Es lo que tienen las redes sociales, que te pintan la cara en menos que canta un gallo. Da igual que una reflexión la hayas hecho hace año y medio.
Como canta Amaral, «el pasado siempre vuelve» y en el caso del miembro de Izquierda Unida Adolfo Barrena Salces le ha dado en toda la cara con un comentario publicado en Facebook el 23 de enero de 2015 en el que se despachaba de lo lindo contra Podemos, muy especialmente contra compañeros que habían dejado la formación comunista para enrolarse con los podemitas.
Barrena escribía lo siguiente en un post en esa red social que titulaba, sin más rodeos, de esta manera: «Trileros, arribistas, ganapanes». Y el texto, sin desperdicio alguno:
El castellano es muy rico y tiene gran variedad de epítetos para calificar. Veo, últimamente, que gente que se ha presentado en las listas de una organización, con un programa político, o que ha tenido cargos orgánicos en una organización, incluso a gente que reúne las dos condiciones, que se va a otra y, apenas ha llegado, es ungido o ungida por el mesías y aparece, o al menos aspira a puestos relevantes en la organización a la que acaba de llegar. Para estos casos me sirve cualquiera de los adjetivos.

Y sentenciaba:
Dicen, también, que las ratas son las primeras en abandonar un barco que se hunde. Pero también hay ratas que tratan de hundir un barco y, como no lo consiguen, se van. El barco, una vez libre de estas ratas, navega mejor.
El problema le ha llegado ahora, cuando un año y pico después de estas palabras, en mayo de 2016, pensando en clave electoral, Barrena es uno de los encargados de tender puentes entre Izquierda Unida y Podemos para concurrir juntos a las elecciones generales del 26 de junio de 2016.


