EL 'MACHO ALFA' PIERDE LAS PELOTAS SEGÚN EL CIS

La marca Podemos se devalúa: Iglesias se aferra a sus alianzas para no hundirse el 20-D

Sin estas alianzas Podemos no llegaría ni al 10% a nivel nacional

La marca Podemos se devalúa: Iglesias se aferra a sus alianzas para no hundirse el 20-D
Pablo Iglesias, líder de Podemos. PD

Si en Galicia Iglesias tuvo que enfrentarse a Beiras, en Cataluña le esperaba una rival mucho más dura y con mejor cartel: Ada Colau

Podemos tiene un problema de ‘branding’. Sus bandazos ideológicos han descafeinado su identidad y hoy marcas municipales como ‘Ahora Madrid’ o ‘Barcelona en Común’ tienen mucha más fuerza que la marca Podemos, que por sí sola no rasca bola.

Eso ha obligado al líder leninista a tragar con alianzas electorales en Galicia, Cataluña y la Comunidad Valenciana forzado a asumir una amarga realidad: sin estas alianzas Podemos no llega ni al 10 por ciento a nivel nacional según el sondeo del CIS.

En Galicia cerraron a última hora un pacto con Anova (liderada por el nacionalista gallego Xosé Manuel Beiras) y la Esquerda Unida de Yolanda Díaz para concurrir juntos bajo las siglas Na Marea -En Marea. —El BNG critica a Podemos por opinar de los nacionalismos

Eso sí, Iglesias ha tenido que tragar con dos condiciones: irán como un grupo parlamentario con identidad propia, separado y diferenciado de Podemos y, por tanto, con libertad de voto. Y, segundo, el nombre de En Marea aparecerá por encima del de Podemos en la papeleta.

El acuerdo en Galicia tensó las relaciones entre Iglesias y Beiras, una especie de Gandalf para toda la izquierda nacionalista gallega. «La casta es la casta» dijo Beiras al acabar las negociaciones, harto de las exigencias y los «regateos de mercado de abasto» de Iglesias, al que acusó de tener una visión «cesarista» de la política.

COLAU, A POR LAS REBAJAS DE PODEMOS

Si en Galicia Iglesias tuvo que enfrentarse a Beiras, en Cataluña le esperaba una rival mucho más dura y con mejor cartel: Ada Colau. La alcaldesa de Barcelona irá con Podemos pero imponiendo claramente sus condiciones.

Colau impuso designar a Xavier Domenech como cabeza de lista y a colocar su marca por delante de Podemos en el nombre de la candidatura, algo que contradice lo que votaron las bases de Podemos. Así, la denominación oficial con la que tendrán que tragar los militantes podemitas será «En Comú Podem – Podem En Comú». Y al que no le guste, ajo y agua. Que esto es leninismo.

Colau hizo imponer sus condiciones a Iglesias tras el fracaso de la candidatura de la marca ‘Catalunya Sí que es Pot’ en las elecciones catalanas. La heroína de los desahuciados duplicó en votos a Podemos en Barcelona y eso le permitió negociar en mejor posición. El acuerdo de Podemos con Colau asume un alto coste político para la formación morada.

En Valencia Iglesias lo fía todo a Mónica Oltra y su tortuoso pacto con la coalición Compromís. Allí alcanzó el acuerdo in extremis por apenas 10 votos producto de la resistencia del Bloc Nacionalista Valencià, uno de los partidos de la coalición valencianista.

Aquí también la coalición valenciana ha impuesto su estrambótico nombre: Compromís-Podemos-És el moment será el reclamo de las papeletas. Y pese a no ser candidatos, la imagen de los principales referentes de Compromís, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, irán en la cartelería de las elecciones generales del 20-D.

BUEN ROLLO CON BILDU

En Navarra su indisimulado buen rollito con el mundo abertzale le ha permitido llegar a un infame acuerdo con los proetarras de EH Bildu para concurrir en una candidatura conjunta al Senado en las próximas elecciones generales pese a que Iglesias había prometido jamás pactar con ellos hasta que no condenaran la violencia. El cinismo de Iglesias: no a las bombas contra el ISIS pero sí al indulto a Otegui y a pactar con Bildu

Sucede que en Navarra la dirección de Podemos tiene una china en el zapato: Laura Pérez, una profesora de euskera que se impuso en las primarias al candidato oficialista Joan Bosch y hace lo que le sale del bolo.

Con estas alianzas la debilitada marca Podemos llega a ocupar espacios donde no tiene implantación. Es tal la falta de fuerza del logo el círculo morado que Iglesias ha tenido que cambiar el tono de su discurso, sonreír más y ser menos agresivo. En su partido dicen que «quiere parecerse a Manuela Carmena». Dios nos coja confesados.

@lbalcarce

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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