SALPICA A UNA DIPUTADA AUTONÓMICA EN ALICANTE

Un ‘pucherazo’ urdido por Whatsapp deja con el culo al aire a Podemos

Los dirigentes alicantinos de Podemos han sido pillados con unos mensajes de Whatsapp donde muestran su falta de escrúpulos para manipular votos. Pero el asunto tiene mucho más recorrido

Un 'pucherazo' urdido por Whatsapp deja con el culo al aire a Podemos
Jesús Bustos, implicado en el "pucherazo", y Pablo Iglesias LI

Pucherazo en toda regla en el Consejo Ciudadano de Alicante. Los dirigentes alicantinos de Podemos manipularon los votos de las primarias para ser elegidos haciendo uso de direcciones falsas, personas fuera del censo y hasta menores de edad. Y el asunto no es baladí por dos motivos: implica a una diputada autonómica de la formación y a la plana mayor de Podemos en Alicante y salpica a la dirección nacional.

La cuestión ha sido destapada por el diario alicantino Información, que ha publicado los mensajes de varios miembros de la lista de Jesús Bustos, actual secretario general de Podemos en Alicante procedente de Democracia Real Ya y de la ´indignación´, en un grupo de Whatsapp integrado por José Gabriel Mohedano, Eros Labara, Daniel Gomis, Pablo Ángel Arroyo, Covadonga Peremarch, Pau González, Sergio Montero, Rubén Santana, Mónica Alonso, Geles Briz y el propio Bustos.

El citado grupo, denominado Ganemos Elda, estuvo operativo desde su creación el 4 de diciembre por Gomis -en la actual responsable de las redes sociales del partido en Alicante- hasta febrero.

Todos ellos formaban parte de la candidatura Sí Se Puede Alicante, capitaneada por Bustos, que pregonó una y otra vez que contaba con el aval de Pablo Iglesias y Claro Que Podemos para las primarias.

La lista cosechó 628 votos frente a los 514 de la liderada por Nerea Belmonte y los 50 de la que dirigía Alejandro Martínez. El problema es que ahora está sembrada la duda sobre los procedimientos de obtención de los votos y la legalidad de la elección, ya que su cabeza de lista, Bustos, llegó a explicar a sus miembros cómo inflar el censo para ganar las primarias.

Las manipulaciones e ilegalidades de la futura diputada

Los mensajes del grupo de Whatsapp muestran cómo los aludidos manipularon para obtener votos para su candidatura. Uno de los miembros del consejo, Santana, pedía «direcciones no muy usadas» para colocar a gente porque «en mi antigua casa ya viven nueve personas».

No fue el único, porque la ahora diputada autonómica Peremarch preguntaba a sus conmilitones cómo inscribir a su hermano, menor de edad, para recibir su voto. El problema estaba en que no cumplía la mayoría legal hasta después de las votaciones y Peremarch quería el voto para ese momento.

La solución se la dio su propio novio y compañero de partido, Arroyo, indicándole que en lugar de rellenar el formulario de inscripción con su año de nacimiento, 1997, le inscribiera con un año más, 1996, ya que el sistema de votaciones no permitía la comprobación de dicho dato.

«Ya ha votado mi hermano», contestó poco después la diputada, que también pedía direcciones para inscribir a varias amigas y familiares de El Campello en Alicante capital.

Otros dos miembros de la lista, Gómis y Mohedano, le indicaron direcciones completas con indicaciones como «piso al azar» o «los pisos que se los inventen».

La ahora diputada no se paraba en obstáculos a la hora de conculcar las reglas de votaciones, aludiendo a la necesidad de comprar móviles -necesarios para el registro en el sistema de votos-, que también preocupaba a Montero: «Necesitamos menores con móvil».

Los miembros del grupo incluso se tomaban a cachondeo algunos de los procedimientos alegando que «no se cruzan los datos con el patrón», según Santana. «La casa de Dani está llena de viejos hoy», se pitorreaba Briz, pareja de Bustos, aludiendo a que varios de ellos ya habían votado por su lista.

«Secuestrar a los yayos, y por cada uno pedís que vote toda su familia para devolverlo», proponía Santana.

Patata caliente para la dirección nacional

Con estos mimbres, la Comisión de Garantías Democráticas de Gloria Elijo y la Secretaría de Organización de Sergio Pascual van a tener que mover ficha ante un escándalo que afecta a la credibilidad directa del partido en Alicante y salpica a una diputada autonómica que ha quedado en evidencia por haber vulnerado hasta los procedimientos internos de Podemos.

Y es que la cuestión está en ver cómo reacciona la dirección nacional a la vista de que en un caso semejante, el de La Rioja, destituyó a toda la Ejecutiva con mano de hierro.

Claro que la diferencia entre el caso riojano y el alicantino es que su dirigente no había pregonado una adscripción al sector de Iglesias en las autonómicas como hizo Bustos.

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