NUEVO TROPIEZO POPULAR EN LA MISMA PIEDRA

El ministro Montoro enfada al PP por arruinar una rebaja fiscal en buena línea

Otra vez se espolvorea el talco de los ministros sin alma, justo cuando tocaba vender la bondad de un equipo que devuelve agradecido el sacrificio pedido a los españoles

«Se nos ha mojado la pólvora justo cuando más fuerte necesitamos disparar».

Así de explícito se mostraba un alto mandatario del PP refiriéndose a la reforma fiscal presentada el lunes por Cristóbal Montoro.

Había muchas expectativas puestas sobre el «tirón» que supondría cumplir (después de dos años de impedimentos) el programa del PP de la mayoría absoluta, o sea: bajar los impuestos.

Sin embargo, a la hora de la verdad, el tiro se ha escapado por la culata, como suele decirse.

A estas horas, en los bares se habla más de que el ministro de Hacienda quiere chuparle la sangre a los españoles despedidos que van camino de los lunes al sol, que de la rebaja de impuestos.

Otra vez se espolvorea el talco de los ministros sin alma, justo cuando tocaba vender la bondad de un equipo que devuelve agradecido el sacrificio pedido a los españoles.

Porque cuando se inocula en la opinión pública una idea con tanta carga de insensibilidad social como «meter mano» al finiquito de un despedido, cualquier otra cosa, por excelente sea, pierde el brillo.

¿Sabe la Oficina Económica de La Moncloa de Álvaro Nadal que España mantiene más de 5 millones de parados y sigue siendo un país donde es muy complicado encontrar trabajo? Seguro que sí.

Por eso mismo cuesta entender los parámetros mentales manejados a la hora de tomar una decisión así. ¿Se habrá sopesado que la «gente corriente» vive angustiada por perder su empleo y ve el finiquito como el único colchón entre el comedor de su casa y el de Cáritas?

Es una pena cortar un buen traje y estropearlo después por los complementos que se le ponen encima. Pues bien, al Gobierno del Partido Popular le ha vuelto a ocurrir. Diremos que los populares son tan humanos que siempre tropiezan en la misma piedra.

La reforma fiscal de Montoro va a suponer un balón de oxigeno importante en los tiempos que corren. Un 12,5% de rebaja media del IRPF, que son casi 8.000 millones más en los bolsillos de los ciudadanos.

Una rebaja media del 23,5% a todos los salarios menores de 24.000 euros, lo que beneficia a siete de cada diez españoles con trabajo… Sin duda, muy buenas noticias.

Por eso, ¿qué necesidad había de mezclarlas con una medida tan socialmente retrógrada para los que sufren el mazazo de la crisis con mayor crueldad? ¿No se podía haber ahorrado el Gobierno este tiro en el pie que distorsiona por completo sus intenciones?

Desde la cercanía y el afecto: honestamente, pienso que sí.

He preguntado cuánto dinero supondrá por ingresos fiscales el «tarifazo» por ir al paro. Y no hay experto capaz de cuantificarlo. Ni siquiera en el Ministerio, donde se quitan de encima la patata caliente con un dubitativo «depende».

¿Entonces? ¿Por un «depende» se pone en riesgo la puesta de largo del proyecto estrella de Mariano Rajoy en esta legislatura?

 

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Martín Beaumont

Antonio Martín Beaumont, politólogo y periodista, es el actual director de ESDiario.com.

Lo más leído