LA NOTA DISCORDANTE

IU, a lo Podemos, escandaliza a la Eurocámara con su soflama chavista

Pablo Iglesias -miembro de la subcomisión de Derechos Humanos- y sus eurodiputados no quisieron retratarse en el debate sobre la represión del régimen de Maduro. Ya dio IU la nota por ellos

IU, a lo Podemos, escandaliza a la Eurocámara con su soflama chavista
Javier Couso, eurodiputado de IU, en el centro EFE

Venezuela es la debilidad de Podemos. Lo demostró una vez más Pablo Iglesias cuando el lunes en Telecinco se las ingenió para hacer una condena a la detención de cualquier alcalde en cualquier parte del mundo con tal de no condenar explícitamente la del de Caracas, Antonio Ledezma. Y volvió a quedar de manifiesto este miércoles en el debate que, a iniciativa del PP, celebró el Pleno del Parlamento europeo para rechazar la represión del régimen de Nicolás Maduro.

Ya no es sólo que Iglesias estuviera a esa hora en Madrid dando un mitin y retando a Mariano Rajoy a verse en un plató en lugar de cumplir con sus obligaciones como eurodiputado. Es que tampoco ninguno de sus cuatro compañeros lo hizo. Podemos enmudeció ante sucesos como el asesinato de un adolescente de 14 años a manos de la Policía bolivariana.

Dados los especiales lazos entre España y Venezuela, durante el debate que abrió el popular Luis de Grandes intervinieron representantes de nada menos que seis partidos españoles: PP, PSOE, Izquierda Unida, UPyD, ICV (la marca catalana de IU) y Alternativa Galega.

Por contra, Podemos ni estaba ni se le esperaba, a pesar de que su líder pertenece a la subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara y lo que es más: ostenta el cargo de vicepresidente para las relaciones con Mercosur.

Ahora bien. Si los de Iglesias se retrataron este miércoles, tendrán que volver a hacerlo en el próximo Pleno, el que se celebrará en Estrasburgo entre el 9 y el 12 de marzo. Entonces la Cámara votará una resolución al respecto de la alarmante situación en Venezuela de la que difícil escapatoria encontrará Podemos.

Sea como fuere, ante el silencio podemita quienes sí se destaparon fueron los eurodiputados de IU, y de qué manera. Ante la indignación del resto de parlamentarios españoles, que asistieron escandalizados a la estampa, Marina Albiol, Javier Couso y Ernest Urtasun defendieron a capa y espada al heredero político de Hugo Chávez y respaldaron su teoría de la conspiración internacional auspiciada por España.

«Ustedes están inmersos en una campaña contra el Gobierno venezolano y contra los procesos de transformación en América Latina con el objetivo de contribuir a los planes de la extrema derecha venezolana, que de la mano de Estados Unidos quieren derrocar a un Gobierno legítimamente elegido por el pueblo, como ya sucedió en 2002. Un Gobierno cuyo único pecado ha sido sacar de la pobreza y el hambre a millones de personas. Porque seamos claros. Al señor Ledezma se le detiene por golpista, por estar presuntamente implicado en un golpe de Estado», señaló Albiol.

Añadió Couso poco después: «Estamos asistiendo al intento de la derecha más extrema de derrocar por medio de la violencia a los gobiernos legítimos. Este febrero hemos asistido al desmontaje de un golpe de Estado que iba a bombardear objetivos civiles, incluyendo medios de comunicación. Dejen de injerir en los asuntos internos de Venezuela y convenzan a sus amigos de que vayan a las elecciones legislativas».

Y remató Urtasun: «Una parte de la oposición -venezolana- pretende hacer caer al Gobierno no a través de las urnas sino en las calles».

Por suerte para la oposición venezolana, el resto de partidos españoles cargaron contra la represión de del régimen de Venezuela. «Presidente Maduro, el mundo entero le observa. Nadie prepara un complot contra su régimen. Respete las leyes», le pidió desde la distancia el popular De Grandes.

La eurodiputada de UPyD Beatriz Becerra incluso se puso al cuello una bufanda de Venezuela para denunciar que el país «no puede esperar más». La socialista Elena Valenciano, presidenta de la subcomisión de Derechos Humanos además, pidió la inmediata liberación del alcalde de Caracas y del resto de políticos detenidos. «No sé si hay presos políticos lo que sí sé es que hay muchos políticos que están presos», lamentó.

Y el popular Gabriel Mato cerró: «Miles millones de ciudadanos viendo secuestrada su libertad por el simple hecho de no compartir la orientación o forma de actuar de su Gobierno. Acabemos con la indiferencia. Venezuela vive una espiral de violencia, muerte y sufrimiento».

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