ENTREVISTA AL AUTOR DE 'PUJOL: EL HUNDIMIENTO"

Xavier Horcajo: «El PP protegió a Pujol y el PSOE a Artur Mas, así hemos llegado hasta aquí»

El periodista de Intereconomía lleva tres décadas investigando los negocios turbios del pujolismo

Xavier Horcajo: "El PP protegió a Pujol y el PSOE a Artur Mas, así hemos llegado hasta aquí"

El 7 de julio de 2014 el periodista Fernando Lázaro recibió de fuentes policiales una de esas filtraciones con la que sueñan los periodistas de investigación. Eran las cuentas de los hijos y la mujer de Jordi Pujol en un banco de Andorra, la fotografía exacta de unos movimientos cercanos a los tres millones y medio de euros –La familia Pujol ingresó 3,4 millones en un mes en un banco de Andorra-.

La información salió a cinco columnas titulada: La familia Pujol ingresó 3,4 millones en un mes en un banco de Andorra. Esta información no tenía nada que ver con el borrador de informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) sobre las finanzas en el extranjero del presidente autonómico catalán Artur Mas y la familia Pujol publicado en noviembre de 2012 en El Mundo y que luego se supo que era un ‘cortapega’ confeccionando utilizando datos contenidos en informes sobre otros procesos judiciales.

Esto era fetén, abría la caja de Pandora y la prueba fue el silencio clamoroso que se extendió en las filas de Convergencia, sus socios y la propia familia Pujol. Así recuerda el periodista de investigación Xavier Horcajo [Barcelona, 1958] en su libro ‘Pujol: El Hundimiento’ (Editorial Actas). «No esperaban el golpe y a partir de ese momento sabían que estaban muertos», afirma Horcajo a PD.

«Era un mapa del tesoro de los Pujol en Andorra que los dejaba a los pies de los caballos». Era una ‘filtración’ cocinada que en el pujolismo se entendió como una represalia contra el proceso independentista pero era mucho más que eso –El clan Pujol se va con abogados a Andorra en busca de un resquicio legal para salvarse de la tormenta-.

En las cloacas del Estado se la tenían jurada a Jordi Pujol por aquello de ‘¿Qué coño es la UDEF?’ que le soltó a la periodista Susanna Griso en Antena 3 en enero de 2013 y, además, el terreno estaba abonado por un elemento esencial: la banca andorrana sabía que España la tenía en el punto de mira por lavado de dinero y tenía que ofrecer algo a cambio –Jordi Pujol se encoleriza con el famoso borrador contra CiU: «¿Qué coño es la UDEF?»-:

«El problema del clan Pujol se precipitó cuando alguien traicionó las garantías de la entidad a sus clientes sobre la total opacidad de estos saldos, Simplemente, los vendieron»

Según cuenta Horcajo en su libro, la versión en el sector financiero andorrano es que la Policía española obtuvo la colaboración de una de las dos entidades implicadas después de ser sometidas a la amenaza de ser ‘fuliminadas’ por encubrir operaciones de blanqueo y en el caso de la BPA, con riesgo de perder su licencia española, Banco Madrid, por decisión del Banco de España.

¿De donde sacaron los Pujol 150 millones de las antiguas pesetas, en dólares, en los años sesenta? ¿Cómo los convirtieron en los cuatro millones de euros que fueron descubiertos? Todavía no se sabe pero una hipótesis plausible que enhebra Horcajo en su libro es que «el clan Pujol llevó el dinero a Andorra poco antes de la intervención de Banca Catalana. Esos fondos se escondían en cuentas cifradas cuyo titular era el padre de Pujol, Florenci Pujol».

LA HECHICERA DE PUJOL

Cuenta Horcajo que Jordi Pujol solía ver a una hechicera llamada Adelina Fernández. Pujol mandaba un taxi a recogerla. «Allí le practicaba una serie de conjuros para predecir el futuro por el método de frotar un huevo por su espalda y el cuello, y luego romper el huevo. Si al romper el huevo, este aparecía negro es que se había llevado la energía positiva de la persona conjurada» –Tres mil millones ‘lavados’ y una bruja incluida ensucian a los Pujol-.

Para Horcajo, esta familia cuenta con el síndrome del insumiso fiscal. Les produce alergia pagar impuestos. Durante mucho tiempo los Pujol dispusieron de tres amnistías fiscales con las que, por poco dinero, habrían podido regularizar. «Pero como demuestra el caso de la [Isabel] Pantoja aquí no somos iguales todos ante Hacienda.

