Encuesta de Metroscopia para el diario 'El País'

El PP vuelve a ganar las elecciones, PSOE flojea, Ciudadanos sube al tercero y Podemos cae al cuarto puesto

El partido de Mariano Rajoy 27,7%, el de Pedro Sánchez un 21%, Ciudadanos en 18,8% y Podemos baja al 15,9%

El partido de Pablo Iglesias, Bescansa, Errejón, Echenique, la financiación iraní y los amigos chavistas, ha perdido casi cinco puntos desde diciembre

Por ALFONSO ROJO.– Lo más llamativo en la encuesta de Metroscopia, que este 3 de abril de 2016 publica íntegra El País’, es el pujante ascenso de Ciudadanos.

Si se repitieran hoy las elecciones, la ciudadanía votaría lo mismo y forzaría un escenario de pactos obligados («Pedro Sánchez y Pablo Iglesias intentan competir con Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa»).

El PP sigue en cabeza en intención de voto (27,7%), seguido del PSOE (21%) («Sánchez sigue creyendo en los Reyes Magos y pensando que se puede producir el Advenimiento de su Gobierno»).

Ambos pierden un punto respecto al 20-D. Sin embargo, el PP remonta y se distancia de su rival desde el sondeo de febrero, cuando llegaron a un empate técnico.

Ciudadanos se mantiene en tercera posición (18,8%) y Podemos no frena su caída. Con un 15,9%, los de la coleta han perdido casi cinco puntos desde diciembre.

EL AFIANZAMIENTO DE CIUDADANOS

El partido de Albert Rivera es percibido por los electores como una formación compacta y con un liderazgo fuerte.

Tanto su imagen como la de su joven líder se han visto reforzadas por los esfuerzos realizados para formar un Gobierno con el PSOE y la formación naranja, de acuerdo el sondeo, arrebata la tercera posición Podemos (Un 42% de votantes socialistas rechazan un gobierno de frente popular PSOE-Podemos).

 

A poco menos de tres meses de la fecha en que previsiblemente se celebrarán nuevas elecciones, el partido de Pablo Iglesias comienza evidenciar serias debilidades.

No es un detalle baladí, porque puede influir y de forma notable en la actitud que podemitas como Iglesias, Bescansa, Errejón o Equenique adopten en sus negociaciones con los socialistas de Pedro Sánchez, durante los 30 días exactos que faltan hasta el 2 de mayo, fecha límite para evitar la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas comicios.

Un indicio de que los podemitas ven su propio panorama algo más sombrío que hace unas semanas es que Iglesias ha insistido este sábado 2 de marzo, ante el consejo ciudadano de su partido, en su propuesta de Ejecutivo de coalición con el PSOE, IU-Unidad Popular y Compromís, pero ha matizado que si eso no sale adelante desea que los 400.000 simpatizantes inscritos en Podemos decidan en una especie de referéndum si apoyan o no la investidura de Sánchez unido a Ciudadanos.

Ante el Comité Federal del PSOE, también este sábado, Pedro Sánchez se ha dado a sí mismo, a su partido, a Ciudadanos y a Podemos una suerte de ultimátum para que se produzca el ‘apaño‘ que le haga presidente por carambola.

El ambicioso Sánchez ha utilizado un tono de cierta trascendencia, no exenta de épica, al señalar que “esta es la hora decisiva; ya no hay margen para el error”.

«El PSOE está dispuesto a formar un gobierno a tres, pero parece que son los otros partidos del cambio los que tienen problemas».

La inflexión, a su juicio, se ha producido porque al menos Ciudadanos y Podemos se han avenido a dialogar y comenzarán a hacerlo, en su opinión, la próxima semana.

“Somos las tres fuerzas del cambio, representamos a 15 millones de votos y sumamos 199 escaños”.

No lo tiene fácil. Albert Rivera no quiere la repetición de comicios, aunque tampoco parece tener muy claro que al final se convoquen.

«Vamos a evitar las elecciones anticipadas, pero no a cualquier precio».

«Debe haber un buen Gobierno y no sólo de investidura, sino con una hoja de ruta; no queremos un presidente por un día ni un presidente en funciones eternamente».

En el cierre, este sábado en Málaga del I Encuentro de Ciudadanos en Andalucía, Rivera dio la impresión de tener asumido que tras el acuerdo con el PSOE su partido podría formar parte de un hipotético Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez, pero impone «líneas rojas» sin usar el término, para marcar diferencias insalvables con Podemos.

«A ellos no les gusta un Gobierno sensato. Nosotros vamos a reformar, no haremos barbaridades, vamos a dar estabilidad a este país. No queremos políticas viejas: hay que gastar mejor y para eso hay que dejar gobernar».

 

En Sevilla, donde parece haber decidido reiniciar su batalla por La Moncloa, Mariano Rajoy presentó este sábado cinco “nuevas propuestas” que incorporará a su programa electoral si, como prevé, el 26 de junio se repiten elecciones (Un mensaje a Sánchez y Rivera: «Yo sigo»).

Es significativo que cuatro de las cinco propuestas figuran, en términos similares, en el pacto de 200 medidas que el PSOE y Ciudadanos firmaron el pasado febrero.

El líder del PP propone ahora, entre otras cosas, que la jornada laboral finalice con carácter general en España a las 18.00 y cambiar el huso horario para que la Península tenga el mismo ‘ritmo vital’ que Canarias, Portugal o Reino Unido.

Los datos de la encuesta de Metrocopia para ‘El País’ son una pequeña inyección de moral para Rajoy.  En el sondeo, el PP retiene la fortaleza de su marca y vuelve a ser el partido con más apoyo del electorado.

En contraste y a pesar de que sigue quedando segundo, el PSOE se ve lastrado por la aparente ausencia de acuerdo entre las formaciones para un posible Ejecutivo presidido por Sánchez y por la imagen de enfrentamiento interno que transmiten los socialistas.

La misma división interna hace que Podemos sea el partido más castigado en la encuesta.

La formación de Pablo Iglesias retrocede notablemente por dos factores: el enfrentamiento entre partidarios del líder y seguidores del número dos Íñigo Errejón y la percepción de que Podemos se ha esforzado poco en desbloquear la situación política.

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