Los populares esperaban movilizar a seis millones de sus votantes más fieles y sólo fueron cuatro

Mariano siempre cae de pie: El PP vence por los pelos a la peor versión del PSOE y al voto de castigo

Después de dos años y medios de durísimas medidas, los de Rajoy reciben un exiguo e insuficiente voto de confianza

Mariano siempre cae de pie: El PP vence por los pelos a la peor versión del PSOE y al voto de castigo
Mariano Rajoy. EP

Mariano Rajoy siempre cae de pie. Tantas veces como le han dado por herido mortalmente en estos dos años y medio de durísimas medidas, y a la primera reválida la ciudadanía le da un aprobado raspado en las urnas.

La victoria en las elecciones de este domingo por 16 escaños frente a los 14 del PSOE y tres puntos (26,6% frente a 23%) es más que eso.

Es, al margen de la lectura de la abrupta caída del bipartidismo, la pista de despegue de los populares hacia un reto mucho mayor: el de los comicios municipales y autonómicos de dentro de doce meses, en los que el PP se jugará su enorme poder territorial.

Los populares confiaban en este triunfo, y de hecho todas las encuestas les daban como favoritos desde el mismo momento en que el presidente anunció que Miguel Arias Cañete era el elegido.

Sin embargo el serio revés que sufrió el candidato en el ecuador de la campaña les hizo dudar por primera vez.

A la vista está que el PP supo sobreponerse a la ofensiva monotema del PSOE contraatacando con su mejor baza: la recuperación económica, unida a la desastrosa herencia de los socialistas.

Fruto de unas recetas que, como se ha hartado de repetir el presidente durante estas semanas, si se aplican en Europa llevarán a la UE al desastre.

Rajoy y los suyos se pasaron toda la contienda electoral apelando al voto útil y a su electorado de siempre. Intentando reconciliarse con el votante tradicional del PP, dolido y decepcionado por la subida de impuestos, la política antiterrorista y el caso Bárcenas.

Y no les salió bien, porque los seis millones de votantes pata negra que confiaban en movilizar se quedaron en 4.059.925 votos. Supo a poco.

Así que fue una victoria tan agridulce que los operarios se apresuraron a desmontar el balcón donde el PP celebra sus triunfos porque no se iba a asomar nadie.

Celebraciones, cero, y en la calle Génova apenas un par de decenas de personas.

La de este domingo es una victoria de Rajoy y Arias Cañete, pero también lo es de las estructuras regionales y provinciales.

Al comienzo de la precampaña el jefe de filas de los populares y María Dolores de Cospedal advirtieron a todos los barones regionales y provinciales que ojo con pensar que ésta no era su guerra, porque lo era de todos.

Y ellos se lo tomaron al pie de la letra, conscientes de que serán los próximos en examinarse.

Mención especial merece el cuestionado coordinador de la campaña, Carlos Floriano, que a las once de la noche se quitó un peso de encima.

Muchos le culparon de los errores de Arias Cañete y este triunfo acalla parte de las críticas que había venido recibiendo.

Las referidas al duelo con el PSOE, porque en la parte de la movilización hay mucho examen de conciencia que hacer.

Con la de este domingo el PP continúa una racha que dura ya cinco años y que arrancó, precisamente, en las europeas de 2009.

No obstante es tiempo para la reflexión, y los populares lo harán este mismo lunes: a las cinco de la tarde Rajoy ha convocado al Comité Ejecutivo Nacional.

 

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