dejado a España «entre un lugar indiferente y la irrelevancia». Su opinión sobre el gran proyecto diplomático del Gobierno es negativa:
La Alianza de civilizaciones es un ejercicio retórico y diplomático del Gobierno de Zapatero que nos ha costado bastante dinero. Hoy en día, evidentemente, los millones de euros los miramos con mucho más detenimiento, pero cuando se articuló esa iniciativa se soltó bastante dinero.
Además que desde el punto de vista de la concepción, intelectualmente hablando, de esa Alianza de las civilizaciones a nosotros nos sugiere muchísimos interrogantes y muy poca consistencia política, histórica y diplomática.
También se muestra duro con la política hacia el régimen de los hermanos Castro:
No podemos mirar a otro lado cuando nuestro interlocutor se apoya sobre una estructura dictatorial, un régimen autoritario donde las libertades fundamentales no se pueden desempeñar. Y además aquí existe un factor añadido, que yo creo que es importante, y es que el pueblo cubano es un pueblo especialmente cercano al pueblo español. Por lo tanto tenemos el deber moral de proyectar una política exterior que defienda evidentemente nuestros intereses, pero que eso lo haga compatible con la defensa y la promoción de unos valores.
¿Y cuáles son esos valores? Pues son los valores democráticos que aparecen consagrados en nuestra Constitución: libertad, democracia, pluralismo político, libertad sindical, libertad de expresión, medios de comunicación…

