La formación de Pablo Iglesias siempre se ha agarrado al manido "diálogo"

Las cuatro ocasiones en las que Podemos quedó retratado en Bruselas tras no condenar a ISIS

Los podemitas se niegan a condenar el genocidio que cometen los yihadistas sobre las minorías étnicas

Las cuatro ocasiones en las que Podemos quedó retratado en Bruselas tras no condenar a ISIS
Pablo Iglesias. PD

Les da igual que atenten contra los periodistas de la revista satírica Charlie Hedo, que entren a disparo limpio en la sala Bataclan de París llevándose por delante la vida de decenas de inocentes o que en Bruselas sean asesinadas 31 personas en el aeropuerto y en el metro de la capital belga.

Podemos, partido que prefiere ser observador y no comprometerse con el pacto antiyihadista, tampoco ha variado su postura en el Parlamento Europeo donde, hasta en cuatro ocasiones, ha decidido ciscarse en cuatro mociones que tenían como objetivo la lucha contra el ISIS. Normal luego que dirigentes como Carmena, alcaldesa de Madrid, se una a la mamarrachada general –‘Imagine Carmena’ se niega a sumarse contra el ISIS: «¿Ir todos a una en qué?»

Según relata Vozpópuli, así ocurrió, por ejemplo, con una iniciativa que el Pleno del Parlamento europeo aprobó en febrero de 2015, después de los atentados contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo y un supermercado judío de París, y que apostaba por acelerar los trabajos para la creación de un registro de datos de los pasajeros aéreos (PNR, ‘Passenger Name Record’).

La resolución fue promovida por los populares y contó no sólo con el apoyo de los conservadores y reformistas europeos, sino también con el de los socialistas y los liberales. La eurodiputada Podemos Lola Sánchez declaró entonces que «legislar en caliente es un grave error porque aumenta los fanatismos y el miedo». «Lo peligroso de rentabilizar ese miedo es que favorece el fascismo», señaló Sánchez a la cadena SER.

En marzo de 2015, el grupo de la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), donde se integran Podemos e IU, tampoco se sumó a una resolución sobre los ataques y secuestros perpetrados por Daesh en Oriente Próximo, especialmente de asirios. La moción, entro otros puntos, «anima a los Estados miembros de la UE que no lo hayan hecho todavía a que consideren cómo contribuir a estos esfuerzos, por ejemplo rastreando y bloqueando los fondos secretos del Estado Islámico ocultos en el extranjero». El texto aprobado en el plenario fue una resolución conjunta del Grupo Popular, del Socialista, de los conservadores y reformistas, de los liberales de ALDE y también de los eurodiputados de Verdes-ALE y de Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD).

Iglesias propuso «una cultura de prevención (‘soft power’)» y «diálogo a largo plazo» para impedir el reclutamiento de yihadistas.

En noviembre de 2015, justo después de la masacre parisina en la sala Bataclan y varios cafés de París, otra iniciativa europea evidenció la equidistancia de Podemos en esta materia al no respaldar una propuesta que incluía medidas para «prevenir la radicalización y reclutamiento de ciudadanos de la Unión por organizaciones terroristas». En las enmiendas a tal moción participó directamente el líder de Podemos, Pablo Iglesias, como «co-ponente».

El exeurodiputado sostuvo que las enmiendas planteadas por su grupo tenían como principal objetivo reforzar el compromiso con los derechos humanos y la política antimilitarista, así como criticar a la actual política exterior de la UE». «La única manera de prevenir la radicalización y reclutamiento de ciudadanos europeos por parte de organizaciones terroristas es a través de una cultura de prevención (‘soft power’) impulsada paralelamente junto con una política de diálogo a largo plazo», señaló Iglesias.

Además, el secretario general de la formación morada habló de «una fuerte correlación entre la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por parte de organizaciones como Daesh y la escalada militar en la región y la incapacidad de la comunidad internacional (y sobre todo de la UE) de frenar el conflicto».

Finalmente, Urban y los otros cuatro eurodiputados de Podemos (ya sin Iglesias en la bancada) se abstuvieron el pasado 4 de febrero de 2016, no sin polémica, en una resolución de la Eurocámara que califica de «genocidio» la masacre sistemática de minorías religiosas por parte del Estado Islámico.

El texto, entre otras actuaciones, insta a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a que apoyen una remisión a la Corte Penal Internacional por parte del Consejo de Seguridad, a fin de que esta investigue las violaciones perpetradas en Irak y Siria por el denominado ‘EIIL/Daesh’ contra los cristianos, los yazidíes y las minorías religiosas y étnicas».

En una de sus enmiendas, los europarlamentarios de Podemos pedían modificar el punto donde Bruselas «destaca la importancia de que la comunidad internacional facilite protección y ayuda, también de carácter militar, de conformidad con el Derecho internacional, a todas aquellas personas perseguidas por el denominado ‘EIIL/Daesh’ y por otras organizaciones terroristas en Oriente Próximo». Según la formación de Iglesias, que adoptó aquí una posición antimilitarista, la propuesta debía decir que la comunidad internacional «adopte todas las medidas civiles necesarias, de conformidad con el Derecho internacional, para facilitar» dicha protección.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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