Una de las causas sería el rechazo del electorado a su discurso "de clases" que no le ayudaría a obtener simpatías transversales
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El final de curso se antoja complicado para Podemos a la vista de la encuesta de Metroscopia publicada por El País en la que la formación de Pablo Iglesias es, junto al Partido Popular de Mariano Rajoy, la principal damnificada (Julio 2015: PP y PSOE suben en votos, Ciudadanos crece y Podemos sigue bajando).
El sondeo señala una intención de voto del 23,5 para el PSOE mientras que el PP se quedaría en un 23,1, seguido por Podemos con un 18,1% y Ciudadanos con un 16% con Izquierda Unida, a mucha distancia, y su 5,6% (García-Margallo: «En la Unión Europea preocupa más Podemos que Cataluña»).
Con esas cifras, se confirma que el bipartidismo se mantiene e incluso da paso al «cuatripartidismo» aunque el partido de Iglesias sea deje por el camino diez puntos en comparación con enero pasado, cuando los sondeos le otorgaron un 28,2% (La incertidumbre política enfría el optimismo en la economía española).
Una de las causas sería el rechazo del electorado a su discurso «de clases» que no le ayudaría a obtener simpatías transversales.
Los de Iglesias son, junto al PP, los dos partidos más rechazados: 52% para los populares y 37% para los podemitas. Aunque cuentan con el núcleo de votantes más fieles.
Por el contrario, PSOE, con un 13%, y Ciudadanos, con un 7%, son los que menos rechazo generan si bien su electorado es más volátil.