Ciudadanos sigue creciendo ligeramente en intención de voto, hasta el 12 por ciento, con pequeños trasvases desde PP y UPyD

El PP aguanta el ‘efecto Rato’: solo pierde un punto y se mantiene como fuerza más votada

Se reajusta la percepción hacia Podemos, que empieza a identificarse como un partido dentro del mismo espectro político que Izquierda Unida

El PP aguanta el 'efecto Rato': solo pierde un punto y se mantiene como fuerza más votada
Encuesta de La Razón: los populares lograrían un 28,6% de los apoyos frente al 29,7% de finales de marzo de 2015. PD

No se ha producido entre la opinión pública española el ventado cataclismo que iba a dinamitar la campaña electoral de los populares

El PP aguanta el «efecto Rato» y volverá a ser la fuerza política más votada de España.

Según el estudio de NC Report que este domingo 26 de abril de 2015 publica el diario La Razón y que fue realizada entre los pasados días 20 y 25, el partido que lidera Mariano Rajoy solo se deja un punto después de la detención del que fuera vicepresidente del Gobierno.

En un mes, el PP baja del 29,7 % al 28,6 %, mientras que el PSOE sube del 23,5 al 23,8, Podemos baja del 14,1 al 12,9 y Ciudadanos avanza del 10,5 al 12,0.

La Razón destaca que Ciudadanos ya está a 0,9 puntos del partido que lidera Pablo Iglesias, que se deja más de diez puntos desde diciembre de 2014.

El estudio confirma que el PSOE tiene un ligero aumento de sufragios y que el PP volvería a ser el más votado.

Por otra parte, el 60,7 de los ciudadanos cree que la detención de Rodrigo Rato perjudica al partido del Gobierno y el 78,7 opina que el exvicepresidente es uno de los políticos más representativos del PP.

Subraya Francvisco Marhuenda, director de el diario, quelos días pasan y se afianza la opinión de que se ha actuado con una desmesura inusitada contra el ex vicepresidente y ex director del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato.

«Es un gran despropósito que produce tanto estupor como vergüenza. La situación de indefensión ofrece la imagen de una Hacienda Pública implacable que actúa como si fuera una operación antiterrorista o la urgencia en detener a un peligroso líder de un cártel de la droga. Lo inquietante es que se desarrolló al margen del Gobierno y, por supuesto, del sentido común».

EL ANÁLISIS DE LA RAZÓN DE MARHUENDA

Aunque el PP pierde una décima con respecto a la encuesta de marzo -con el mismo resultado de intención de voto que obtuvo en el sondeo de diciembre de 2014, el 28,6 por ciento-, su principal rival, el PSOE, se mantiene prácticamente plano, cinco puntos por debajo de los populares.

Los resultados más significativos, sin embargo, corresponden a Podemos y, en menor medida, a Ciudadanos.

La formación populista de extrema izquierda que lidera Pablo Iglesias continúa su acusado descenso en la preferencia de los encuestados, con una pérdida en abril de 1,2 puntos en intención de voto, la mayor de todas que, forzosamente, marca tendencia.

En efecto, desde el fulgurante estallido de dicIembre de 2014, cuando los sondeos atribuían un empate virtual entre Podemos y PSOE – un 23,2 por ciento frente a un 23,4 por ciento- , el partido de corte bolivariano ha perdido 11 puntos y se queda a diez puntos porcentuales de los socialistas.

Entre los consultados, parece que se reajusta la percepción hacia Podemos, que empieza a identificarse como un partido dentro del mismo espectro político que Izquierda Unida.

Por su parte, Ciudadanos sigue creciendo ligeramente en intención de voto, hasta el 12 por ciento, con pequeños trasvases desde PP y UPyD.

En definitiva, no se ha producido entre la opinión pública española el ventado cataclismo que iba a dinamitar la campaña electoral de los populares, sin duda porque entre sus simpatizantes se asume como evidente que en el asunto Rato ha habido una intervención encubierta del PSOE y sus afines, con la intención de sabotear la campaña al partido en el Gobierno.

Opinión que se comparte en el círculo de La Moncloa, lo que aconseja a Mariano Rajoy mantener la estrategia electoral, en el convencimiento de que los ciudadanos comienzan a percibir tanto la mejora en la economía como los riesgos de abocar a las instituciones a la inestabilidad política.

Y aunque el PP corre el riesgo de perder posiciones significativas en ayuntamientos y comunidades autónomas -entre otras cuestiones porque parte de un nivel histórico de representación política- , lo cierto es que será el partido más votado en las próximas elecciones del 24 de mayo.

También pierde fuerza el PSOE, que arranca de posiciones más modestas pero, frente a los augurios apresurados, no parece que la eclosión populista vaya a arramblar con el sistema.

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