El secretario general del PSOE reivindica como un éxito el batacazo del 20-D

Pedro Sánchez se pasa por el arco del triunfo las recomendaciones de sus barones y les recuerda sus pactos con Podemos

Lejos de hacer un discurso autocrítico como le exigieron anoche, dice que los resultados de las elecciones suponen para el partido «buenos cimientos»

Pedro Sánchez se pasa por el arco del triunfo las recomendaciones de sus barones y les recuerda sus pactos con Podemos
Pedro Sánchez (PSOE). PD

Sólo se compromete ante el Comité Federal del PSOE a no negociar el derecho de autodeterminación de las regiones de España

Como Joe Rígoli, aquel actor argentino que se hizo popular en la TVE de los años 70 gracias a su personaje de Felipito Tacatún, el socialista Pedro Sánchez lo ha vuelto a dejar claro: «Yo, sigo».

Y sigue decidido a pactar con Podemos y a urdir, cueste lo que cueste, una especie de desquiciado pentapartito con separatistas catalanes y quien sea, para poder entrar en La Moncloa y ser el próximo presidente del Gobierno de España.

Lo hará envolviendo sus intenciones en palabras rimbombantes, obviando que buena parte de los cinco millones de votos cosechados por Pablo Iglesias vienen de las filas proetarras de Bildu, de los abertzales de Geroa Bai, de los anticapitalistas de la CUP, de los despistados del BNG, de los independentistas de Colau y de los cipayos de Compromís y tratando de presentar como progresistas a gentes que pretenden rmper España.

Ha dicho este 28 de diciembre de 2015 Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, que «se dejará la piel» para tratar de atender las demandas «de cambio por la izquierda» que manifestó la sociedad española en las elecciones del pasado 20 de diciembre.

Y ha añadido, con menos convicción que cálculo, que so será a «cualquier precio».

 En su intervención ante el Comité Federal del PSOE el líder socialista ha lanzado mensajes implícitos a los barones territoriales que le cuestionan al recordarles que tanto ellos como muchos alcaldes tuvieron su apoyo y de la dirección federal «para que pactaran por la derecha y por la izquierda» para conseguir ser investidos presidentes y alcaldes:

«Vuestra experiencia me será muy valiosa».

 

La intervención que ha hecho Pedro Sánchez ante el Comité Federal habrá sido la más difícil que ha realizado en sus 17 meses de mandato al frente de la secretaría general. Ante él estaban dirigentes de gran relevancia en el PSOE que cuestionan su continuidad y para empezar que le discuten la capacidad de emprender negociaciones con otras fuerzas políticas para tratar de formar una mayoría parlamentaria.

Paso a paso, es lo que ha dicho en este discurso solo interrumpido una vez para ser aplaudido cuando ha afirmado que el PSOE votará no a la investidura de Mariano Rajoy «o la de cualquier otro miembro del PP».

Al final de su parlamento se ha producido otra ovación, larga y sostenida, por quienes han querido mostrar también que Sánchez tiene apoyos en este Comité Federal, de 250 miembros, frente a quienes trabajarán para que no continúe al frente del partido.

«Me comprometo con los votantes a cumplir con su mandato por el cambio y por la izquierda», ha dicho Pedro Sánchez, al mostrar gran determinación de no doblegarse a pesar de los envites que sabe que le tienen preparado.

Sobre el papel nada habría que reprochar a Pedro Sánchez respecto a los límites que los barones quieren antes de empezar a dialogar con otras fuerzas políticas.

Si Podemos no renuncia a defender un referéndum para Cataluña no será posible empezar el diálogo, ha recalcado Sánchez en línea con la resolución que hoy aprobará el Comité Federal y cuya redacción costó el día anterior cinco horas de debate.

El líder socialista ha expuesto ante este comité cinco puntos como base para la negociación «a izquierda y a derecha».

Primará «el interés general de los españoles», fue el primer punto, seguido del pronunciamiento en contra de la continuidad de Mariano Rajoy o de cualquier otro candidato del PP.

Si este partido es incapaz de formar gobierno el PSOE «abordará con firmeza su legítima responsabilidad de ofrecer una alternativa de gobierno a España». Esta negociación se hará con transparencia para garantizar «a los ciudadanos el derecho a saber de qué se habla y qué se acuerda».

«No dialogaremos sobre la integridad territorial de España».

Tras los cinco puntos el PSOE recordó a los compañeros «que hoy dirigen instituciones» la confianza que tuvieron de él mismo y de su equipo para negociar «en interés general de los vecinos de vuestros municipios y regiones. Gracias por el trabajo bien hecho, gracias por iniciar el cambio».

De nuevo como ya hiciera el día siguiente de las elecciones generales desarrolló la agenda de reformas urgentes que necesita España sociales, económicas y de derechos, las relató para que el Comité Federal conozca de qué hablaría con otras fuerzas políticas.

No ha dejado el secretario general ninguno de los temas que le van a plantear los barones más críticos con su gestión. Desde luego la conclusión sobre el resultado electoral del PSOE.

«Soy autocrítico, no ha sido un buen resultado», ha señalado. La apostilla de que ha sido «un mal resultado» se incluyó la noche anterior en la resolución pactada entre todos.

Aún así, Pedro Sánchez ha querido dejar claro que mantiene su grado de autonomía y su derecho a hacer su propio análisis sobre el porqué de la merma de votos del PSOE.

«Asumo mi responsabilidad en primera persona; ahora bien, para responder con eficacia hay que contextualizar esos resultados», ha dicho Sánchez a modo de justificación de lo ocurrido.

Primero, la izquierda se ha fragmentado y después, ha teorizado sobre la imposibilidad de un partido de recuperar el poder tan solo después de un ciclo de cuatro años.

«No le pasó al PSOE en 1996 que, tras perder las elecciones, no las volvió a ganar hasta 2004».

No ha dejado duda el líder socialista de que va a pelear por ejercer su responsabilidad, tras recordar que lleva al frente del partido «poco más de 17 meses» y en los cuales ha tenido que afrontar cuatro elecciones.

Ni una palabra de reproche a los barones del PSOE sino que ha mencionado a un adversario exterior.

«Ha habido una coalición de intereses desde la derecha contra el PSOE».

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