LA PASIVIDAD DE MONTORO

Una de las cosas que indigna a Horcajo es la pasividad de la Agencia Tributaria en manos de Cristóbal Montoro:

«Casi cinco millones de los Pujol se aprovecharon de la amnistía del ministro Montoro en 2012, Josep y Oleguer Pujol se acogieron a ella. Eso no despertó el menor interés de Hacienda. Josep repatrió dos millones de sus actividades empresariales como la venta de Europraxis a Indra en seis millones de euros. Indra obtenía por ello la clave para entrar en el mercado catalán de la consultoría y la asesoría. Todo ello se quedó en España con una sanción de sólo 200.000 euros (el 10%). Cualquier otro contribuyente, no evasor, habría pagado más por un simple error en su declaración al fisco».

Montoro nunca ordenó una inspección fiscal a Jordi Pujol Ferrusola, tan solo lo hizo después de que el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, iniciara acciones contra el primogénito de los Pujol. Tampoco la teniente fiscal del caso, Belén Suárez, se interesó por ello. «Montoro nos engañó con eso de que Pujol hizo un escrito autoinculpatorio agobiado por sus inspectores», afirma Horcajo.

DINERO PARA CONFIDENTES

Lo que es indudable es que el indepentismo de Convergencia activó a las cloacas del Estado. Y es otro de los elementos que indigan a Horcajo: que los servicios secretos hayan respaldado con dinero de fondos reservados la ganancia de confidentes como Javier de la Rosa y Victoria Álvarez –Victoria Álvarez vincula a Artur Mas con los negocios opacos de Jordi Pujol Ferrusola-.

De la Rosa, que según Horcajo ordenó su asesinato, describe pagos a CDC entre 1980 a 1994 dinero de KIO: unos 4.500 millones de pesetas. «Toda la financiación era para que la Convergencia de Roca y Pujol no entrara en el independentismo. También entregué dinero a Rato, Aznar, Felipe y Sarasola», afirma De la Rosa.

«EL PP HA SIDO EL SERVICIO DOMÉSTICO DE CONVERGENCIA»

Horcajo es muy pesimista sobre el futuro judicial de los Pujol. Así lo cuenta en su libro:

«El PP se avendrá seguramente al pasteleo para que Pujol no pague en los tribunales las responsabilidades en los tribunales de un posible delito fiscal. Salvo el paréntesis de Vidal Quadras, el PP ha sido el servicio doméstico de Convergència. Lo fue cuando lo dirigía Jorge Fernández Díaz y lo financiaba Miquel Roca, secretaria general de CDC. A Convergència le convenía cubrir el espacio españolista en Cataluña con un satélite dócil, y entregaba dinero a los líderes de AP y PP para su supervivencia. Incomprensiblemente, en el PP catalán creció una especie de abducción colectiva que pasaba por no competir con CDC. El límite lo puso Aznar cuando dijo en TV3 que hablaba catalán en la intimidad y entregó la cabeza de Alejo Vidal Quadras»

¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ?

El PP y Convergència no se hicieron daño hasta que Artur Mas decidió entregarse al separatismo. Lo que reprocha Horcajo al PP es haber consentido un sistema de nominación de altos cargos del Estado en Cataluña a Pujol y los suyos que blindó al pujolismo y a sus familias para expoliaran Cataluña como si de una dictadura africana se tratara.

«Durante décadas, el que mandaba en AENA, el fiscal jefe, el general de la zona de la Guardia Civil, el delegado de la Agencia EFE o de TVE eran los que Gobierno de España y los nacionalistas aprobaban. Con el tiempo eran personajes como Sánchez Llibre o Duran i Lleida los que enviaban al Gobierno el nombre de alguien apropiado. Unas décadas usando esa técnica llevaron al Estado a desaparecer de Cataluña».

MAS Y PUJOL, VIDAS PARALELAS

Horcajo cree que el mismo rechazo que recibió Pujol debería haber recibido el actual presidente de la Generalitat, Artur Mas. Ambos tenían -quizá tienen- cuentas en paraísos fiscales, atribuibles en su origen a sus difuntos padres, quienes convirtieron a sus hijos en beneficiarios de las mismas durante años:

«Artur Mas tuvo algo más de suerte. Su caso estalló en 2008 cuando los líderes de Convergència gozaban de cierto blindaje en Madrid. Zapatero le debía a Mas un premio de consolación por haberle engañado en las autonómicas del 2006 y por eso le protegió. Pero sus dos trayectorias como posibles defraudores fiscales son dos gotas de agua».

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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