Conscientes del peligro de que Mariano Rajoy salga reforzado de estos meses de confusión

El PSOE aplaza la batalla por la sucesión de Sánchez hasta después del 26J para volcarse contra Podemos

El PSOE aplaza la batalla por la sucesión de Sánchez hasta después del 26J para volcarse contra Podemos
Pedro Sánchez. EP

En el PSOE parecen haber aprendido de la ‘resaca’ electoral del 20D. Aquellos días, tras lograr el partido un resultado que, si bien era el peor de su historia tras la recuperación de la democracia en España, permitía a los socialistas erigirse en eje central de las negociaciones, la división interna hizo llegar a Pedro Sánchez en una clara posición de debilidad a las negociaciones, no pudiendo buscar concesiones ni en el PP ni en los partidos a su izquierda.

Una prueba de ello fue el tenso Comité Federal del 28 de diciembre en el que la plana mayor de los ‘barones’ territoriales, encabezados por la presidenta andaluza, Susana Díaz, se monstraban enormemente críticos con Sánchez y le imponían las ‘líneas rojas’ de sobra conocidas: no hablar con el PP, ni con los nacionalistas, ni con Podemos mientras defendieran el referéndum en Cataluña.

Atado de pies y manos, Sánchez sólo pudo abocarse al diálogo con Ciudadanos, circunstancia que aprovecharon PP y Podemos para desgastar al PSOE de cara a una nueva convocatoria electoral que poco a poco se iba haciendo más factible.

Meses después queda claro que esa fractura interna por el liderazgo del partido hizo daño en diciembre y puede hacerlo aún más ahora que Podemos parece que concurrirá finalmente junto a IU en junio.

Conscientes del peligro de que Mariano Rajoy salga reforzado de estos meses de confusión y de que los partidos a su izquierda logren el ya famoso ‘sorpasso’, los socialistas han decidido hacer piña en torno a Sánchez y volcarse en la campaña del 26J aparcando el debate sucesorio, que lo habrá sí o sí, informa el diario El País, para después de la convocatoria electoral.

Como recoge el citado diario, todos los ‘barones’ críticos con Sánchez, desde Díaz hasta el asturiano, Javier Fernández, pasando por el manchego, Emiliano García-Page, el extremeño, Guillermo Fernández-Vara, o el aragonés, Javier Lambán, harán un esfuerzo de contención para no dañar la imagen del PSOE y se esforzarán en cerrar filas en torno a Sánchez.

Una muestra de esta nueva estrategia se ha visto en la recogida de avales. Si en las primarias para el 20D Sánchez consiguió unos 27.000, ahora, de cara al 26J, ha recabado hasta 36.000, de los cuales sólo Andalucía ha aportado 7.000. Un mensaje claro por parte de la federación más crítica con Sánchez de que por ellos no será el fracaso.

El dejar atrás el ‘cuanto peor, mejor’ va destinado especialmente a combatir el posible auge de la confluencia entre Podemos e IU. Son muchos los socialistas que ven a Podemos por el retrovisor y no quieren que las disputas internes lleven al partido a una situación irreversible.

Este espaldarazo, aunque provisional, parece haber animado a Sánchez, quien, según relata el referido diario, se encontraba en horas bajas tras el fracaso de las negociaciones en su intento de forma Gobierno.

Este 8 de mayo de 2016, en un multitudinario acto en Mérida (Badajoz) se sintió arropado y vio como uno de sus ‘barones’, Vara, comenzaba ya la campaña contra Podemos después de que los de Pablo Iglesias no le permitieran aprobar los Presupuestos extremeños y tuviese que reclamar el apoyo de PP y Ciudadanos.

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