PRESENTACIÓN DE SU EQUIPO

El socialista converso de la lista de Pablo Iglesias da por muerto al PSOE

El acto en el que el secretario general de Podemos se rodeó de su núcleo duro para las generales dejó patente una cosa a través del discurso de Gómez Benítez: Ferraz tiene de qué inquietarse

El socialista converso de la lista de Pablo Iglesias da por muerto al PSOE
Gómez Benítez. EP

La presentación del Equipo Pablo Iglesias en la sala El Mirador, a un paso de Atocha y de Lavapiés, no sólo estuvo acompañada por un calor traducido en los abanicos del núcleo duro del secretario general de Podemos para las primarias de cara a las generales.

El líder quiso presentar a su lista un día antes del comienzo del proceso interno, en el que todas las apuestas le dan como ganador seguro. Y eso que todavía puede haber sorpresas de última hora -o más bien de aquí a la convocatoria de elecciones generales- porque, como él mismo señaló, «no va a ser ni mucho menos el Grupo Parlamentario de Podemos».

Con la llamativa presencia de Tania Sánchez en la penúltima fila de la bancada ocupada por el Equipo Pablo Iglesias, varios miembros del mismo tomaron la palabra para reivindicar desde la ilusión por el cambio al masoquismo de una cierta izquierda que le ha cogido gusto a la derrota.

Con la periodista valenciana Lola Bañón señalando que el oficio es el más depauperado por detrás del de la construcción y con Sergio Pascual luciendo tatuajes y haciendo mención a «donde hemos tomado las instituciones por asalto», el gran momento fue el del discurso de la de Rivas.

«No es una batalla nueva», aseguró, tomando como percha el abucheo matinal al senador podemita Ramón Espinar al prometer su cargo para devolver las instituciones a la gente y recordando su paso por la Asamblea de Madrid como diputada autonómica.

Sin alusiones a su antigua casa, IU, pero sí a la actual, Convocatoria por Madrid, Sánchez justificó su decisión de integrarse en Podemos -que tantas veces rechazó antes- de una forma muy clara: «Hay que estar del lado del camino de quien va a garantizar un futuro digno».

La de Rivas, por cierto, adoptó un tono muy humilde en su intervención: «Seguramente yo sea un gota muy poco importante en este proyecto».

Otro momento morboso fue el de José Manuel Gómez Benítez. El exnegociador de José Luis Rodríguez Zapatero con ETA, hombre cercano a Alfredo Pérez Rubalcaba y al PSOE, daba una imagen muy alejada del podemita medio: moreno, pulcro, afeitadísimo y con una elegante camisa blanca y un llamativo reloj con correa NATO de colores, a lo James Bond, en la muñeca, el exvocal del Consejo General del Poder Judicial comenzó fuerte.

Lo hizo recordando su colaboración con el PSOE y el porqué de su paso a Podemos. «No quiero acostumbrarme a caminar con cinco millones y medio de parados», arrancó. Y para cambiarlo, nada mejor que ganar las generales, algo que, en su opinión, sólo es posible con la formación de Iglesias.

«Cientos de miles de ciudadanos han estado cerca del PSOE y ahora han votado a Podemos», recalcó Gómez Benítez, del que casi puede decirse que la jugada de Iglesias es usarle para atraer el voto socialista de un Partido Socialista que hace aguas. ¿Podemos, el nuevo PSOE? Anótenlo y no lo descarten.

Si Rafa Mayoral reconoció haberlo pasado «mal esta mañana» con el episodio de Espinar, Iñigo Errejón optó por volver con una de sus clases sobre proceso constituyente y tal en la que la frase más clara fue la que hizo mención a las próximas generales: «No va a ser una legislatura nueva sino que a abrir un ciclo nuevo».

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