Sus alumnos y los chavistas aprenden del político retirado

Las macabras enseñanzas de Verstrynge: «No hacen falta bombas, basta ir con viruela en Metro»

Las ideas de 'bombero explosivo' del exlíder de Alianza Popular le estallan en las redes

Las macabras enseñanzas de Verstrynge: "No hacen falta bombas, basta ir con viruela en Metro"
Jorge Verstrynge. EP

Lo cuenta magistralmente Francisco Mercado en Okdiario. El libro de Jorge Verstrynge, miembro de Podemos y profesor de Políticas de la Complutense, parece querer responder a una inquietud intelectual de cualquiera de sus alumnos o lectores. «¿Cómo podría un grupo terrorista fabricar una bomba nuclear sencilla?». La cuestión, nunca mejor dicho, ha explotado en las redes sociales.

Una extraña inquietud que resuelve en su obra ‘La guerra periférica’ y el islam revolucionario, convertida en manual castrense del ejército chavista y «lectura recomendada» para los alumnos que quieran aprobar en las academias militares de Venezuela y los estudiantes universitarios de Políticas de la Complutense que le tienen como profesor. El ex número dos de Fraga lo explica con todo detalle.

EL MÉTODO

Así, a la citada pregunta, cómo hacerse una bomba atómica casera, responde el profesor lo siguiente: «Pues por ejemplo, haciéndose con plutonio civil (que es separado del combustible ya usado) y fabricando una bomba (y un físico «correcto» lo puede hacer sin demasiado problema) de unas 100 toneladas de TNT de efecto: producirá un cráter de unos 30 metros, daños por onda expansiva en 0,4 km2 y por calor en 0,1 km2, los efectos directos de la radiación, la onda o el calor matarán a una distancia de hasta 600 metros de la explosión a gente que estuviera al aire libre, pero tendrían lugar muchas otras muertes, en particular a causa de los efectos indirectos de la onda expansiva, como el desmoronamiento de edificios, y el calor y la onda de choque, que provocarán incendios por la rotura de canalizaciones del gas, por el combustible ardiendo de los coches».

Verstrynge añade más datos del producto: «El área y la extensión de los daños causados por los incendios podrían perfectamente superar los efectos directos del calor. El área significativamente contaminada por la lluvia radioactiva podría ocupar varios kilómetros. Se puede construir un tubo de paredes gruesas, de ocho centímetros de diámetro interior y 50 centímetros de largo: en la parte superior del tubo se colocan 15 kilógramos de uranio altamente enriquecido hasta un 90 en uranio 235 y la masa mayor de 40 kilogramos de uranio se coloca en la base del tubo. Se deja en la parte central del tubo un vacío equivalente a la base del tubo y se coloca un explosivo potente en la parte superior […] peso total del artefacto 350 kilos. Y la facilidad de sustituir el U235 por plutonio civil, obtenible a partir del mox (o mezcla de óxido de plutonio con el óxido de uranio) producido por las plantas reprocesadoras de desechos nucleares».

SOLUCIONES ALTERNATIVAS

El catálogo de Verstrynge aporta otras soluciones para el amante de las armas destructivas caseras. Por un lado, la bomba sucia. «Consiste en un explosivo adosado a un paquete de material radioactivo, en general, cesio 137, cobalto 60 y estroncio 90, materiales por lo demás muy fáciles de conseguir: Hay literalmente millones de fuentes radioactivas utilizadas en todo el mundo en los campos de la medicina, la industria y la agricultura».

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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