Política
Cristina Seguí (VOX). EP

VOX ha llegado para quedarse. Y aunque muchos españoles descubrieron al partido de Santiago Abascal el pasado 2 de diciembre de 2018, cuando irrumpió como un ciclón en el escenario polñítico sacando 12 escaños en las elecciones andaluzas, no es una formación nacida ayer (Pablo Casado: “En estos momentos, VOX es más Trump que Le Pen”).

Se trata de una organización que nació en 2013 y que lleva, contra viento y marea, cinco años defendiendo sus ideas y principios ( Cristina Seguí se merienda al periodista del diario ARA y defensor de los violentos CDR: "¡Todos a casa de Torra!").

Y entre los que de forma más visible lo han hecho, destaca con brillo propio la bella Cristina Seguí (Pánico en Canal Sur por la entrada de PP y VOX: "Mejor no tener Canal Sur y sí endoscopios en los hospitales").

«Capitalista contra la corrección política e ideología de género».

Así se define Cristina Seguí, traductora y diseñadora gráfica pero más conocida por su faceta de comentarista de la actualidad política en los platós de televisión y los estudios de radio, en los que se ha erigido en una ferviente defensora de las tesis de Vox (Cristina Seguí abochorna a los tertulianos hinchas de Sánchez: "¡Os gusta Bildu y ERC pero el primer problema nacional es Franco!").

No en vano, esta valenciana de 39 años fue una de las fundadoras de la formación de Santiago Abascal y llegó a ser catalogada como la «musa» de Vox.

Cristina Seguí se convirtió en la imagen de un partido que echaba a andar allá por 2014. De hecho, en octubre de ese año, fue elegida presidenta de Vox en la provincia de Valencia (Pérez-Reverte hace temblar Twitter con su opinión sobre VOX y la gilipollez de la izquierda).

Apenas unos días después presentó su dimisión y renunció a la militancia. La actual colaboradora de radios y televisiones argumentó que el «ritmo» de Vox era en aquellos tiempos «excesivamente lento para lo que España necesita».

También dijo haber sentido cómo algunos apoyos «giraban la cabeza en momentos clave».

En el transfondo de aquella dimisión estaban sus discrepancias contra el entonces presidente de la formación, José Luis González Quirós, según recoge lberto Caparrós en ABC.

Seguí había renunciado a su cargo como miembro de la Ejecutiva Nacional de Vox en agosto de aquel 2014 para convertirse en militante de base tras las acusaciones de lucro irregular contra González Quirós.

Cuatro años después, los caminos de Seguí y Vox vuelven a converger, aunque de momento en los platós y en las redes sociales, en las que la que fuera presidenta de la formación en Valencia se ha convertido en uno de los grandes apoyos del partido de Santiago Abascal.

La actividad mediática de Seguí resulta frenética. Colaboradora habitual en Telemadrid, Antena 3, Onda Cero e Intereconomía, la valenciana defiende los postulados que comparte con Vox, aunque aclara que «no milita». Así, sostiene que «defiendo la libertad individual, la inviolabilidad de la propiedad privada, la unidad nacional, y la reducción del Estado. Por eso apoyaré a cualquier partido que luche por eso».

Lo cierto es que Cristina Seguí no ha ocultado su satisfacción por el resultado cosechado por Vox en Andalucía y se ha batido el cobre para rebatir las acusaciones a este partido respecto a su sesgo radical, ultra o de extrema derecha.

Además, mantiene una buena relación con Santiago Abascal y el pasado domingo estuvo en el hotel sevillano en el que Vox celebró su histórico resultado en los comicios andaluces.

La irrupción de Vox en el Parlamento andaluz ha espoleado las esperanzas del partido en toda España, también en la Comunidad Valenciana, donde su presidente en la provincia de Valencia, el doctor en Derecho José María Llanos, da por hecho que obtendrá representación en el Ayuntamiento de la capital del Turia y en las Cortes Valencianas.

Desde que abandonó Vox, Seguí no ha participado de la vida política activa, aunque encabezó junto a Juan García Sentandreu la manifestación convocada en noviembre del año pasado por la «Coordinadora d'Entitats Culturals del Regne de València» en defensa de la unidad de España y contra la imposición de las tesis de los «países catalanes».

Dos ideas que comparte Vox, que, sin embargo, marca distancias con Sentandreu, afiliado de base del partido y excandidato de La Falange y antiguo presidente de la extinta Coalición Valenciana.

A falta de un proceso de primarias que todavía no se ha convocado, el escenario más previsible pasa porque Llanos encabece la candidatura de Vox al Ayuntamiento de Valencia.

Para la Generalitat, en la última semana las miradas se dirigen a Cristina Seguí, aunque a día de hoy la opción se antoja poco probable y parece que su destino continuará en los platós.

Pese a ello, Seguí no descarta ninguna opción, aunque no regresará a la política activa a toda costa y, cuando lo haga, su principal objetivo será «la defensa de mi tierra». Las listas de las generales le están esperando.