Pablo Iglesias en el País de las Maravillas

Podemos… arruinar España en nueve semanas y media

"El problema de los hijos te lo arregla Errejón con las becas, el de la vivienda, Tanía Sánchez y el empleo, la teta pública"

En privado, los líderes de Podemos te dicen que Merkel se plegará a sus deseos ante el temor a una crisis financiera. Ilusos, no saben que Papandreu y el presidente de Chipre ya intentaron esta estrategia y los dos países están rescatados

Hace mucho que Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Juan Carlos Monedero y el resto de los dirigentes de Podemos llegaron a la conclusión de que la forma más rápida de conseguir votos, en un clima de crisis y pesadumbre como el que inunda España, es decirle a la gente lo que quiera en cada momento. Sin preocuparse por la realidad, las cifras o la experiencia.

Y fieles a esa táctica, han realizado en apenas seis meses un ejercico de travestismo sin parangón, ocultando banderas, cambiando referencias y proclamando no ser ni de izquierdas ni de derechas como hacía algún ministro del tardofranquismo («En el PP siguen convencidos de que Podemos les beneficia»).

Este 28 de noviembre de 2014, en ‘Al Rojo Vivo’ de laSexta («Aquí se trata sólo de ganar, bien aplaudiendo al Papa, yendo al zoo o sacando a la momia de Excálibur») y con Miguel Urbán, fundador de la formación morada, como defensor del borrador de programa económico que la víspera habían presentado en una esperpéntica rueda de prensa Pablo Iglesias y los economistas Vicenç Navarro y Juan Torres, el director de Periodista Digital, Alfonso Rojo, comentó mordaz:

«Si yo fuese de Podemos y tirase de brocha gorda como hacen ellos siempre, diría que lo tienen muy fácil. El problema de los hijos y los estudios te lo arregla Errejón con las becas black, el tema de los pisos te lo arregla la pareja de Pablo Iglesias, Tania Sánchez, VPO para todo el mundo (El hermano también) y el empleo lo arregla la teta pública, porque de los 62 que aparecen en la lista del del Consejo Ciudadano de Podemos, 61 no han hecho otra cosa en su vida que vivir a cuenta del presupuesto».

Sarcasmos aparte y como subraya el diario ‘El País’ en un editorial este 29 de noviembre, el proyecto económico de Podemos ofrece de entrada una rectificación sustancial sobre dos cuestiones fundamentales: la deuda y la edad de jubilación.

Donde antes se invocaba la quita o el repudio de la deuda, se argumenta ahora que se debe abrir una reestructuración ordenada; y si antes se proclamaba la jubilación a los 60 años como conquista fundamental, ahora se acepta a los 65 y con tratamiento flexible.

Estas revisiones, más la conversión de la renta vital en una fantasmagórica renta de inserción, podrían dar pie a suponer que la estrategia ha ganado en realismo; pero lo cierto es que su Proyecto Económico para la Gente es poco más (y a veces incluso menos) que una declaración de intenciones (La radiografía del plan económico de Podemos que dejará a España en los huesos).

La declaración, ambigua en lo económico, es en cambio muy clara en lo político: se trata de comer el terreno a los socialistas.

Es una pretensión legítima, pero declararse socialdemócrata implica comportarse como tal; en ese comportamiento, que cuenta con referencias y experiencias claras en España y en Europa, es en donde se medirán estas y otras declaraciones.

No basta, volviendo a la economía, con rebajar los discursos incendiarios sobre la deuda o la jubilación para convertirse en una «opción socialdemócrata», como sostiene ahora Pablo Iglesias (5 razones de cajón).

La estrategia de Podemos se sostiene poco y mal porque no explica de dónde se obtendrán los recursos para financiar una renta de inserción o cualquiera de las iniciativas que presenta; y cuando lo hace (imponer una tasa a las operaciones bursátiles y a las financieras, aumentar las cotizaciones sociales) no informa -probablemente porque sus autores piensan en decisiones sin costes- de cuáles serían los efectos sobre las transacciones gravadas o del aumento del coste del trabajo para la creación de empleo.

La reforma fiscal también aparece en este nivel vaporoso; apenas la supresión de las deducciones fiscales parece algo concreto.

La mayor parte del documento sigue esta línea de imprecisión. Así, se propone un pacto estatal contra la pobreza y la exclusión, pero resulta que «un pacto estatal» es justo lo que desarrolla la acción económica de cualquier Gobierno; alude a un fortalecimiento de la banca pública y una «banca de ciudadanos» sin informar de cuantos recursos (inexistentes hoy) serían necesarios para sustituir a una parte sustancial de la banca privada; pide «una modificación del Estatuto del BCE» para que incluya el empleo entre sus objetivos, como si esto fuera posible así, de inmediato; y muestra una rancia hostilidad hacia el euro con argumentos abandonados desde el año 2000.

No es que el documento no contenga aciertos esporádicos, como la prioridad de la lucha contra el fraude fiscal y la denuncia de algo tan evidente como que las políticas de ajuste han sido dañinas.

Pero el diagnóstico viene sesgado por la truculencia. Quizá Podemos consiga elaborar en el futuro una estrategia económica razonada; hoy no la tiene.

Deberá limar mucha retórica. Los votantes, incluso los de Podemos, aspiran a soluciones posibles; las imposibles generan más frustración (Quien tiene un amigo, tiene un tesoro).

COMENTARIOS Y REACCIONES

  • Esteban González Pons (vicesecretario general de Estudios y Programas y eurodiputado del PP): «Estos chicos hacen muy bien las protestas y les salen muy mal las propuestas».
  • Susana Díaz (presidenta de la Junta de Andalucía y líder del PSOE): «No de ninguna seguridad alguien que dice una cosa un día y al siguiente la contraria; que habla de renta básica y al día siguiente dice que ya no es posible; que un día plantea que no hay que pagar la deuda y al día siguiente, que bueno, alguna pagaremos».
  • José Carlos Díez (economista): «Podemos está aliado con los comunistas alemanes, griegos y portugueses que sólo tienen 50 escaños de 700 en el Parlamento europeo y ningún representante en el Consejo. Por lo tanto, como diría el filósofo, ´en ciencias sociales los experimentos con gaseosa´»
  • Antonio Hernando (portavoz socialista en el Congreso): «Al principio, era impagar la deuda, luego un poquito y ahora quiere reestructurarla a martillazos como los comunistas alemanes, griegos o portugueses. Vamos a ver cuál es el programa definitivo, porque parece poco serio que cada tres semanas se vaya cambiando el programa».

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